martes, 24 de octubre de 2017

MAS POETAS EN NICARAGUA; DE LA CUADRA, SANCHEZ; MARTINEZ RIVAS, DAISY ZAMORA, GIOCONDA BELLI,CLARIVEL ALEGRIA

En los 20 30 nace el movimiento de vanguardia que se irradia por Latinoamérica ocupada por EEUU y con dictaduras y gobiernos títeres de las grandes compañías multinacionales. Surgen así intelectuales que como respuesta a esto revindican lo propio y sus raíces. Por eso hay una tendencia al compromiso en poesía y narrativa de estos poetas. Frente al barroquismo modernista de Rubén Darío revindican el habla cotidiana, el lenguaje trasparente de la gente. La poesía es un género complicado de leer, pero aquí tienen tendencia a lo prosaico, lo coloquial, la denuncia social. Asturias es complejo, aunque use lenguaje popular. Estos escritores tienden al compromiso, pero tienen que vivir de algo en un país pequeño donde solo hay trabajo en la función pública, como funcionarios. Por eso colaboran con dictadores. De la Selva fue embajador y Ultrecho diputado del partido liberal de Somoza. Se adhieren pronto a la necesidad de cambio y trasformación de la revolución sandinista. 

Pablo Antonio de la Cuadra nace en 1912 y muere en 2002, 90 años. Nace y muere en Managua.  Darío en el poema Roselvert contrapone la invasión yanqui con su dios dinero y la américa católica de sangre española. El revindica esa cultura hasta el punto de declararse católico y monárquico. Se adhiere a acción española, un partido de ultraderecha anterior a la segunda república cercano a la falange. Fue invitado a Italia por Mussolini y en España en el 35 escribe “queremos un dictador quede lugar a un hijo dictador, que funde monarquías, haga a la nación preventiva y conservadora. Que no haya obstáculos para la unidad imperial” Era la época de los extremismos de derecha e izquierda. Tenía veinte años, a esa edad se hacen cosas así. Aunque no se las perdonamos. Fue conservador siempre, aunque anti somocista. En la revolución sandinista apoya a la contra y por tanto a EE.UU. Fue periodista en la prensa, en el periódico de Chamorro y los antirrevolucionarios. 
  
Arte poética de canciones de pájaro y señora, 29 31
Volver es necesario
a la fuente del canto:
encontrar la poesía de las cosas corrientes,
cantar para cualquiera
con el tono ordinario
que se usa en el amor,
que sonría entendida la Juana cocinera
o que llore abatida si es un verso de llanto
y que el canto no extrañe a la luz del comal;
que lo pueda en su trabajo decir el jornalero,
que lo cante el guitarrero
y luego lo repita el vaquero en el corral.
Debemos de cantar
como canta el gurrión al azahar:
encontrar la poesía de las cosas comunes,
la poesía del día, la del martes y del lunes,
la del jarro, la hamaca y el jicote,
el pipián, el chayote,
el trago y el jornal;
el nombre y el lugar que tienen las estrellas,
las diversas señales que pinta el horizonte,
las hierbas y las flores que crecen en el monte
y aquellas que soñamos si queremos soñar.
Decir lo que queremos.
Querer lo que decimos.
Cantemos
aquello que vivimos
JUEGO N°1
Orfeo
a Guillermo, que tan mal le fue...
Cuando bajé al infierno a rescatarte
sus guardias, por oficio, resistieron
pero, ciego de amor, puse tal arte
en mi canto y tan dulce se movieron
mis dedos sobre el arpa, que me dieron
el ansiado permiso de llevarte.
Yo nunca sospeché cuando cedieron
y corrieron felices a entregarte
las diabólicas artes del averno.
Ahora, sin remedio, en compañía
de lo que yo creí mi amor eterno
comprendo, aunque muy tarde, su falsía,
porque no te sacaba del infierno
sino que era el infierno el que salía.

Epitafio de un poeta
Yo canté las cosas naturales
en el momento en que las cosas naturales se extinguían.
Amé la tierra y las cosas de la tierra
cuando la tierra y las cosas de la tierra
eran destruidas por el hombre.
Mi poesía cabalgó hacia el campo huyendo de la ciudad
cuando la gente del campo abandonaba el campo
y se venía a la ciudad.
El canto no se escuchaba en la ciudad
porque la ciudad estaba llena de ruido
pero mi canto no se escuchó tampoco en el campo
porque el campo estaba lleno de soledad.
He abandonado la prosa y me he ido en busca de la poesía
cuando la poesía abandonaba la poesía
y se entregaba en manos de la prosa.
El poeta siempre llega donde nadie lo recibe
y así vive hasta que llega a la muerte;
solo entonces, cuando la muerte tampoco lo recibe,
es cuando todos reciben su canto.

El extranjero
Conociéronme por lo que no era:
Por las palabras felices que nacieron de mis tristezas pensativas
Por las voces fatigadas que brotaron de mis sentimientos
/incansables.
Sorprendieron la caída de mi palabra
mas no miraron en la noche el vuelo de mi deseo.
Encontraron entre la zarza mis cinco sentidos,
nunca en las nubes la bandada de mis innumerables anhelos.
Por la hendidura entre mi proyecto y mi realización
se asomaron a mi desnudez. Y se mofaron.
Os dejo, pues, mi testamento:
`Nada soy.
Aparte de eso poseo todos los sueños del hombre.'

En el calor de agosto
Como las rondas de ángeles que Fra Angélico pintó junto al establo,
vi a los gráciles, gárrulos y excitados pájaros lacustres
danzar con ingenua alegría
alrededor del cadáver de la serpiente,
como si el Mal hubiera con su muerte terminado para siempre.
Así el pueblo saltó a las calles jubiloso agitando banderas,
creyendo que un hombre solo resumía su daño,
danzando al sol
mientras en la grieta oscura de uno o dos corazones
calladamente anidaba la nueva tiranía…

Ernesto Mejías Sánchez (1923-mexico 85) y Carlos Martínez Rivas (1924 1998) forman con Ernesto cardenal, la segunda generación de vanguardia. 
  
Epitafio del desterrado. Si muero en el exilio desenterrarme la memoria. Recordar que hay un sitio en el mundo, no lo elegí yo, de pobreza e incertidumbre. Es mi tierra porque toda tierra es mi tierra. Me niegan el retorno y la rebeldía y me piden pudor y arrepentimiento. En el estrecho paraíso vuelvo a verte linda, pero puerca. Si muero en el extranjero llevaré la patria como una enfermedad peligrosa. Es tierra tuya, por libre siempre Nicaragua  (En este poema defiende que es mejor no ser recordado por nadie, para que nadie sufra por nuestra muerte) 

TALLER, TALLERES, TALLERISTAS…
Pinten un huevo con palabras, decía Coronel en su gallinero imaginario. Lo ovoide, lo elíptico, lo rosáceo, pintarlo por dentro y fuera hasta que no quede nada del huevo sino palabras. Corregir la pintura, tacharla, rasparla y que sólo quede lo resplandeciente de la criatura. A ver, vate –me decía a mí–, desembuche. Y yo sacaba mi mierdita de la bolsa y él leía y leía, serio, sonriente, picarón y decía: –Esto es una reverenda mierda. Pues así va uno aprendiendo en el taller de la vida. Así Cardenal aprendió más que ninguno. Y yo sigo aprendiendo todavía.
Managua, 29 de mayo de 1981 La nueva Nicaragua, 1980-84.

Carlos Martínez Rivas 1924 1998 nace y muere en Nicaragua. Aquí van algunos de sus versos: 
 
No
Me presentan mujeres de buen gusto
Y hombres de buen gusto
Y últimos matrimonios de buen gusto
Decoradores bien avenidos viviendo en medio
de un miserable e irreprochable buen gusto
Yo sólo disgusto tengo.
Un excelente disgusto, creo.
ASCÉTICA
Persiste en ir deshaciendo todos los lazos.
En ofrecer el frío costado
helador de efusiones.
¿Inhumano?
Así te irás sin que nadie llore
tu pérdida. ¿Qué menos egoísta y más magnánimo?
Morir sin enlutar un solo corazón !Qué paz!
Sin despertar
recuerdos gratos en algún ser tierno
que te sobreviva, débil, expuesto a esas
morbosas remembranzas que sólo laceran
-a un hijo, por ejemplo.
No estropearás
ratos de exaltación o simple esparcimiento
con tu indiscreta ausencia
-como lo hacen los más que se van.
Desde tu sueño sin sueños no serás en los sueños
de nadie un motivo de remordimiento o pena
a causa de tu amor o de tu gentileza:
en vida, menospreciado aquél; vejada ésta.
Intratable disciplinante, persiste rígido.
Te borrarás en caridad.
Tan como si nunca hubieras nacido.
*****
EL FRÍO Y LA TRANSFUSIÓN DE SANGRE DE LOS MUSEOS
El frío. La impiedad del frío. Impiedad
que hizo arquearse las hirsutas cejas
de Schopenhauer: -¿Por qué querer ser
tan frío el frío?”-. (PARERGA Y PARALIPÓMENA.)
La impiedad del frío, que aflige con sabañones
las hinchadas, enrojecidas manos del labriego
en Castilla la Vieja: Burgos Soria Ávila… Allí
la vida es sólo afán ahínco esfuerzo fatiga frío.
La impiedad del frío en París,  buhardillas
con la estufa de hierro helada; en las que, en
amaneceres fríos, despuntó el Arte Moderno.
Inventado por parias que con dedos ateridos
lo concibieron y forjaron. Confortando,
al calor del sol de los Museos,
a sucesivas generaciones;
que en piadoso intervalo de ávidos vistazos,
por un segundo,
se escabullen de la impiedad del frío:
a la que está sujeta toda carne.
Con estos poetas pasa como con los de la generación del 27. ¿qué tienen que ver Alberti o Alexandre o Cernuda entre ellos? Tienen un origen común con características parecidas pero cada uno va por un camino diferente. Estos son poemas de su época madura de ambos poetas. Sus últimos poemas son difíciles de leer, complejos, aunque bonitos. 

Clarivel alegría, 1924. Vive en Esteli Nicaragua. Murió su marido. Es hija de salvadoreña y nicaragüense. Con un año sus padres como protesta a la ocupación americana se exilian en el Salvador. Pasa su niñez adolescencia allí. Por eso es “salvina”, bromea (mitad de Salvador y mitad de Nicaragua). Tiene patria y “matria”. Estudia en EEUU; en Nueva Orleans y Washington. Conoce a Juan Ramón Jiménez, que reunió algunos de sus poemas y publicó su poemario anillo de silencio. Publican allí a nuevos escritores del boom latinoamericano y de las nuevas letras hispánicas. En el 35 es la matanza de Izalco, mataron a 30 mil indígenas en un levantamiento en el salvador. En 1976 escribe cenizas de Izalco premiada en España donde habla de la masacre. En España le dan el premio biblioteca breve de barral editores que ahora es seix barral. Es muy prolífica, tiene muchos libros y estudios de la literatura latinoamericana publicados en EEUU y Europa. aquí van algunos de sus poemas:
 
TAMALITOS DE CAMBRAY 
(5,000,000 de tamalitos)
A Eduardo y Helena que me
pidieron una receta salvadoreña.
Dos libras de masa de mestizo
media libra de lomo gachupín
cocido y bien picado
una cajita de pasas beata
dos cucharadas de leche de Malinche
una taza de agua bien rabiosa
un sofrito con cascos de conquistadores
tres cebollas jesuitas
una bolsita de oro multinacional
dos dientes de dragón
una zanahoria presidencial
dos cucharadas de alcahuetes
manteca de indios de Panchimalco
dos tomates ministeriales
media taza de azúcar televisora
dos gotas de lava de volcán
siete hojas de pito
(no seas mal pensado es somnífero)
lo pones todo a cocer
a fuego lento
por quinientos años
y verás qué sabor.

Estimado señor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.
Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecían más blancas las paredes.
Y había alguien más,
usted le hacía señas.
El le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohibo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.
No me persiga más,
se lo suplico.
Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niños.
Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.
No vuelva,
le repito.
No se detenga más en mi jardín.
Se asustarán los niños
y las hojas se caen:
las he visto.
¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.
Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía.
Otros poemas hablan de los personajes y figuras femeninas en la literatura clásica, querido Ulises el tiempo pasa y vuela y no quiero que regreses, dice uno de ellos. En este habla la hechicera Circe de la odisea.
Circe es mi nombre
me llaman bruja
y maga
y hechicera.
Amo el mar
la furia del mar
contra las rocas
y sus acantilados
tenebrosos.
Nunca amé a un mortal
ni siquiera a Ulises
pude amar.
Me gusta lo fugaz:
la chispa
y no la hoguera
el encuentro fortuito
sin adioses.
Fui siempre fiel a mi destino
me impulsaba
jugaba con los hombres
caían aturdidos
en mis redes
los convertía en bestias
los volvía a su forma
y seguían amándome
y tejían guirnaldas para mí.
Me cansé de mi juego
era pueril
los expulsé a todos
de una vez
me quedé sin esclavas
ni efebos
sin bestias
sola
en mi isla sepulcral
yo sola frente al mar
con los alisios
condenada a mí misma
y a la paz.
Mis recuerdos son tersos
tengo dura y vacía
la mirada
mirada de gaviota
y de albatros.
Quizá si hubiese amado
algún dardo heriría mi memoria.

Carta a un desterrado. Claribel Alegría:
Mi querido Odiseo:
Ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Itaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo
y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
que al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano
preferible, Odiseo
que no vuelvas
los hombres son más débiles
no soportan la afrenta.
De mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe
aprovecha Odiseo
si eliges a Calipso
recuperarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus chanchos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estás tú donde estás.
No vuelvas, Odiseo
te suplico.

Tu discreta Penélope
(Claribel Alegría)
“Llega lejos mi escritura ancestral, para esculpir la arena mojada. No comprendo nada, me escondo duermo, la voz me empuja y me va conduciendo al origen”, afirma la poeta. 

Deisy Zamora nace en Managua Nicaragua en el 50. Participó como combatiente en el frente sandinista, era guerrillera en el operativo que toma el palacio nacional o el congreso de Somoza. Es directora clandestina de esta revista, locutora de la radio sandina, viceministra de cultura, participa en la fundación de la coalición de mujeres de Nicaragua en su lucha a favor de los derechos de la mujer en un sitio tan necesitado. Es fundadora del centro salvadoreño de escritoras y en Nicaragua de escritoras. Participa en la política cultural de la revolución. Es encargada de la poesía libre y publica traducciones de poetas que salían de los talleres. Ahora es profesora en la universidad de san francisco en EE.UU.. Tendrá unos 67 años. 
  
LINAJE
Pregunto por las mujeres de mi casa.

Desde niña supe la historia de mi bisabuelo:
científico, diplomático, liberal, político,
padre de prole numerosa y distinguida.

Y doña Isolina Reyes, casada con él desde
los quince años hasta su muerte, ¿cuál fue su historia?

Mi abuelo materno se graduó cum laude
en la Universidad de Filadelfia
y aún se conserva su tesis fechada en 1900.
Dirigió la construcción de kilómetros de vía férrea
y sólo la muerte repentina truncó su sueño
de extender el ferrocarril hasta la Costa Atlántica.
Nueve hijos e hijas lo lloraron.

Y su esposa Rudecinda que parió esos hijos,
los cuidó y amamantó, ¿qué sé de ella?

Pregunto por las mujeres de mi casa.

Mi otro abuelo era un patriarca,
cuya sombra amparaba a la familia entera
(incluidos cuñados, primos, parientes lejanos, amigos,
conocidos y hasta enemigos).
Empeñó su vida en ampliar un patrimonio
que todos despilfarraron después de su muerte.

Y a mi abuela Ilse, ya viuda y despojada,
¿qué le quedó, sino morirse?

Pregunto por mí, por ellas, por las mujeres de mi casa.

Inútil inventario de mi cuarto

Voy a hablar de mis mujeres
(Dice el General A. C. Sandino)

Toda esta tierra sabe sus nombres de memoria:
El Chipote, La Chispa, la gruta de Tunagualán
recuerdan sus nombres y a veces los confían al viento...

Cómo no recordar a Emilia
la enfermera, con una puntería como su mano
para las jeringas, que dio cuenta de tres gringos.
Se tronó al primero a un kilómetro de distancia
y por la manera de caer –según Pancho Estrada–
le dio en la cabeza.
El segundo cayó seis semanas después.
Yo no lo vi, pero lo atestiguó el General Irías,
y dos semanas más tarde se tronó al tercero.
Después se ha dedicado a curar, a inyectar, a vacunar...
Hasta Honduras se cruza en mula
a traer sus medicamentos
y no tiene miedo de atravesar íngrima esas montañas.
¡Ah, la Emilia! Tan distinta pero igual a otras mujeres...

Cómo no mencionar
a la Juana Cruz, cantinera jinotegana,
cambiando tiros por tragos
y aconsejando a sus muchachas para sacarles información
a los marines y guardias.
Directora de correos y espionaje en la región
y hasta ayudaba económicamente.
Quién puede decir algo de ella
y de sus putas, las más dignas y limpias que se ha conocido.

Cómo no recordar a la Tiburcia García Otero,
pozo aterrado, hacienda desolada, destazada, encarcelada
y vapuleada en la penitenciaría de Managua
por órdenes expresas del propio Moncada
para que dijera lo que sabía de mí;
pero yo para ella era como uno de sus hijos,
y apenas salió libre voló a estas montañas
como lora feliz, como chocoya parlera
a hacer de cocinera, de enfermera, de lavandera en el ejército.

Y qué decir de la Bertita Munguía, dirigente obrera,
que organizó protestas ante el traidor de Díaz
y ante el Gobierno de los Estados Unidos...

Y así podría mencionar a tantas y tantas mujeres
que nos han seguido montaña adentro;
soldados que se juegan la vida y a veces, la pierden.
Guardadoras de secretos donde los hombres son vulnerables.
Sus ropas íntimas escondieron mensajes más amorosos
que el amor que nunca conocieron.

Señoras y señoritas de antiguas familias de Managua,
León, Matagalpa y Chinandega
que prestaron efectivos servicios.
Todas ellas montaron dos emboscadas:
El Embocadero y El Bramadero.
Una niña culta y rica es la jefa de Matagalpa.
Muy conservadora y absolutamente insospechable.
Dos jóvenes y una viuda de abolengo de León;
esposas de terratenientes chinandeganos
y hasta la mujer de un Ministro de Moncada
son nuestras.

Cómo no recordar o mencionar a todas nuestras mujeres.
Sin ellas la guerra hubiera sido imposible,
columna invisible de mi ejército
ellas han tendido el amor entre emboscada y emboscada,
y se han tendido al amor con los muchachos.

Ni un libro entero bastaría para contar sus acciones
ni todas las estrellas de este cielo segoviano bastarían
para compararlas,
pero el viento de esta tierra sabe sus nombres, repite
sus nombres,
dice sus nombres mientras pulsa los pinares
como si rasgara una honda y oscura guitarra.

La costurera. Toda una vida sobre la Singer, cosiendo mingas vuelos paletines, cansada, con dolor en la columna. Me arrimé a ti papa, no he tenido vida, te di vida a ti y sin ti no sé que hubiera sido yo
Parto
Esta inesperada redondez
este perder mi cintura de ánfora
y hacerme tinaja,
es regresar al barro, al sol, al aguacero
y entender cómo germina la semilla
en la humedad caliente de mi tierra.

Cuando las veo pasar
Cuando las veo pasar alguna vez me digo: qué sentirán
ellas, las que decidieron ser perfectas conservar a toda costa
sus matrimonios no importa cómo les haya resultado el marido
(parrandero mujeriego jugador pendenciero
gritón violento penqueador lunático raro algo anormal
neurótico temático de plano insoportable
dundeco mortalmente aburrido bruto insensible desaseado
ególatra ambicioso desleal politiquero ladrón traidor mentiroso
violador de las hijas verdugo de los hijos emperador de la casa
tirano en todas partes) pero ellas se aguantaron
y sólo Dios que está allá arriba sabe lo que sufrieron.
-
Cuando las veo pasar tan dignas y envejecidas,
los hijos las hijas ya se han ido en la casa sólo ellas han quedado
con ese hombre que alguna vez quisieron (tal vez ya se calmó
no bebe apenas habla se mantiene sentado frente al televisor
anda en chancletas bosteza se duerme ronca se levanta temprano
está achacoso cegato inofensivo casi niño) me pregunto:
-
¿Se atreverán a imaginarse viudas, a soñar alguna noche
que son libres
y que vuelven por fin sin culpas a la vida?
Este poema revela el machismo a las mujeres.

Parto. Espasmos hacia fura con dolor, oleaje agitado, en el océano corazón convulso expectante, para alcanzar la lucha matinal. Torrente incontinente de la vida, peinarme el pelo empapado, ojos manchados, altos los pómulos. Mi propio cráneo me enfrenta con el rostro de la muertes
'Celebración del cuerpo'

Amo este cuerpo mío que ha vivido la vida,
su contorno de ánfora, su suavidad de agua,
el borbotón de cabellos que corona mi cráneo,
la copa de cristal del rostro, su delicada base
que asciende pulcra desde hombros y clavículas.
Amo mi espalda pringada de luceros apagados,
mis colinas translúcidas, manantiales del pecho
que dan el primer sustento de la especie.
Salientes del costillar, móvil cintura,
vasija colmada y tibia de mi vientre.
Amo la curva lunar de mis caderas
modeladas por alternas gestaciones,
la vasta redondez de ola de mis glúteos
y mis piernas y pies, cimiento y sostén del templo.
Amo el puñado de pétalos oscuros, el oculto vellón
que guarda el misterioso umbral del paraíso,
la húmeda oquedad donde la sangre fluye
y brota el agua viva.
Este cuerpo mío doliente que se enferma,
que supura, que tose, que transpira,
secreta humores y heces y saliva,
y se fatiga, se agota, se marchita.
Cuerpo vivo, eslabón que asegura
la cadena infinita de cuerpos sucesivos.
Amo este cuerpo hecho con el lodo más puro:
semilla, raíz, savia, flor y fruto.

'Mensaje urgente a mi madre'
Fuimos educadas para la perfección:
para que nada fallara y se cumpliera
nuestra suerte de princesa-de-cuentos
infantiles.
¡Cómo nos esforzamos, ansiosas por demostrar
que eran ciertas las esperanzas tanto tiempo
atesoradas!
Pero envejecieron los vestidos de novia
y nuestros corazones, exhaustos,
últimos sobrevivientes de la contienda.
Hemos tirado al fondo de vetustos armarios
velos amarillentos, azahares marchitos
ya nunca más seremos sumisas ni perfectas.
Perdón, madre, por las impertinencias
de gallinas viejas y copetudas
que sólo saben cacarearte bellezas
de hijas dóciles y anodinas.
Perdón, por no habernos quedado
donde nos obligaba la tradición
y el buen gusto.
Por atrevernos a ser nosotras mismas
al precio de destrozar
todos tus sueños.

'A una dama que lamenta la dureza de mis versos'
Sucede que cuando salgo,
lo primero que veo es un vagabundo que hurga en la basura.
A veces, una loca sombrea su miseria
frente a mi casa. Y el vacío de sus ojos insomnes
entenebrece la luz de la mañana.
Esquinas y semáforos invadidos por gentes
que venden cualquier cosa… enjambres de niños
se precipitan a limpiar automóviles
a cambio de un peso, un insulto, un golpe.
Adolescentes ofertan el único bien: sus cuerpos.
Mendigos, limosneros, drogadictos: la ciudad entera
es una mano famélica y suplicante.
Usted vive un mundo hermoso: frondosas arboledas
canchas de tenis, piscinas donde retozan
bellos adolescentes. Por las tardes
niñeras uniformadas pasean en cochecitos
a rubios serafines.
Su marido es funcionario importante.
Usted y su familia vacacionan en Nueva York o París
y en este país están sólo de paso.
Lamenta mis visiones ásperas. Las quisiera suaves,
gratas como los pasteles y bombones que usted come.
Siento no complacerla. Aquí, comemos piedras.

'Fiel ama de casa'

Todo terminó con la Luna de Miel:
azahares, cartas de amor, llantos pueriles.
Ahora reptas a los pies de tu señor:
primera en su harén,
tomada o abandonada según capricho.
Madre de los hijos de su apellido
oreando tu abandono
junto al tendedero de pañales
estrujando tu corazón
hasta despercudirlo en la ropa blanca.
Acostumbrada al grito, a la humillación
de la mano servil ante la dádiva.
Mujer arrinconada.
Sombra quejumbrosa
con jaquecas, varices, diabetes.
Niña guardada en estuche
que se casó con su primer novio
y envejeció escuchando el lejano bullicio
de la vida
desde su sitial de esposa.


'Elegía mínima'

Acaba de morir una mujer sencilla.
Su vida de auxiliar de enfermería
fue útil a la especie.
No tuvo supermercados,
ni bancos,
no explotó a nadie.
Es decir, no fue dañina
como los magnates,
los dictadores,
los genios de las finanzas
y los politiqueros.
La noticia de su muerte
no será publicada
en ningún diario.
No hay campos pagados
presentando condolencias
a su familia.
ÁNGELA RAYO 
que esta frágil lápida 
fije tu nombre 
y guarde tu memoria.


'Marina'
Las muchachas
bocas demasiado rojas,
ojos presos en círculos
demasiado negros.
Oscuras ellas como anguilas
contrastan violentamente
con sus trajes de baño.
Andan de week-end
con unos viejos funcionarios internacionales
que beben whisky
y pagan su compañía con ropas y baratijas.
Ellos generosamente las obsequian
con su más tierna halitosis
y sus impotentes taquicardias.
Cardumen de sirenas o sardinas
lanzan las olas: guirnaldas y espuma.
Y brincan brincando mejor en la playa ardiente
que en las camas otoñales.

'Amigas/Hermanas'

Nada sucedió como lo habíamos previsto.
Pero estábamos recién llegadas a la vida
como a una gran ciudad.
Aturdidas por el bullicio de la multitud.
(Éramos como garzas a la vera de un río.
Heliotropos radiantes en la primera lluvia.
Un campo de algodón bañado por la luna).
¿Cuándo fue que la Muerte empezó a visitarnos?
¿En qué momento, a cada una
por fin, nos alcanzó el desastre?
¿Cómo sobrevivimos a la devastación?
No lo sabemos. Cada quien hizo lo que pudo.
En la tierra arrasada quedaron los escombros
que hemos dejado atrás.
Pero a veces, sin quererlo, de pronto recordamos
que alguna vez las ruinas fueron antiguos reinos.
—Espejismos de reinos para el alma desierta.


'La migrante'

Se despierta extrañada
desconociendo el cuarto.
¿Adónde se fue el padre,
dónde la madre
que hace un momento apenas
la acompañaban?
¿Dónde están las palabras
de la conversación,
y el patio oloroso
después del aguacero?
Se levanta y suspira.
Este cuarto extranjero
y la luz indiferente
de una mañana cualquiera
que la hiere.
Desde la calle
los ruidos de la vida entran.
Y el sueño queda estrujado
como un pañuelo.

'Ser mujer'

Haber nacido mujer significa:
poner tu cuerpo al servicio de otros,
dar tu tiempo a otros,
pensar sólo en función de otros.
Haber nacido mujer significa:
que tu cuerpo no te pertenece,
que tu tiempo no te pertenece,
que tus pensamientos no te pertenecen.
Nacer mujer es nacer al vacío.
Si no fuera porque tu cuerpo-albergue
asegura la continuidad de los hombres
bien pudieras no haber nacido.
Nacer mujer es venir a la nada.
A la vida deshabitada de ti misma
en la que todos los demás —no tu corazón—
deciden o disponen.
Nacer mujer es estar en el fondo
del pozo, del abismo, del foso
que rodea a la ciudad amurallada
habitada por Ellos, sólo por Ellos,
a los que tendrás que encantar, que engañar,
servir, venderte, halagarlos, humillarte,
rebelarte, nadar a contra corriente, pelear,
gritar, gritar, gritar
hasta partir las piedras,
atravesar las grietas,
botar el puente levadizo, desmoronar los muros,
ascender el foso, saltar sobre el abismo,
lanzarte sin alas a salvar el precipicio
impulsada por tu propio corazón
sostenida por tus propios pensamientos
hasta librarte del horror al vacío
que tendrás que vencer
sólo con tu voz y tu palabra.

Gioconda belli es más floja como poeta que como novelista, aunque estuvo muy de moda. Todos la conocemos por su novela el país bajo mi piel (memorias del sandinismo) o la mujer habitada. Nace en el 48 en Managua y se caracteriza por su compromiso y activismo político. Participa en el frente sandinista de liberación nacional y su primer poemario es sobre la grama. Se casa tres veces, está contra el dictador. Consigue el premio de poesía casa de las Américas junto a Clarivel Alegría. Escribe Sofia de los presagios y el infinito en la palma de las manos. Recibe el premio biblioteca breve de seix barral. 
  
Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con cur­vas
y plie­gues

y sua­ves hon­do­na­das
y me cavó por den­tro,
me hizo un taller de seres huma­nos.

Tejió deli­ca­da­mente mis ner­vios
y balan­ceó con cui­dado
el número de mis hor­mo­nas.
Com­puso mi san­gre
y me inyectó con ella
para que irri­gara
todo mi cuerpo;
nacie­ron así las ideas,
los sue­ños,
el instinto.
Todo lo que creó sua­ve­mente
a mar­ti­lla­zos de sopli­dos
y tala­dra­zos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgu­llosa
todas las maña­nas
y ben­digo mi sexo.

No es sino con temor
que una mujer se aproxima cada día hasta el espejo
y se tercia con la propia imagen.
Llega la hora de los hechizos
y las brujas
hora de los cosméticos y las abluciones
la nostalgia ante las fotos lisas de la nada eterna juventud.
Entonces uno se pregunta
cuanto tiempo más durara la pasión
el amor por las bicicletas
y los cuentos de amantes furtivos.
Uno se pregunta si el amor tendrá edad
si el tiempo sera tan implacable
como los espejos. 

El poema pertenece al libro apogeos, donde habla de cosas de mujer y de sus hijos.
Casarse es un oficio de guerreros; la espuma del baño, la almohada compartida, mi cuerpo a la luz es un estropicio, mañana es vino rancio en la boca, sobrevivir, mañas, ronquidos, la manera de contradecirnos en la cama, una ventana para mirar la luna sin ser vista, hermoso arsenal de vos, defenderé este castillo
Viene el atardecer sobre el perfil puntiagudo del volcán a lo lejos…
Tantas veces me he propuesto olvidarte
como si fueras un amante cruel de esos que le cierran a uno
la puerta en las narices
O uno de aquellos que cuanto más se aman
más olvido prodigan
Pero nada de lo que hago lo consigue
Viene el verdor la lluvia el viento
el revoleteo de los papeles en las calles
el roble derramando sus flores como cáscaras de seda en las aceras
el rostro del chavalo con el trapo
su sonrisa que cruza y trasciende la pobreza
Viene el atardecer sobre el perfil puntiagudo del volcán a lo lejos
las nubes derramando pintura roja y púrpura sobre el cielo
el hablar deslenguado rápido juguetón de la gente
y todo lo que maldigo y desdigo de vos se me deshace
y me irrumpe el amor como si me corrieran caballos en el pecho
y te contemplo atravesada de ceibos y corteses
de madroños caobos y palmeras
y te amo patria de mis sueños y mis penas
y te llevo conmigo para lavarte las manchas en secreto
y susurrarte esperanzas
y prometerte curas y encantos que te salven
Palabras digo puesto que son ellas la argamasa de mi vida
y a punta de palabras te imagino una y otra vez renacida
genial, despojada de cuanta polilla te corroe día a día los cimientos
Arranco de tu pelo a los que te venden te roban y te abusan
Te cuento cuentos en la esquina de mi almohada
Te arropo y te tapo los ojos
para que no veas a los verdugos que llegan a cortarte la cabeza
Y me consuela que seas irredenta
Tierra paisaje
Saber que moriré, que morirán mis angustias
y que vos seguirás
anclada en el mismo lugar
comiéndote mis memorias
y mis huesos.

lunes, 23 de octubre de 2017

POESIA EN NICARAGUA

Salomón de la selva es un poeta nacido a finales del XIX. La sombra de Darío es alargada, y la poesía del siglo XX es llevar la contraria a Darío que escribía recargado, con oropeles, con afición a lo clásico y moderno. Como reacción a los poetas del modernismo y contestación estos jóvenes poetas se expresan de forma coloquial y en jerga, pero sin palabras extrañas. Usan el ritmo, pero de forma más velada y suave. Como no podían ser mejor que Darío en lo suyo hacen todo lo contrario. Ese tono en la poesía centroamericana lo dan Luis Bardosa de Guatemala y Salomón de la selva. En 1893 nace Salomón, el año que Darío publica azul. Nace en Nicaragua, pero vive en Nueva York donde publica su poemario en ingles Tropical Towns y seguido se alista en el ejército británico en la primera guerra mundial y va a Francia y Flandes, Bélgica. Tenía por la familia materna ancestros ingleses. Fruto de esa experiencia en el frente y publica en 1921 el soldado desconocido con la portada e ilustraciones de Diego Rivera. Usa ya ese tono coloquial, sencillo, directo y prosaico, aun punto irónico pro con naturalidad. Como si nos hablara a nosotros sin gestos heroicos, recuerda las trincheras de la primera guerra mundial tenía preocupaciones políticas sociales. Había sido sindicalista y comunista y en México es asesor de la presidencia. Vuelve a Nicaragua y apoya al principio a Samoza padre que era el dictador de turno, pero rectifica y apoya a Sandino, nicaragüense que se alzó en armas contra la presencia de EEUU y le mataron junto al resto de revolucionarios. “libre, besan muchachas. Entramos en el puerto, la navegación es oscura. Desembarcamos en Bélgica. Sentí una religiosidad bárbara, retumba el suelo. Se sobresaltan las horas. Impacientes entramos en batalla” 
 
Heridos;
He visto a los heridos:
¡Qué horribles son los trapos manchados de sangre!
Y los hombres que se quejan mucho;
y los que se quejan poco;
y los que no han dejado de quejarse!
Y las bocas retorcidas de dolor;
y los dientes aferrados;
y aquel muchacho loco que se ha mordido la lengua
y la lleva de fuera, morada, como si lo hubieran ahorcado!
Remordimiento. Neblina en la tierra y llanura sin límites. Se alza espesa la niebla. Color de  edificios huertanos. Intercambian tiro cargador. las balas silban sobre las cabezas. El se ha reído al disparar. Príncipe de cuento que ha cambiado el anillo y el corazón a alguien que no conoce. Voy cogiendo amor al enemigo.
Batalla. Trincheras de gas.se arrastra y sale del lado de esta tierra de nadie. Cartones de luz tropezando hundiéndose en lagos putrefactos, también llegan a las trincheras opuestas. Envejecida sale la noche. Nube larga. Bayonetas erguidas. Dientes hundidos. Nos envolvió a todos como un dragón que echa humo. Ir a las trincheras en segunda fila, vomitar el estómago. Ilesos en nuestro puesto con los ojos inyectados, al frente, tronar la artillería, silencio de sonidos y de las manos con las granadas
Escribir así de la primera guerra mundial no se había hecho. Los poetas que participaron en la guerra no escriben así. Lo escribe en el frente y luego los retoca y tarda en publicarlos
Granadas golondrinas al atardecer, donde caes espirituales arboles de ramaje aéreo, nido de instante y sonido olvidado, tener alas y callar los deseos solo uno cuando está muerto de cansancio. Nicaragua entró en guerra, triunfó defendiendo la causa, sonetos de Bélgica, Francia, beatos y hacedores de verso dicen que está loco
Banderas avenidas del funicular en Francia, por el pabellón, estrella solitaria, azul blanco, sus harapos, carne de los pueblos
Tiene ritmo y rima narrativa. Cuando llega al final de pagina es prosa. Si malgasta papel es poeisa. Si pusiéramos estos poemas con puntos seguidos sería prosa. “Dora a los mejores poetas el sol, me voy a ver la noche hasta que salga el sol”. Es sencillo, naif, pero con ironía, no cae en el tópico o lugar común y mete el dedo en el ojo, con un punto dramático. 
  
En 1912 EEUU ocupa Nicaragua hasta el 33. En el 26 crea la guardia nacional en Nicaragua a manos de Somoza padre. es un cuerpo diseñado para reprimir al servicio americano. Siguen manteniendo cinco mil marines allí en el 33 porque hay varias rebeliones, la de Emiliano chamorro /padre de violeta chamorro) y Jos María Mancada y cesar augusto Sandino que se alzó contra los americanos y el grupo contra. Huye con la gente a las montañas y crean esta guardia nacional para aniquilarlos. La aviación americana bombardea la región independiente de los que vivían. En 1934 matan a Sandino, hay una emboscada de la guardia nacional. Protestan contra la presencia miliar americana y los dictadores. En el 79 se derrota al régimen sandinista. Ante esta represión surge el principal movimiento poético de vanguardia nicaragüense. En el 27. Es la respuesta de los intelectuales a un país analfabeto. En los años 20 30 todos los poetas empiezan en ese movimiento. Ultrecho y pablo Antonio Cuadra son la primera generación e influyen en la literatura del continente. A la elaboración modernista la sustituye la claridad y sencillez del lenguaje popular, la lengua vernácula, la entonación de ritmos populares y la recuperación de la memoria popular, de los mitos leyendas y anécdotas. Adoptan la sencillez y el sentimiento nacional en la conciencia de todos. Apuestan por lo coloquial y recuperar las raíces de lo nacional. Es una poesía comprometida políticamente

José Coronel Ultrecho es el iniciador de la vanguardia y el patriarca de las letras. En 1906 nace en Granada de Nicaragua, capital culturas del país. Huyendo de la guerra va a California muchos años. Al volver en el 27 aglutina a los jóvenes creadores del país, antiacadémicos burgueses de origen (los hijos de campesinos son analfabetos y los escritores son de cierta jerarquía) pero anti burgueses por elección. California es el país de los hypyes y comunas y el lleva una vida comunal con los poetas; escriben juntos, hacen talleres de escultura y se las trae flojo el mundo literario. Escribía mucho pero no publica hasta los 70. Vivía de la renta familiar y casi todos acaban apoyando el sandinismo, aunque entraron en el gobierno de la dictadura por la necesidad de buscarse la vida. Fue embajador en algún país. Apoya al dictador hasta que deja de apoyarle. Es tío de Ernesto Cardenal. Pablo Antonio Cuadra siempre fue reaccionario. La necesidad de subsistir les hacía coger trabajos de funcionarios del gobierno. Apoyan el sandinismo antes de que triunfe. Son muy cultos. Su primer libro es una cita de la Ilíada “por bajadas, subidas y veredas” En la poesía el camino recto es el último y llega a ningún lado. Escribe sobre un zeiba, árbol con el que hacían sus casas. En el poema del estatuquos-ista; gracias por este día igual que los demás días y que todos los días sean iguales por los siglos de los siglos. En autorretrato dice que al ver la cara de su padre en el reflejo absurdamente tiene miedo. Ernesto Cardenal juega con los epigramas y mezclar poemas largos y cortos. En paneles de infierno divaga sobre los EE.UU. ¿Quién recuerda al primer cerdo octogenario que robó la tierra para él y su familia y vio su negocio en la explotación de eslavos? Trajo guerra y genocidas, perros y guardias. Mató dos millones de indios e instaló su dinastía continuada por los tiranos del imperio. El peor conquistador español y sus descendientes hundidos en la histórica, ¿Quién fue el primero que vio la tierra como negocio? Esclavistas imperialistas, negocian con los negros en fosas comunes. Invasores embaucadores esclavistas, comerciantes y burguesía vende patria… y así 10 páginas
  

JUNG Y EL INCONSCIENTE COLECTIVO

Jung y el despertar del alma humana occidental
Carl Gustav Jung 1875 1961. No hay distancia en el tiempo con nosotros. Sus textos siguen siendo vigentes y de plena actualidad. Ha hecho una contribución importante en la historia de la psicología y las humanidades. Que el alma despierta es fundamental para la autorrealización. Hay que buscar caminos para que nos sea posible esto. Sentirnos más reales, seguros, equilibrados, armónicos. Dedica toda su vida a el estudio de esto. La ponente se ha ido acercando a este hombre durante muchos años y es difícil abarcar lo que trasmite e incorporarlo. Es difícil comprender esta filosofía de lo que él nos habla, pero Jung siempre causa una enorme fascinación, hay muchísimos seguidores del pensador. Queremos recoger los pensamientos para usarlos en la vida y a veces encontramos dificultades de traducir textos teóricos a la aplicación en nuestra propia vida. Es lógica esa contradicción. Jung es un hombre científico, muy razonable, con mucho sentido común, muy sensato y muy abierto. A nivel d investigadores filósofos científicos no ha encontrado nadie tan interesante. Jung descubre que las guerras crisis catástrofes de toda índole son consecuencia de unos seres perdidos, desarraigados de su propia identidad. Las personas que están mal crean el conflicto, tenemos crisis porque estamos mal. El descubre que el origen viene de ahí. En la historia se suman muchas orientaciones humanas que nos alejan de nosotros mismos y construimos una sociedad llena de conflictos. Guerras y conflictos dominan parte de la vida. No estamos capacitados para afrontar estas tragedias o holocaustos a pesar de los medios científicos teóricos que tenemos, ¿cómo es posible que esto no se resuelva tenido tantos medios como tenemos? Somos conscientes de la dificultad del mundo. Jung despierta el alma humana y da elementos para construir al ser humano. Hace experimentos y trabajos con el mismo y los demás que le confirman una y otra vez esto; la necesidad de reflexionar en nuestro interior. Es un incansable estudioso. Dedica tiempo a la reflexión y dialogo para acercarnos a ella. Es un constante dialogo donde reflexiona tomándose todo el tiempo del mundo para estas cuestiones que considera tan importantes en el ser humano. Nos cansamos a veces, ¿por qué tarda tanto en hacer ese estudio? Tarda mucho tiempo en probar algo. Necesitamos paciencia para entrar en él y enterarnos. Jung nos señala que el problema de nuestro tiempo es sentirnos perdidos y arrastrados en un mundo que hemos creado nosotros mismos. Se hace verdaderamente difícil entender que nuestro mundo interior determina el exterior. Salimos de lo colectivo, entramos en lo individual. Jung es una persona que interactúa con mucha gente, recibía muchos pacientes en su consulta. Es necesario escucharnos a nosotros mismos, tener contacto con el interior, que es un ejercicio llevado a cabo personalmente. Jung encuentra casos sorprendentes de personas tozudas contundentes que no le dan realidad a ese mundo interior. Se vuelca por entero en plasmar la realidad a ese mundo interior. La actitud materialista es inmadura. Lo no demostrado parece que no existe. No le damos realidad. No ha habido un proceso racional que demuestre la existencia de lo espiritual, pero todo ser humano ha tenido experiencia de lo divino. Un médico estudia el cuerpo y sus manifestaciones de calor color movimiento. Se puede estudiar por dentro, en la ramas de neurología, fisiología. La psicología estudia las manifestaciones del espíritu humano igual que lo corporal. Hay momentos lucidos, manifestaciones de lo psicológico. 

Jung soportó las risas de sus colegas porque interpretaba sueños, trabajaba para diagnosticar problemas y traumas. El psicoanálisis fue una revolución. La realidad psíquica es más poderosa que lo material. La medicina no puede diagnosticar esas enfermedades. A una persona que tiene dolores y síntomas le hacen chequeo y da todo bien. La psicología estudia lo interno para llegar a explicar lo que sucede y eliminar esos síntomas. Hace una curación incluso en lo físico. La sique nos influencia en nuestra vida. Hay advertencias serias de cómo conducir nuestra vida. Hay una conciencia universal que aconseja a la sique. Es el proceso de individuación, de unificación de todos esos síntomas. Jung identifica el problema, la solución y la orientación de a dónde se dirige. Hay un yo consiente externo que es la máscara o el ego, está en conexión con el entorno, los criterios sociales o la educación recibida que se queda en el subconsciente. Esos sueños pueden dar información de la realidad que se encuentra en una persona. 
 
Cuenta muchas anécdotas Jung de sus pacientes. Un hijo de campesinos tiene ambición, ha ido progresando, ha conseguido puestos im0ortantes y cuando está en la cumbre le viene una oportunidad laboral, pero se le presentan problemas. Tiene náuseas, vómitos, dolores y pesadez de estómago y cabeza y no puede respirar. Le cuenta dos sueños que ha tenido. En el primero está en su pueblo con niños del colegio que le dicen; “este es de los que vienen ya aquí”. En el segundo sueño tiene la idea de emprender un viaje y está nervioso acelerado, tiene prisa porque va a perder el tren. En la estación se percata de que se le ha olvidado una cartera con documentos importantes y cuando llega el tren ya se ha ido. El tren hace una curva rara, van a descarrilar los últimos vagones. Grita en el sueño, el maquinista acelera y hay una catástrofe y descarrilan. El primer sueño revela que empezó abajo y ha llegado muy alto. No se conforma con donde ha llegado pero esa nueva oportunidad en la que la ambición le pincha le va a hacer descarrilar en su vida. Siente que sus energías se han consumido y no se plantea seguir adelante. Ve el tren, el maquinista acelera, lleva a la catástrofe. Estaba en una neurosis. Le parece poco serio el diagnostico de Jung. Es una oportunidad que debe coger. Peor Jung no está de acuerdo el. Jung le dice al paciente que tiene el mal de montano. Igual que cuando subes a un lugar demasiado alto. Jung ve con claridad los acontecimientos humanos que van a suceder, casi como sueños premonitorios, aunque no hay magia en Jung; predice según el contexto de su paciente, llevado por el sentido común. Jung estudió la hipnosis y a veces se ha hecho una lectura de él exotérica, cuando no religiosa o interesada por sectores sectarios. Jung siente alegría por los pacientes curados de su neurosis, pero también hay casos negativos. Nunca abandona sus estudios de la trama interna de la conciencia y cómo funciona la vida. El trabajo de sus pacientes sigue en paralelo con las textos orientales que también estudia. Su amigo Richard Wilhelm le da a investigar un libro chino sobre el tao; el secreto de la flor de oro. Al principio lo recibe con escepticismo, pero luego llega a exclamar; a partir de ahora debo estudiar la alquimia. Luego leyó el «Rosarium philosophorum» en 1550. Escribe el libro psicología y alquimia en el 44. Lee enseñanzas de espiritualidad orientales. Se encuentra con el libro, hacer mándalas (dibujos, representaciones de la espiritualidad) es parecido a lo que hacía con sus pacientes. No conocían la tradición china, pero vivan el mismo proceso de individuación, atender a lo exterior e interior. En oriente es algo normal, una tradición milenaria. El sendero que encuentra lleva al centro del en si mismo y ya lo recorrieron los sabios de la antigüedad. Todos tenemos dificultades en aprender a vivir. No debemos improvisar la vida, creer que viviendo se va a solucionar solo. Entra en confrontación el mundo interior e exterior. Jung habla de un inconsciente individual y otro colectivo que es la suma de individuales. Hay contenidos en los procesos interiores y son los mismos que los indios de los pueblos de EE.UU. o los orientales de sus viajes. Se expresan acontecimientos humanos con los mismos símbolos del ser en la cultura. Igual que la anatomía general humana se parece una a otra, hay una estructura humana en el inconsciente o id colectivo. Estos contenidos pertenecen a toda la humanidad, son aspectos que todos vivimos y que hoy se presentan en todos, otra cosa es como cada cual los resuelve. Ese inconsciente está habitado de modelos o prototipos subjetivos y de arquetipos objetivos. El prototipo es individual pero el arquetipo común y colectivo. Lo terrible es cuando no reconocemos esos modelos que vienen de esa necesidad humana de unificación y totalidad, entonces se produce la sombra del arquetipo. Vivimos vidas con expectativas, historias, pero no estamos del todo bien pues hay algo interior a lo que no atendemos o prestamos atención y se va cargando hasta que se rebela.  El arquetipo genera su sombra. Seguimos movidos por arquetipos, esta vez por sus sombras deseos, caprichos, apetencias, hay una rebelión. Damos importancia al mundo exterior, pero no al interior. Y esos instintos, esos deseos o apetencias o sueños o instintos que no se llevan al consciente y que se reprimen en el subconsciente salen luego en forma de catarsis o revolución en el enfermo de neurosis. Por eso debemos hacer consciente lo que sucede inconsciente en nosotros y tratar de no reprimir esas pulsiones o instintos de toda índole sino sublimarlas en el arte, la religión, los sueños, y todo lo que Freud ya había estudiado. 
 
Richard Wilhelm su amigo sicoanalista (autor de la revolución sexual) comparte con él una anécdota. Escribió que en una provincia china habría una tormenta; los católicos hacían peregrinaciones y ayudas y penitencias, los protestantes hacían peticiones de lluvia porque había gran sequía. Los orientales ofrecieron juegos artificiales. Buscan a un hacedor de lluvia. (Son sucesos históricos. No hay que creer las anécdotas al pie de la letra sino reflexionar en ellas. Por encima de todo era empírico, da realidad a los acontecimientos, pero no es dogmático, explica los psíquicos también) El hacedor de lluvia solo necesita una casa a las afueras del pueblo que no le moleste nadie. Cae una nevada de copos de nieve. mejor que lluvia. Fueron a visitar al hombre, a preguntarle como lo había hecho científicamente. “No he hecho nada”. Pero le han traído para ello. “Vengo de una provincia sin sequía, todo está en orden. Todo estaba allí en orden. Cuando vengo aquí pierdo el orden y en la casa me he fundido en el tao para buscar el orden dentro de mí y cuando lo he conseguido ha llovido”. Era un trabajo interior. Es difícil aceptar sus enseñanzas en nosotros, nos desconocemos a nosotros mismos, pero en nuestro nivel hemos hecho algo parecido, vivimos algo fuerte, pero lo superamos y nos ordenamos a nosotros mismos. Entra en nuestra conciencia el sentido de las cosas y el que damos a la vida. No lo planteamos. Te das cuenta de lo importante y lo demás se ordena. Observamos comportamientos de personas que manifiestan sus necesidades anteriores. Viven situaciones nuevas, los aceptan con naturalidad y con ellas crecen. Justo encuentran a esta persona que me dice tal cosa. Él los estudia, dice que esas personas llegan a ese estado por dejar un espacio libre para la interioridad. Son más trascendentes y trascienden los quehaceres de la vida material. Hay necesidad de vida que se manifiestan en la sique cuando esta reprimida, son negatividades como pulsiones que no podemos controlar. Realizamos cosas a veces, aunque vayan en contra de nuestra propia naturaleza. No nos sirven demasiado las enseñanzas de oriente, reconoce Jung. Insiste mucho en no dejarnos arrastrar o imitar los caminos o un método concreto. Afirma que un método correcto en manos de un hombre erróneo se convierte en un método erróneo. El hombre occidental esta siempre buscando materiales, recetas porque no busca dentro, sino que está orientado hacia afuera. Vive en la unilateralidad. Es fuente de represiones de sus pulsiones. Se ponen en juego aspectos para la vida. No vamos a encontrar el equilibrio o la armonía, pero descubrimos aspectos de la totalidad. Se generan fuerzas que nos conducen a la sensatez y a la manera que buscamos, pero lo tenemos que decidir para integrar esa totalidad en nuestra conciencia. Tenemos que ser conscientes, no es “lo sé porque lo sé”. Lo reprimido lo mandamos al inconsciente y hacemos algo que no tiene que ver con esa conciencia. “Soy consciente de algo, pero no puedo evitarlo”. Interiorizarlo es estar pendiente de ello en nuestra vida. Exige cambios en los pensamientos emociones aptitudes acciones y comportamientos. No es el saber intelectual de tengo tal problema, sino que cuando ha de ocurrir lo sabemos porque viene un calor hondo en nuestra vida. No se trata de racionalizar intelectualmente sino de comprenderlo anímicamente, en un estado de kairos, de plenitud con el todo dentro de la ambigüedad. La neurosis, (todos lo somos, pero no psíquicamente desde ese punto de vista) no resolvemos esas disoluciones del yo. No buscamos ya la armonía sino integrarlo todo en todos sus aspectos. 
 
Un chico inteligente al que trató Jung tenía neurosis, cogió bibliografía del tema, tenía formación, hizo un trabajo y se lo presento a Jung. Seguía todos los pasos y teniendo clara la estructura causal de su neurosis no se curaba, estaba clarísimo todo, ¿por qué no me curo? Era un trabajo exquisito, Jung quería imprimirlo y publicarlo. No se cura porque hay algo que forma parte de sus instintos y actúa en contra de ellos. Los ignoraba él, pero esto es ciencia pura. En el historial del joven Jung encontró algo que le llamó la atención y que no estaba en la sintomatología que él había hecho. Ese joven iba a Niza y a otros balnearios todos los inviernos, llevaba así 3 años, intentando curarse. Tenía Jung mucha intuición, su inconsciente le guio para llegar a estas conclusiones. Le preguntó quién pagaba la estancia en esas ciudades. Se las pagaba una maestra de escuela que con sacrificios ahorraba para pagarle la estancia allí. Su neurosis no se curaba por esa conducta inmoral que en el fondo se reprochaba. No puede en el fondo soportar un comportamiento tan amoral. Un ser civilizado no puede soportar eso. ¿Qué tiene que ver la moral con la ciencia?, le dijo él. En que la moral da integridad y coherencia. Ella me lo da voluntariamente, objetó él. Sí, pero se estaba aprovechando de una persona y su integridad no le dejaba curarse. Estaba traicionando sus principios. Él no tenía eso consciente, no lo sabía. 
 
Hay coincidencias en el sendero de autorrealización con la religión oriental pero no podemos cambiar de mentalidad occidental. No hay recetas para ese trabajo interior. Ni libros de autoayuda. Jung advierte a los sicoanalistas que pueden conducir a desastres a sus pacientes. Es fundamental avanzar por el sendero de nosotros mismos. Vivimos a veces en un autoengaño a nosotros y los demás. Hay que dar voz a la interioridad. Estamos desencantados del exterior. En el psicoanálisis no se resuelven los problemas, se sobrepasan desde una conciencia más trascendental, total. Es ir subiendo a lo alto de la montaña, lo que ha sucedido está en el valle. Ves desde arriba lo que pasaba abajo. Es una visión trascendente, por encima de los afectos, las cosas que nos afectan. Somos cumbre y valle, pero desde arriba vemos todo. El estado de conciencia nos da oportunidades. No es lo mismo estar de cabeza en el sufrimiento que verlo como un objeto, el sufrimiento que es ajeno a mí, aunque este sufriendo. Distanciarse. Verse así mismo desde el tercer ojo del místico. O verse desde el observador, observarse así mismo. Busquemos el refugio interior que buscó el hacedor de lluvia y no el tren a toda velocidad que va a descarrilar.
El sigo de tao está compuesta por la cabeza, la conciencia deja el camino atrás. Es un despertar del suelo, ser conscientes de la vida. No con la conciencia intelectual del raciocinio o racionalización sino producir tao. Hay un centro que llamamos yo, pero hay un centro de totalidad que llamamos “el si mismo”. Ese centro abarca el consciente e inconsciente. Va hacia dentro, y afuera. El yo consiente ignora su inconsciente y el inconsciente es precisamente inconsciente, no se conoce, aunque parezca una obviedad. Hay que acceder a la totalidad de lo que somos, no llegar a más, sino que en cada dimensión podemos acceder a esa parte de nosotros mismos que busca realizarse y que nos manda mensajes. Es un mensaje la situación que tenemos, el no saber que hacer con ella. Trabajemos las manifestaciones de lo psíquico. Un poco de conflicto siempre viene bien. La ponente ha evitado conceptos psicológicos, pero es el momento si los necesitáis. Se ha entendido ese introducir algo pequeño paulatino en nuestro quehacer cotidiano. Jung es un personaje tremendamente culto. Se preparó mucho para explicar sus teorías al mundo. No se necesita tanto conocimiento para llegar al interior. El europeo busca más relatos en vez de poner en marcha lo que ha aprendido. Jung nos propone un cambio de mentalidad, renunciar a la necesidad de buscar de fuera para buscar dentro. Hay que armonizarse con el tao. Interiorizamos por meditación, filosofía, pensamientos, emociones. Creamos puentes de comunicación entre consciente e inconsciente. Los sueños en general no nos dicen nada y los apartamos, los dejamos de lado. Hay manifestaciones psicológicas, pero no interiorizamos esa interioridad. Hay que estar atentos a ella, darles realidad, chequearnos a nosotros mismos. Un occidental no está preparado para la religión oriental, tiene una mentalidad diferente. En sus tratados de meditación comenta anécdotas de sus compañeros. La ponente dio una conferencia Jung el yoga y la meditación. Meditación es todo menos lo que pensamos que es. Trabajan con imágenes y procuran que la mente no se vaya del sitio, no es dejar la mente en blanco, aunque eso siempre está bien, evadirnos de nuestros problemas un rato. Habla Jung de reflexión, de movernos hacia dentro, a los acontecimientos de nuestra vida y no asustarnos. No meter velocidad al tren sin saber a dónde vamos. Es mejor pararse, el retiro interior, más que acelerar el tren. Era Jung un hombre de medicina antiguo, un sabio que sabe de todas las cosas de la vida. Se dirige en las situaciones y adivina lo mejor para el paciente porque mira dentro. Su filosofía está en todas las tradiciones orientales. En ese inconsciente colectivo hay vivencias colectivas. Hay algo que nos mueve a ir en otra dirección. Si nos negamos complicamos las cosas. Hemos de volver a lo que hemos conquistado como humanidad. Hacer girar la espiral de la historia y conseguir un momento más luminoso y menos dañino que este que nos encontramos. ¿Qué hago con la vida? No es esto o lo otro, blanco o negro sino la integración del ying yang que no es la mezcla de lo bueno y malo sino su superación en la trascendencia. Esos aspectos los hemos trascendido, nos situamos por encima. El ying ya no es ying ni el yang es yang. Nos entregamos a un lado y siempre rehuimos el colapso.
Un hombre de negocios (le visitaba siempre gente de dinero) había dedicado toda su vida a trabajar y al retirarse cae en una neurosis llorando como una viejecita. Se cumple el principio según el cual a un ying que se pasa se trasforma en yang. Se había ido al otro lado. No es que fuera homosexual. Cuando somos conscientes de algo hay que dar pasos para abrir esas situaciones. Hay grados, nos lo vamos planteado. Hay un autoengaño en la parte consciente, porque tenemos la visión de la apariencia, de la imagen o la máscara, con la que nos mostramos al mundo. Es gradual. Lo voy viendo y apartando lo que no me gusta de la vida y cada vez lo aparto más pues más me molesta hasta que no lo veo más, porque lo he borrado de la mente, del consciente y lo he llevado al inconsciente. Es otro aspecto de mí que quizá no soy yo pero que me he construido para funcionar en el mundo. Hay que tener paciencia con nosotros mismos, no ser extremados. Vigilia y sueño van unidos. Bien y mal están dentro de nosotros, lo generamos nosotros para dar unas pautas de cómo debemos ir, de comportamiento. Pero es una construcción nuestra. La moral no es un arquetipo universal. Jung se encuentra la sombra en el proceso de la individuación. Esa mascara genera una sombra que dejamos en la oscuridad, valores que dejamos y no usamos o no queremos ver. Es el reverso; si en mi vida trabajo con valores del mundo social, pensando en el que dirán, no trabajo los valores reales. Hay que ir al encuentro con la sombra para recuperar lo que es inconsciente. Debo afrontar defectos que no quiere ver o no veo o no acepto. Hay que hacer el esfuerzo, porque la unilateralidad es un hábito, si no me sale dejo de jugar. Dejamos de jugar a ser otro, a aparentar lo que no somos, a ir hacia dentro y esto tiene etapas. Todo se mueve en nosotros, cosas que trasladamos del consciente al inconsciente los podemos recuperar, podemos recuperar elementos de allí. El subconsciente está a medio camino entre la oscuridad y la iluminación, es una zona intermedia con foco a orientarnos. Las cosas pasan al subconsciente cuando nos molestan. Jung demuestra que Freud tiene una forma unilateral de enfocar al hombre. Y además una visión hiper sexualizada. El inconsciente es como el basurero donde tiramos experiencias que no hacemos conscientes. El inconsciente es un océano de potencialidades y elementos para despertar la capacidad intuitiva creativa, gestionar problemas con más soltura. Algo nos mueve a caminar en la dirección correcta. En el centro del yo mismo, hay una esencia que imprime sentido y es universal. Es el proceso intermedio de conocimiento. El alma crece, la personalidad interior pasa de la máscara del ego y de ahí a la personalidad interior esencial... no se trata de reprimir sino de sublimar. Hay un inconsciente individual del que habló Freud y otro colectivo del que habló Jung. Freud era un filósofo de la sospecha y rechaza la religión a la que ve como una patología y una neurosis, pero Jung nos devuelve a la religión como respuesta a la necesidad de trascendencia del hombre. Hay arquetipos universales. Es una parte arcaica primitiva que está en se colectivo universal. : el Héroe (Sigfrido, la serpiente negra), la Sombra, el propio Yo como complejo, el Viejo sabio (Elías, Filemón, el Ka egipcio), el Ánima (Salomé). Asoció los arquetipos con los patrones de comportamiento. Sueño, arte religión mitología… 
 
La civilización se basa en el conocimiento, la dirección, en la conciencia de nuestros deseos. Es una concienciación. Freud es insuficiente para explicar el inconsciente colectivo. Es una versión muy unilateral. No se llega a la curación por la terapia parcial. Se separa de Freud y su híper sexualización del mundo cuando ve que la libido aludía a una energía psíquica en conjunto y abstracto que excedía la sexualidad individual. Critica el rechazo freudiano a la religión. Estudia lo introvertido y extravertido. En la tercera fase de individuación, después de encontrarse con la sombra, te encuentras con los arquetipos anima y ánimo.
El inconsciente colectivo está más allá de los condicionamientos sociales. No está tan claro identificar los arquetipos universales que son objetivos a diferencia de los prototipos que son subjetivos. Por ejemplo, la interpretación de sueños tenía sentido en una sociedad reprimida como la victoriana donde la sexualidad estaba reprimida y la pornografía perseguida. Aquellos sueños eran sutiles, mostraban sin explicitar. En cambio, ahora quien tiene un sueño erótico lo tiene tan evidente como una película porno. Pero el inconsciente colectivo va más allá de condicionamientos del tiempo histórico. En los sueños eróticos hay 4 etapas, desde el hombre que seña con la mujer fatal o animal hasta la mujer símbolo de la sabiduría. Eso determina su estado exterior. Cuando el sicoanalista te pregunta por tu hermana tu abuela no lo hace porque quiera conocerlas sino por ver las proyecciones que esas mujeres tienen en ti. Hay que trabajar la interioridad que está en pañales. Estamos a años luz de los sentimientos, de sentir el amor universal... La relación con la mujer, aunque sea la del vecino, representa el ánima. Hay conflictos con la propia interioridad. El hombre superficial epidérmico rechaza los sentimientos. La mujer pasa del adonis bello hasta llegar al hombre sabio o filosofo. Soñamos con hombres o mueres dependiendo nuestro sexo y tiene que ver con el proceso interior y como reaccionamos a esa bipolaridad. El arquetipo masculino femenino en su interior percibe su interioridad si es hombre o mujer. La mujer tendría que llegar al animus masculina de ella, por eso interioriza sentimientos emociones, pero por dentro es más dogmática. Una mujer llega a ese proceso de interiorizar el animus que se manifiesta y así es más madura. Hay mujeres con mucha vida interior y gran creatividad. Hombres que desarrollan amores profundos. Se complementa el ser humano con su contrario. Hay mujeres que no soportan la autoridad, se quedan enganchadas culpando la autoridad o no saben ingeniárselas. Hay que cultivar o reconciliarnos con los valores del sexo contrario, pero ¡cuidado! Vivimos en un mundo hermafrodita de confusión de géneros. Los hombres se feminizan y ellas masculinizan. Los valores potenciales de cada uno están en paro. Para activarse al modo sano debemos reafirmarnos en nuestro sexo, pero aceptar la parte femenina en el hombre, la masculina en la mujer. Jung lleva a un trabajo interior que conduce a la salud e higiene individual colectiva. No vayamos contra el sentido de la vida. Los dos sexos están confundidos, se han desordenado. Hay que reafirmar lo que ya somos. Ahora puedes cambiarte de sexo, pero muchas veces a la edad de la adolescencia no sabes bien lo que quieres.
El encuentro con nuestros miedos es el encuentro con la sombra. Este trabajo interior requiere de esfuerzo, tiene gran dificultad. Freud era misógino machista homófobo. La mujer tiene envidia al pene, eso le frustra y le provoca histeria que viene del útero. Por eso cuando el hombre la penetra tiene la ilusión de tener uno. Para Freud los gays son enfermos de la libido. La visión de Freud esta híper sexualizada y la de Jung es más mágica, religiosa y trascendente. Lo que trabajamos en el interior no se pierde, se va a acumulando. Este trabajo interior a través de meditaciones y filosofía, nunca se acaba, pero se va accediendo a diferentes niveles y fases. Jung tuvo una premonición porque un amigo se burlaba de él y le contó un sueño en que llegaba a una cima. Era alquimista. Jung le recomendó no subir el monte, pero él lo subió y murió, por no hacerle caso a su colega sicoanalista. Le había pillado una avalancha de nieve. Jung estudió el mándala, la alquimia, la teosofía, el gnosticismo, el yoga, el esoterismo, la meditación, las diferentes religiones filosofías y mitologías. En todos estos fenómenos encontraba la presencia de los arquetipos y la sombra. Tuvo un intercambio de ideas en su correspondencia con el filósofo zen budista japonés Suzui. Su influencia en la cultura occidental ha sido enorme, desde el pintor Wilfredo Lam al filósofo Gaston Bachelard, incluyendo al escritor Herman Hesse (se ve en Demian), al filólogo Ernst Robert Curtius, el psicólogo conductista Eysenck,  al historiador de las religiones Mircea Eliade  y al ensayista Joseph Campbell (el héroe de las mil caras) Para Borges Yung era un museo o enciclopedia de saberes curiosos, y en él se basa para escribir sus obras de realismo mágico, así como los demás del boom latinoamericano. James Joyce, en retrato del artista adolescente parodia sus textos. Aparece en las novelas de Alice Walker y Morri West como sicoanalista o paciente respectivamente. Aparece en la Génesis de todas las novelas de distopías (el mundo feliz de Huxley, el gran hermano de Orwell, rebelión en la granja, Walden 1 y 2, Blade runner) y en la ciencia ficción o en Fhilip Dick. Aparece su filosofía en películas como Matrix, el señor de los anillos, la guerra de las galaxias, el cine de David Linch, aparece en la película un método peligroso sobre Freud. Influyó en el surrealismo y la pintura de Remedios Varo o Leonora Carrington o en la pintura de Pollock, y el cine de Fellini, Buñuel y Bergman