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sábado, 9 de abril de 2016

el libro como perdida de tiempo


La ética es otra estética, debe ser la capacidad crítica y no impuesta de forma violenta. Cada autor ha expresado su realidad histórica. Perder el tiempo es un ejercicio de libertad intelectual, ser en realidad nosotros mismos pues el tiempo esta impuesto, el determinismo nos lo impone el mercado, quieren estructurar el tiempo, pero perder el tiempo leyendo es ganarlo. No podemos matar al tiempo, el tiempo pasa en nuestro pasatiempo y al final es el tiempo el que nos mata a nosotros. Vence el tiempo la batalla del recuerdo que es efímero y universal. Pero nos gusta pelearnos con molinos de viento, pelearnos contra el tiempo. Perder la vida es salvarla, perderlo todo es lo que proponía San Agustín, perder nuestras posesiones materiales para ganar espíritu, y el triunfo contra el tiempo es reconocernos en nuestra propia individualidad, en el ser de cada cual. Frente al tiempo organizado estructurado democráticamente tenemos el tiempo individual. Los libros son literatura propia de nuestra vida. El individualismo entra en colación, me importo yo, recibo el libro que creo conveniente. No hay libros que no digan nada, la narración sirve para exponer un tiempo que pertenece a cada cual, como vemos en los diarios de Hamlet García (otro Hamlet!) o las cartas de Edmundo de Ory . la Ironía es la ambivalencia entre la alegría y tristeza, la tragedia y comedía que se hacen tragicomedia. Espinoza defiende el rictus de la sonrisa irónica, la preocupación, la dignidad, la defensa del pensamiento hecho legítimo, aunque me condenen por ello.
Carlos habla de la vida personal y subjetiva que retrata Flaubert en bobaru y petise. Agustin Calvo en sus poemas usa mucha la metáfora del tren en movimiento, el sentimiento de  bienestar y la perdida del tiempo que comporta viajar en tren. José María  Valverde en vida muerte de las ideas habla de la dignidad del pensamiento, en un mundo donde la luz brilla por su ausencia. También podemos encontrar sabiduría en Ortega y su escuela de Madrid; Zambrano o Julián marías y su historia de la filosofía. En tierno Galván, en el jesuita Aranguren. En el Cantico cósmico de Ernesto Cardenal. Vivimos un tiempo de Silencio, como la novela de Martin Santos, lleno de ruido, de interferencias y sobre información en la comunicación buscando el interlocutor soñado (de la Gaite) El lenguaje y la palabra ayuda a entender la realidad. Es el fuego intelectual histórico.
A veces son más importantes los personajes secundarios de cualquier libro que el protagonista. En el quijote nos interesa que sentía dulcinea por el, el barbero… los libros añejados escaparates quedan olvidados y abandonados en las estanterías polvorientas.  Los Diarios son análisis interesantes de la comunicación emisor receptor. En la interrelación perfecta el receptor es emisor, acepta o rechaza mensaje y lo devuelve, se produce el “feed back”. Esta sería la democracia perfecta, la comunicación entre los dos dialecticos, pero ya sabemos que la comunicación es imposible. Muchos libros fueron quemados por los nazis o por Fahrenheit o descatalogado, les arrebatan el protagonismo de nuestra vida.  Los encuentras en mercadillos y lugares olvidados. En la cuesta de Moyano en Madrid puedes comprar libros en el rastrillo, esa joya que te hace ver la realidad. La literatura, que es vida, es una lista abierta a polisemias, a muchas lecturas, al infinito.  No hay mentiras verdaderas, hay mentirijillas, medias verdades, ocultamientos y omisiones, y también errores. Y es que la literatura es el arte de hacer creíble, o al menos verosímil, una mentira. La literatura y el arte siempre se han reconocido mentirosos, vieja hembra engañadora, pero la filosofía se preciaba de ciencia, siempre ancilla de la religión y desde Nietzsche sabemos que es tan ficción la filosofía como los poemas de los poetas que Platón expulsó de la república. Platón, que gran poeta mentiroso. El poeta ha de estar algo loco, locura divina, para escribir, dijo Platón, el de anchas espaldas. Los libros alejados nos enseñan un tiempo que ya ha pasado, que ya no volverá. Nunca nos bañaremos en el mismo río. Lo que tenía importancia ya no lo tiene, la escritura viene de dentro y juega el recuerdo a distorsionarse. el recuerdo congela el tiempo, congela el movimiento como una cámara de fotos y hace posible lo imposible. El recuerdo, como la literatura, es anárquico y libre y se mezcla con la imaginación.
Abrimos los libros y nos trasladamos al tiempo en que se escribieron o al ambiente que recrean. Los libros son la banda sonora de nuestra vida, los leemos según nuestro estado de ánimo en ese momento por lo que el mismo libro nunca es el mismo, sino que depende del periodo en que lo leíste. Porque los libros nos dicen lo que queremos oír como el que compra el periódico de su cuerda ideológica. Releemos los libros de la adolescencia y nos dejan un sabor distinto, los leemos de otra forma. Eso es lo mágico que tiene este reencuentro con los libros del pasado, los que ahora se esconden en las estanterías del fondo. A veces encontramos el libro subrayado y con anotaciones, es nuestra letra, anotaste lo que te pareció interesante, lo cogiste con gran ansia pero ahora ya no te interesa. Los libros nos descubren a nosotros, no somos nosotros los que los descubrimos. El libro me ha encontrado, te dejas atrapar por ese libro que te ha llamado. El libro en el pasado del recuerdo y en el presente. El libro es Fantasía e ilusión, magia de cura, de mago o de inventor que no otra cosa es el escritor. El carácter libertario y libre de la literatura el mercado lo corrompe. Pero el libro es una realidad vital. Dime que escaparate tienes en tu librería y te diré que tipo de ideología tienes. No dejemos que nos impongan ideologías que desde el aparato del poder quieren que tengamos. El libro se lee con capacidad crítica. Estamos ante el libro, que es metáfora de vida, de anhelar la libertad. El best seller actual se dirige a la masa, no al ciudadano ni al individuo ni a la  persona. Estos libros se leen porque los demás lo leen, por el boca a boca. Tememos la marginación del grupo y por eso adoptamos sus gustos. La estructura puede usar el lenguaje de forma democrática o dictatorial. Las estructuras nos privan de nuestra libertad. Desde q te levantas estás programado como un autómata; estudiar, trabajar… dormir es de vagos, siempre tenemos que producir.  ¿Qué tiempo queda para tu libertad? Perder l tiempo es para el sistema algo tonto, consideran el arte una tontería. Ganar el tiempo es estar estructurado en un horario, matar el tiempo. El individuo gana su verdadero tiempo, es dueño del tiempo ambivalente a la ve que esclavo de su estructura o sistema. Por eso hay que revelarse, la revolución anti uno mismo. El día nace para morir en la noche. Heráclito el oscuro decía que no hay día solo, sino día y noche, nos gustaría siempre calor pero el calor va acompañado del frio. Siempre la dialéctica blanco negro y la imposibilidad de conciliarlo y llegar al gris.  En la vida hay bien y en la vida hay mal, llanto, pesimismo, placer y dolor. El optimismo de Espinoza es a la vez pesimista. Es la filosofía de los contrarios y la ambivalencia. Frente al absoluto Carlos propone la ambivalencia de contrarios; aceptar el gozo y al llanto, la contradicción. el pensamiento dualístico nos hace sufrir porque tenemos  poca capacidad de frustración, de aceptar que hay cosas que no podemos conocer ni solucionar.
El libro nos permite levantarnos cuando nos caemos, la fantasía es un subterfugio que nos ayuda a afrontar la realidad. Los best seller no aportan nada; novelas de corte histórico o de novela negra, de muertos, en los que no hay un discurso reflexivo o filosófico sino sólo acción. Estos libros los imponen las multinacionales. El mayor desprecio es la falta de aprecio y hemos de castigar a estos libros negándonos a comprarlos.  El libro clásico tiene la dignidad que le falta al libro de masas que sigue las reglas del mercado. La mejor literatura es la que se rebela a su tiempo, ya sea con la fantasía o con la reivindicación y el mensaje social. Todo libro tiene contenido político. El best seller es el más vendido, esas novelas de amor de Corin Tellado, esos libros insustanciales que tras leernos te dices que nada te han aportado. El libro no tiene sólo que entretener sino educar deleitando, como decía Horacio. Dejarnos un regusto al final y sentir que nos acostamos sabiendo algo nuevo. Sabiendo algo de nosotros mismos. Conociéndonos más. La sensación de haber hecho un largo viaje a otra época y a otro lugar. La literatura que mueve masas, de venta millonaria, se mueve por intereses de márquetin y publicidad y no por intereses literarios. La literatura ha de ser la música de fondo que pasa desapercibida mientras las escuchas pero que después la recuerdas siempre.  Reflexión frente a la mera evasión. Desde el poder se considera que la reflexión es perder el tiempo, pero la libertad de cada uno es elección y acción, asumir la libertad. Hoy en día se publica tanto, necesitaríamos mil vidas para leer todo lo que quisiéramos. Porque luego está la Meta literatura, la referencia de un libro que me lleva a otro. La meta literatura es el libro que habla de otros libros. ¿Cuántos libros leemos al año? ¿Unos 80? ¿y qué es eso en medio de la biblioteca de Babel de la literatura?. Para leer los clásicos necesitarías 2 vidas. Los  libros evocan el pasado, son la banda sonora de nuestra vida. El márquetin nos obliga a tener en cuenta los libros que interesan que leamos, patrocinados. Vamos a casa de otro y al ver su biblioteca sabemos mucho de esa persona, sólo echando un vistazo a su biblioteca. Es terrible ver la casa de un hombre sin libros, tenemos la sensación de un gran vacío. Los personajes por la noche en las bibliotecas cobran vida. Y es que los personajes y los autores del libro siguen vivos y esperan que los resucitemos abriendo el libro una tarde en la biblioteca. La televisión forma parte de un acompañamiento, un antídoto a la soledad. Muchas personas mayores no pueden dormir si no hay ruido y ponen la radio o la tv para que les acompañen en sus noches de insomnio o mientras pasan la aspiradora. Ni siquiera están atentas al mensaje, ni se enteran de lo que retrasmite la tv. Y así es cómo mucha gente lee, se evaden, y luego ni siquiera recuerdan de qué iba el libro. El escritor y el lector son seres solitarios por naturaleza. Pero al leer o al escribir estamos menos solos. Escribimos para que nos quieran. Leemos para amar. El hombre teme tres cosas en la vida; la soledad, la libertad y la muerte. Hoy en día el quijote sería un fracaso editorial. No aceptaron la novela 100 años de soledad en su tiempo. El gusto literario de críticos y públicos es el que decide que es buena literatura, que pasara a la historia y que no, y detrás los intereses económicos. La novela de la conjura de los necios se publicó después de que el autor se suicidara, gracias a la madre que removió Roma con Santiago para que una editorial lo publicase. Van Gogh murió loco, tras haber cortado una oreja, sin haber vendido un cuadro en su vida, mantenido por su hermano Teo y de un disparo en el pecho. Ahora la conjura de los necios es el libro más vendido de EEUU. Cuando un genio verdadero nace todos se conjuran contra él. Y Jon Toole era un genio y murió suicidado, era la conjura de su destino.  Las líneas editoriales van por senderos muy distintos a la literatura experimental o de vanguardia. Por eso mucha gente se auto edita en pequeñas impresiones de sus libros o publican un blog o venden pequeñas distribuciones. Miles de poemarios de jóvenes principiantes se dejan en el escaparate de la librería.

La conjura de los necios habla de Ignacio Reilis, un personaje odioso, repulsivo. Un filósofo vago y gordo, a lo Proust, que se pasa el día en la cama, dominado por su madre fálica, que monta líos a modo de un quijote moderno y estadounidense. Es una novela de humor y en el fondo una novela muy triste. Y al igual que cojeemos simpatía a Don Quijote sentimos pena por este hombre gordo que se escusa en Santo Tomás de Aquino y en la diosa Fortuna para no dar un palo al agua y vivir una existencia absurda. Esta novela nos habla del narcisismo y el ego de un ser penoso que se considera así mismo un genio, enfrentado con su sociedad. Una novela que produce hilaridad y que critica también la sociedad capitalista.  Una serie de personajes estrambóticos y una reflexión filosófica muy lejana a los sistemas cerrados y que emplea el humor. La misma filosofía posmoderna que encontramos en Chaplin o en los hermanos Marx. Perdonen que no me levante reza la tumba de Groucho. Nunca pertenecería a un grupo que no me aceptase como socio y esto sólo es la primera parte de la parte contratante. La conjura de los necios es un retrato psicoanalítico de un hombre conjurado contra el mundo, que se cree individualista y que es un hombre masa, no sólo por su tamaño físico sino por su mentalidad. Libros con los que desde luego no perdemos el tiempo, libros que siguen teniendo vigencia aunque los leyésemos en la adolescencia, libros que nos sumergen en la imaginación pero también en el recuerdo de nuestra propia vida, libros que en definitiva siguen vivos. 

martes, 15 de marzo de 2016

JANE AUSTEN 1775 1817

INTRODUCION             Precursora de la novela romántica, costumbrista, realista y feminista, Jane Austen se ha convertido en una verdadera escritora fetiche de la mass media a raíz de rodarse películas de época basadas y adaptadas en sus grandes relatos. .
 VIDA DE LA AUTORA
  LA  MIMADA ENTRE ALGODONES Y JAULAS DE ORO 
Jane Austen nació el 16 de diciembre de 1775 en la parroquia de Steventon, Basingstoke, donde su padre George Austen era rector anglicano. La familia Austen pertenece a los nobles Torys desde el siglo XVIII. Sus antepasados se retraen hasta los primeros pobladores anglosajones.
Su madre Cassandra Leight la dio 7 hermanos, entre ellos han salido soldados de la marina, monárquicos de los Estuardo, estudiantes de Oxford... ¡y una oveja negra escritora!. 
La familia se traslada a Bath, Southampton, Chawton y Winchester y otras ciudades jardín- balneario durante veraneos inolvidables. Todas sus novelas trascurren en vecindarios rurales de este pelo, ya que la aristocrática niña talentosa no estaba hecha para la vida moderna y urbana.

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Escribe desde niña igual que toca el piano, borda o cose, porque es lo que se espera de un modoso ángel de su hogar. Lee empedernida mente las novelas rosa de  Richardson y resulta brillante en la escuela. Es la niña modelo tanto por su belleza como por sus maneras, formas y comportamientos sociales de pequeña damita. Tiene muchos pretendientes a los que rechaza buscando su ideal de perfección amorosa que jamás conseguiría. (Ver el apartado “el príncipe azul de Jane Austen, su Keny”) Aprende francés e italiano, se defiende políglota aunque nunca abandona Inglaterra. Su vida es tan rutinaria como la de sus personajes; En 1802 rechaza a un novio. En 1805 muere su padre. Al año, se va a vivir la solterona con su madre. Así era su vida.

Se la considera una pionera de la transgresión feminista ya que se ha querido ver en su obra una sátira de la obsesión de la mujer por casarse, formar una familia y llevar una vida burguesa ordenada. En mi opinión no satiriza nada, Jane se creía de pe a pa las novelas de Richardson y confiaba en hallar un amor verdadero perfecto, motivo por el que la hermosa joven no se casó.
A diferencia de las hermanas Brontë, jamás tuvo problemas económicos, siempre situada entre la alta yet set rural, en la crem de la crem.

Tras la crisis menopausica de los cuarenta, Jane pasa de tocar el piano, bordar y todo lo que hace una mujer de su tiempo. Es aquí, en su último periodo, donde alcaza la madurez como escritora con una crítica social muy obvia. Enma pertenece a ese último periodo donde al final halla una habitación propia, una habitación con vistas (según Virginia Woolf) para escribir a solas. Empieza un tratamiento médico de reposo en el balneario de Winchester para curarse de los nervios. Sufría una crisis de reajuste existencial o la enfermedad de Addison o el mal de amores o vaya usted a saber que la aquejaba a esta hipersensible e hiperestésica escritora tan especial. El 13 de Julio de 1817 muere de fiebres y dolores de espalda abrazada a su hermana Casandra, su más fiel apoyo vital. Es enterrada en la catedral de Winchester, en una tumba donde reza la siguiente inscripción: “La bondad de su corazón, la dulzura de su carácter y las extraordinarias dotes de su mente le valieron la consideración de los que la conocieron y el amor más cálido de sus allegados”.

SU OBRA

SUS DOS PERIODOS
Novelitas familiares sin animo de lucro ni de critica.
Amor y amistad
Juicio y sentimiento 1811 (sentido y sensibilidad, sense /sensibility)
Orgullo y prejuicio 1813
La abadía de Northanger 1818  sátira de la novela gótica
La relativa madurez. Novelas de amor con editor y algo de crítica. 
Mansfield Park 1814    Emma 1816 Persuasión 1818  varias novelas inacabadas y postumas. 

Los críticos se parten la cabeza para inscribir a esta escritora tan personal en corriente artística, escuela o periodo alguno. No es sólo una prosista pre- victoriana sino una escritora universal que retrata con sencillez la enorme contradicción humana entre su cabeza y su corazón (¿adivinan quien vence?). Los críticos quieren ver en Jane Austen la transición entre la novela dieciochesca neoclásica y la novela decimonónica romántica. (Es evidente en “sense and sensibility”: La sensata y neo clásica Elinor Dashwood y su hermana, la impulsiva y romántica Marianne.)

Es neoclásica/racionalista/ilustrada en su intención y propósito.
Debido a su espíritu crítico (intenta emular al padre de la fábula y sátira política- social; Swift con sus viajes de Gulliver) resbala críticas morales. Sus novelas son sátiras, novelas costumbristas de época con trasfondo de canto a la virtud.  Aunque parezcan superficiales, intentan ser obras morales. (Sobretodo en el último periodo, al que pertenece Enma. En Enma crítica a la celestina y casamentera soberbia y creída,  aunque es indulgente con ella y la regala un final feliz por enmendar su conducta)
Es romántica por su temática amorosa.
Introspecciones al interior de los personajes, de sus pasiones, de sus sentimientos y sentidos. El amor como fuerza centrífuga moviendo el globo terrestre. 
Es realista en cuanto a estilo, espacio y tiempo de la obra.
Sólo escribe lo que ha vivido y usa la tercera persona objetiva de las introspecciones interiores en el personaje. Tan realista es su estilo que jamás escribió un dialogo entre caballeros ya que ella no los presenció. Se impuso retratar una geografía concreta y un ambiente social muy especifico para ser más nítida y exhaustiva en su descripción.

INFLUENCIAS LITERARIAS DE JANE AUSTEN:
o   Fanny Burney (1752-1840) y su Evelina – 1778-
o   Las novelas rosas y morales de Richardson
o   La novela gótica y de corte histórico de Walter Scott o  G. Crabbe
o   Las poesías románticas de Percy Sheley, Mary Sheley y Lord Byron. 
o   D. Defoe (1660-1731), periodista, ilustrado y autor de 500 libros entre ellos Robinson Crusoe –1719-
o   los viajes de Gulliver de Smith.
o   George Eliot, seudónimo de Mary Ann o Marian Evans.  Escribió novelas sobre su propia vida, se casó con Chopen y se fue a vivir a Mallorca, trasgediendo los convencionalismos de la época para la mujer.  
o   Influencia filosófica. Jane Austen apenas leía filosofía, pero los críticos creen que estaba influida por los sermones de Thomas Sherlock: el hombre es una  criatura cristiana con libre albedrío que se debe a su razón.

LOS LUGARES DE AUSTEN:
o   En Chawton Cottage desde 1947 esta abierta la casa museo de Jane Austen.      La casa donde nació, vivió, soñó e hizo calceta. Un fetiche guiri.
o   1775-1801. Vive en Hampshire (Steventon), cerca de Basingsoke
o   1801-1806. Vive en Bath. Ese año va al internado de Berkshire
o   1808-1817 Vive en Chawton, cerca de Alton. Allí muere.

SUS PERSONAJES Su personaje central es el conjunto de personajes aristócratas, burgueses, de la clase media acomodada, de la jet set... aunque en ese ambiente elevado y  provinciano siempre destacan sus heroínas femeninas, obsesionadas con el matrimonio y el príncipe azul. Se sitúa la acción en fincas y casas de campo, palacetes, casonas..  Los hombres no son retratados en sus profesiones, sólo en su vida familiar.
Tampoco retrata conflictos sociales de luchas de clases o cualquier problemática política ya que quería simplemente describir su pequeño micro mundo minimalista, con grandes dosis de modestia en su propósito. Sus burgueses están preocupados por el dinero y el nivel económico pero aun más por el amor como fuerza movedora del mundo o más bien por el matrimonio, forma de cohesión social.
SU IDEAL DE HOMBRE, SU PRINCIPE AZUL.                                                     Su ideal de hombre es influenciado por sus lecturas, en especial por los galanes de Richardson. Su hombre perfecto es un gentleman, un caballero educado, elegante, esbelto, apuesto, culto, templado, protector, generoso, discreto... Mr. Knightley (Emma), Mr. Tilney (La Abadía de Northanger) o el coronel Brandon (Juicio y sentimiento)Un Ken para una Barby, un caballero para una dama.

 CRONOLOGÍA DE JANE AUSTEN:
1775 Jane Austen nace en Steventon, Inglaterra, hija de George y Cssandra Austen. 
1785 Con su hermana Cassandra Austen asiste al Abbey School Reading, Inglaterra. 
1790-93 Escribe Juvenilia.                                                                                           
1795-98 Escribe VO: Northanger Abbey, Sentido y Sensibilidad y Orgullo y Prejuicio.           
1797 “First Impressions” (VO de Orgullo y Prejuicio) rechazada por una editorial           
1801 El padre se aloja en Bath con su esposa e hijas.                                                   
1804 Muerte de su padre, George.                                                                              
1808 Se va a Southampton con su madre y su hermana.                                                        
1809-17 Vive con su madre y su hermana en una casa pequeña proporcionada por su hermano rico Edward en el pueblo de Chawton, en el sur de Inglaterra. Escribe.         
 1811 Publica Sentido y Sensibilidad.                                                                           
1813 Publica Orgullo y Prejuicio. 
1814 Publica Mansfield Park.
 1816 Publica Emma.                                
1817 Se traslada a Winchester por razones médicas en Mayo, y morirá allí el 18 de Julio. Fue enterrada en la Catedral de Winchester el 24 de Julio.                                
1818 Se publica La Abadía de Northanger y Persuasión, unidas en una edición de cuatro volúmenes, con un prefacio biográfico de Austen escrito por su hermano Henry.

  Enma de Jane Austen
Enma es un cuento de hadas. Como todo cuento tiene una moraleja final; el matrimonio.
Nuestra tradición de cuentos de hadas acaba con la princesa rosa y el príncipe azul bailando un vals y comiendo perdices. ¡Estática y estéticamente felices!.
¡Y colorin colorado!: Así acaban las novelas pastiches y los cuentos rosas (porque la escritura siempre tiene color; relato verde, novela negra, amarillismo periodístico...)
Los cuentos acaban con un happy end. En la realidad no existen finales felices porque todos los ríos vitales acaban en el mar de la muerte. Nacemos apolíneos y perfectos, con caritas de bebe, y nos convertimos en antiestéticos viejos arrugados. Contradicción vital entre nuestro deseo de un final feliz y la realidad de una vida con final siempre triste. 
Los cuentos de hadas son estéticos (bellos) y éticos (con su moraleja) y por ello se escriben para los niños que viven aún en la fantasía y no en la realidad. Igual que Jane Austen. Igual que Enma. Los cuentos de hadas no van más allá, se quedan en el pastelón rosa de bodas. Les despedimos justo cuando empieza lo bueno; el día a día rutinario del matrimonio. (toda la novela decimonónica es la crónica de las infidelidades conyugales del matrimonio burgués, del infierno domestico) El cuento acaba ahí, bailando el vals de Bartholdy (el de bodas) y la lectora se ilusiona con una boda como la de Sissí, aunque nos salga anoréxica la tal Sissi  Tras los cortinones de su teatro burgués entrevemos o al menos intuimos como les irá; ella comerá tantas perdices que se pondrá como una foca, el príncipe azul se convertirá en un sapo verde y al final se pondrán los tubos y no se separaran porque no existía el divorcio en la época.
El truco de la novelista para hacernos creer en un amor eterno y verdadero es finalizar la historia justo en el momento en que se casan. Un recurso estilístico muy típico- tópico de la mentalidad de la época. 

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BREVE RESUMEN
Enma quiere hacer de su amiga y discípula Harriet una dama de los camp de provincias. Harriet Smith es una bastarda de padres inciertos y oscuro pasado. La educa en las buenas formas, la introduce en sociedad y la busca marido para subir en el escalafón social, en la pirámide de clases. No importa lo que Harriet sienta por el granjero Robert Martín, Enma urde un plan, pretendiendo casarla con el soltero de oro: Edgar Elton. Ya tiene experiencia Enma en casar a amigos, pues hasta su institutriz o su hermana Isabelle se casaron gracias a ella. Su hermana se casa con John, el hermano del señor Knightley, amigo de la familia, amigo de infancia de Enma, su primer amor.
Sin embargo, le sale mal la jugada porque el señor Elton esta enamorado de Enma y no de su amiga, poco agraciada físicamente y de estrato social bajo aunque de enormes virtudes. A su amiga no la estaba cortejando, simplemente rondaba a Enma. Tras la penosa confesión de ser todo un malentendido y tras aceptar el error de percepción por ambas partes, Elton se va a Londres, pues conviene alejarse de las habladurías. Allí se casa en un matrimonio fugaz con una aficionada a la  música de comportamiento muy narcisista, vanidoso y a la vez vulgar. Elton hace desplantes a Harriet Smith en la gala de bailes y en la salida al aire campestre y presume de mujer y de ser un hombre casado. Llega otro hombre nuevo, Frank Churchil, el nuevo soltero de oro codiciado por toda provinciana, y Enma se guarda de enamorar a Harriet porque sabe que a Frank le gusta Enma. Sin embargo Frank se casa con la tímida señorita Laya (o como se llame) y su amiga Harriet se siente aún más desolada. A Enma no le importa ya que no le quería. Harriet se enamora del señor Knightley, pero Enma se da cuenta de que no le ve solo como su mejor amigo (casi un hermano para ella) sino como algo más pues le ama.        Por primera vez en su vida esta enamorada, es capaz de sentir. Teme que halla ido a preguntar a su familia, a John e Isabelle, sobre si casarse o no con Harriet Smith.         En realidad él también está enamorado de ella desde siempre. Se encuentran en el campo y se comprometen en matrimonio. Un final Feliz de princesa y príncipe felizmente casados, con un amor superior a la muerte y rayante en la perfección platónica.
Este final feliz es la que hace de la novela Enma una novela rosa clásica que no rompe ni transgrede ninguno de los convencionalismos sociales de la época. (¿Dónde ven los críticos a Jane Austen como baluarte del feminismo? Será en otras novelas, no en la “novela ejemplar” de Enma) Ella se casa como dama de su posición mientras que Harriet se casa con uno de su misma condición, con el grajero Robert Martín. Cada oveja con su pareja, no critica la estructura social de la época, sólo la refleja y la satiriza levemente, tan levemente que ni lo he apreciado.


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FRAGMENTO DE LA DESCRIPCIÓN DE ENMA:
" Emma Woodhouse, bella, inteligente y rica, con una familia acomodada y un buen carácter, parecía reunir en su persona los mejores dones de la existencia; y había vivido cerca de veintiún años sin que casi nada la afligiera o la enojase. Era la menor de las dos hijas de un padre muy cariñoso e indulgente y, como consecuencia de la boda de su hermana, desde muy joven había tenido que hacer de ama de casa. Hacía ya demasiado tiempo que su madre había muerto para que ella conservase algo más que un confuso recuerdo de sus caricias, y había ocupado su lugar una institutriz, mujer de gran corazón, que se había hecho querer casi como una madre. La señorita Taylor había estado dieciséis años con la familia del señor Woodhouse, más como amiga que como institutriz, y muy encariñada con las dos hijas, pero sobre todo con Emma. La intimidad que había entre ellas era más de hermanas que de otra cosa. Aun antes de que la señorita Taylor cesara en sus funciones nominales de institutriz, la blandura de su carácter raras veces le permitía imponer una prohibición; y entonces, hacía y a tiempo que había desaparecido la sombra de su autoridad, habían seguido viviendo juntas como amigas, muy unidas la una a la otra.Y Emma haciendo siempre lo que quería; teniendo en gran estima el criterio de la señorita Taylor, pero rigiéndose fundamentalmente por el suyo propio.
Lo cierto era que los verdaderos peligros de la situación de Emma eran, de una parte, que en todo podía hacer su voluntad, y de otra, que era propensa a tener una idea demasiado buena de sí misma; éstas eran las desventajas que amenazaban mezclarse con sus muchas cualidades. Sin embargo, por el momento el peligro era tan imperceptible que en modo alguno podían considerarse como inconvenientes suyos. Llegó la contrariedad -una pequeña contrariedad-, sin que ello la turbara en absoluto de un modo demasiado visible: la señorita Taylor se casó.”

En esta descripción se advierten varias cosas. Su intención moral es explicita (no sé donde ven los críticos la ironía, el sarcasmo y la parodia) La autora reprocha a su protagonista la soberbia, el egocentrismo (“era propensa a tener buena idea de si misma”) etc, y lo dice casi directamente. La marcha, la boda de su aya, es un símbolo de la perdida de su mundo infantil, del universo de sus cuentos de hadas y doncellas, la ruptura de su torre de marfil, de su cristal aislador, de su burbuja de felicidad, para alcanzar la madurez que Jane Austen asocia al casamiento, a la perfecta casada.  

RETRATO DE CONJUNTO, RETABLO DE BURGUESÍA DECIMONONICA
En Enma, Jane Austen retrata a una burguesa decimonónica inmersa en el mundo de las hipócritas apariencias. Su novela constituye un retablo de la burguesía, sus costumbres y usos sociales, su mentalidad cerrada, frívola, superficial, sus enraizadas tradiciones...
A nada que profundicemos en esta lectura vemos que no versa la historia sobre las vicisitudes de Enma sino sobre su sociedad. No es un retrato de figura, sino un retablo de conjunto.
La historia transcurre en la región de Highbury, el llamado jardín de Inglaterra, una campiña residencial para la jet set y las clases aristocráticas más pudientes (el modelo ciudad jardín proviene de Inglaterra).
A diferencia del paraje inhóspito donde trascurre Cumbres Borrascosas, nuestra protagonista no se halla aislada socialmente como Catherine o la provinciana Madam Boba- ry. No se halla aislada, todo lo contrario, es una de las más agradables damas de la alta sociedad, todo un derroche de virtudes y ausencia aparente de fallos.
Es la supuesta mujer perfecta, pero no lo es así, pues se demuestra terca, obstinada, caprichosa, voluble, frívola, superflua, mojigata, casamentera, cotilla, metete, creída, pretenciosa, soberbia...
Su espléndida vida social de galas de honor, salidas campestres y actos de beneficencia con los pobres de la comunidad esconde un trasfondo de murmuraciones, cotilleos y chismes de porteras elegantes. Y sobretodo un vacío en la esencia, en la personalidad interior de Enma; se deja llevar por el vendaval de circunstancias de su época, como una muñeca pelele movida a tenor del viento que sople. 
 

LITERATURA COMPARADA. ENMA WOODHOUSE / ENMA BOBARY
Enma es bien distinta a la gran Enma de la novela: Enma BOBA- RY. Escribo así su nombre porque en mi opinión Flaubert critica la novela romántica, femenina y rosa de su época. Su heroína es más bien una bobalicona, una anti heroína, un modelo a evitar, una ilusa de amantes y lunas de París. El romanticismo para este realista era el mal del siglo, enfermedad patológica y quijotesca que lleva a la burguesita a suicidarse. Enma Bobary intenta también vivir su vida como una novela, igual que hace la Enma de Jane Austen. La diferencia es que el relato de Flaubert es realista y la realidad lleva a Enma al desengaño, mientras que la otra jamás despertará del sueño, seguirá aletargada eternamente en su pequeño mundo de bailes de salón como si estuviera encerrada dentro de una caja de música.
Enma Bobary es un personaje muy elaborado y contradictorio (lo que le hace ser más humano) A su lado, esta Enma es un personaje más plano, más lineal y superficial. Enma Bobary es ella y lo que ha leído. Esta Enma es ella y los vestidos que se pone.
Todas las comparaciones son odiosas y al comparar a estos dos Enmas comprobamos que Jane Austen no llega a la suela del zapato de Flaubert en todos los aspectos literarios; en estilo descriptivo, en construcción de personajes, en tensión dramática...
Se queda sólo en la superficie, en el aparente cuento de hadas, sin profundizar en la esencia. Jane Austen se queda en Corin Tellado del momento sin atreverse a llegar más allá, a transgredir. (y aún así se ve obligada a firmar con seudónimos pues sus obras las mojigatas puritanas las consideran inmorales. Si Enma era tachada de inmoral, ¡no quiero ni imaginarme como era la novela modelo de la época!)
Jane Austen tiene un estilo bastante superficial de escribir: sabemos lo que comen en el camping dominguero, tenemos una serie de personajes cruzados en  las combinaciones amorosas posibles para la época (triángulos amorosos, amores in correspondidos...) pero no vemos casi a los personajes como seres individuales, solo como colectivo. (Da igual que piense Harriet sobre la vida o sobre si misma, sólo se trata de casar a la solterona de pueblo con el burgués de turno. Esta sometida a la voluntad general del colectivo)
Sólo sienten con relación a otros personajes, no se lamentan o orgullecen de si mismos. Realmente no sabemos que pasa por la mente de Enma y por eso su personaje es tan polivalente, abierto y ambiguo: ¿Ángel o demonio?, ¿Manipuladora o victima del amor?, ¿Niña mala o buena?... Enma tiene ese encanto infantil de la inocencia, de la inconsciencia, más allá del juicio moral bipolar, del bien y el mal, una característica que la hace detestable y a la par deseable.. Lo individual o personal queda subyugado en esta sociedad tan cerrada, provinciana y cotilla. La historia no versa sobre Enma, sino sobre toda la vecindad, es una novela de conjunto, una foto de grupo. Forman todos los vecinos una alegre comunidad tradicional que conviene en armonía y simbiosis entre sí, sin aparentes problemas. Quizá malas miradas, comentarios dichos fuera de lugar y tono, antipatía disimulada entre dos damas... Todas las personas están subyugadas a las buenas maneras. Los conflictos sólo se sugieren, al contrario que en la tormentosa Cumbres Borrascosas, donde sus personajes viven en continua tensión, desgarrados por dentro, desenraizados por fuera, navegando en la angustiosa incertidumbre y en los odios contenidos y explosiones de ira y amor posesivo y enfermizo.
ENMA COMPARADA CON CATHERINE DE CUMBRES BORRASCOSAS
Contrasta la enorme tensión dramática, el continuo sin vivir de Cumbres Borrascosas con la aparente calma que se respira en Highbury.
Enma es una niña y su inmadurez se debe a vivir entre algodones, en una urna de cristal, en una jaula de oro, protegido por su padre de las habladurías del pueblo o de los gitanos. Enma es inmadura como ha de serlo la mujer de su época; una niña que pasa de la tutela paterna a la propiedad del marido, tras el sí de la niña. La niña es un objeto más del burgués, un fetiche. Sin embargo Catherine en Cumbres Borrascosas sí se revela a este sino de la mujer objeto florero ya que reconoce no querer a su marido, ama a otro hombre y a ese hombre le maldice y le dice que le perseguirá día y noche, vagando como espectro por su mala conciencia. Catherine o Madam Bobary son unas trasgresoras (lo que no las quita seguir siendo victimas del amor) y Enma no puesto que se amolda al papel y rol social que le toca desempeñar. Por eso mismo Enma es infinitas veces más feliz que las otras dos heroínas, más conformista, menos ambiciosa y luchadora, pero más feliz. Feliz en su simplismo, feliz en la ignorancia.
Catherine ha sufrido y Enma no y ahí esta la diferencia, Enma tiene un miedo atroz a sufrir mientras que Catherine ya ha llegado al colmo del padecimiento, a la muerte en vida, al amor enfermizo y a la muerte física.
Enma se lo tiene muy creído, tan bella, tan perfecta... y en el fondo ¡tan cobarde!. Enma se mete a casamentera por miedo al amor. Enma se pone a ayudar a la pobre Harriet no por caridad o compasión sino por egoísmo, se olvida de sí misma pero hace un acto de compadecimiento que levanta su amor propio. La ayuda para subirse el ego. Enma es una niña mimada y consentida (no se la puede decir que no) aunque con buenos sentimientos. De buenas intenciones esta la cárcel llena.
Enma se cree sincera por confesarse en su diario, ir a misa y tener bien limpia su conciencia pero Enma juega sin saberlo al juego de la hipocresía, a ese juego de las mascaras sociales (persona viene de mascara) y las falsas apariencias.
Tras su sonrisa de indolencia y de buena educación esconde sus verdaderos sentimientos hacía muchos personajes como la prepotente y engreída señora Elton, la solterona vieja o su amado señor Knightley al que no se  atreve a descubrir su amor.

EL AMOR PARA ENMA; LA PERFECCIÓN
Enma teme y a la vez anhela sufrir de amor, pero no puede querer a nadie porque se quiere demasiado a sí misma (problema narcisista para esconder el complejo de inferioridad y culpa reprimida de la mujer del XIX, como vería Freud). Ni siquiera le afecta e repudio de su primer novio al casarse con su tímida aristócrata. Ni se inmuta cuando se le declara Elton o se molesta sólo por ser su amiga la ofendida en el lance.
Aunque el amor de los protagonistas según dice Knightley “se basa en sus pequeñas imperfecciones”, lo cierto es que ambos buscaban el amor perfecto y lo han encontrado. Ambos personajes son el prototipo del caballero y la dama, del gentleman y la lady, el príncipe azul y la princesa rosa del cuento de hadas. Por eso son odiosos y por eso no hay quien se crea esta historia.

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LA ADAPTACIÓN DEL LIBRO

La adaptación es un acierto al enfocar este dramón (melodrama romántico)  con humor pero sin restarle la enorme sensibilidad estética y el sentido ético que reflejaba Jane. Acorta los abundantes diálogos de la obra, pero los encaja muy bien en el todo del film, acoplando el hilo argumental, la música y la interpretación considerable de los actores (sobretodo ella, Gimnley Patrown, actriz ya especializada en películas novelescas o de época como Shakespeare in love o la reciente película sobre la poeta suicidada en su horno, Silvia Plath). Esta película es casi mejor que el libro, a diferencia de la mala adaptación de Cumbres Borrascosas, puesto que la novela abunda en diálogos y casi parece una obra de teatro novelada. Ya se sabe que el destino de las obras dramáticas es su representación y no su lectura, y por ello creo que el director ha conseguido con esta película el modesto objetivo de Jane Austen: reflejar su mundo, entretener y resbalar una pequeña critica al orgullo. Emociona, intriga, conmueve y despierta sonrisas y lágrimas.  Actualiza la obra moderna y la divulgan o extiende a la mass media en forma de serial tipo “Grandes Relatos”. Refleja el mobiliario exquisito de estos snobs, sus ominosos vestidos y todo el lujo de sus mansiones con una escenografía cuidada y de gran intimismo; un paisaje campestre bucólico y onírico, un “locus armonius”, un jardín cuidado, unas mansiones vetustas e inmortales y unas fiestas elegantes y correctas, que esconden que sin embargo aquella época no era precisamente una fiesta. 



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