martes, 26 de septiembre de 2017

VISITAS GUIADAS A DIFICIOS DE BILBAO; EL MUSEO DE BELLAS ARTES Y LA TORRE IBERDROLA

Este año se ha celebrado por primera vez en Bilbao el OPENHOUSE BILBAO, el mayor festival de puertas abiertas de Bilbao, un certamen arquitectónico que dura 48 horas (El sábado y el domingo 23 y 24 de Septiembre) en el que podremos visitar edificios que normalmente están cerrados al público y que no permiten su visita como la Universidad de Deusto (la literaria, comercial y el sifón), la sede de EITB, la estación de la concordia, San Mames, el ayuntamiento, el palacio de Ibaigane del Athletic... etc. Más de 47 edificios que podemos visitar esos días, aunque eso sí; colas kilométricas donde la medía de espera es de hora y media por edificio. Muchos se han quedado sin ver los edificios porque en tiempo real da para ver un edificio a la mañana y uno o dos como mucho a la tarde. Muchos visitantes han tenido que abandonar la cola después de esperar una hora y se han quejado a los voluntarios que en el fondo están haciendo un trabajo filantrópico de voluntariado. Es una propuesta urbanística de carácter internacional que nace en 1992 en Londres de la mano de Victoria Thornton. La visita es gratuita y viene guiada por un voluntario que nos dará datos históricos y arquitectónicos del edificio. El Elma es “48h para descubrir la ciudad entre todos” En la actualidad se celebra en más de 30 ciudades entre las que destacan Nueva York, Helsinki, Barcelona o Melbourne. Una red de ciudades Open que permite la colaboración y el aprendizaje conjunto, así como la creación de sinergias entre los miembros de la familia Open House Worldwide. Cada año aumentan los voluntarios, edificios y visitantes. Se esperaban la mitad o menos de los visitantes que han respondido a esta propuesta por lo que todas las colas se han desbordado y han tenido que tomar medidas extremas de seguridad o medidas como reducir el tiempo de visita. normalmente son grupos de 20 o 30 personas, sin contar niños, con una medía de tiempo de visita de 20 minutos. en Iberdrola por ejemplo redujeron la visita a 5 minutos, subir y sacar un par de fotos y apuntar cuatro datos en lo que dura el ascensor. Pero de esta forma se consiguió que entrarán más visitantes.  El ejemplo paradigmático es Londres, donde este año se han registrado 275.000 visitantes, con más de 800 edificios abiertos. También otras ciudades de menor escala como es el caso de Oporto u Olso han tenido una gran acogida desde su primera edición.
 
EL MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO
El museo de Bellas artes surge en el 45. Estaba el museo clásico y contemporáneo en Bilbao. Lo unifican en un nuevo edificio en el ensanche de Bilbao al lado del parque. Lo hacen en distintas fases, del 63 al 2011. La fuente de la plaza del monumento es dedicada a Crisóstomo Arriaga. Murió con 19 años en París. En 1905 se ejecuta la escultura por Edurrio. Es la musa de la música con lira. Representa la desolación de la cultura. En 1905 sale un concurso arquitectónico para hacer el edificio que unificara los dos museos y un discípulo de Edurrio ejecuta la obra. En el 33 se inaugura. En el 48 se cambia la estatua porque era un desnudo y no lo veían bien. La composición de la fachada es simétrica, de macizo hueco, con elementos de los salones clásicos. La galería a columna es de piedra y ladrillo, con elementos modernos preciosos y madera de roble. Los suelos en el interior son de mármol. Se aplica una mejora tecnológica. La luz del sol perjudica los materiales de la arquitectura, por lo que se reforman. En la primera planta hay un sótano dedicado a depósitos, cosas técnicas y luego está la planta de acceso y una planta superior. Se hace en distintas épocas y en distintas fases. La primera ampliación es en el 63. Del 45 al 63 llegan más fondos y se trata de hacer más espacio museístico. Ganan el concurso los arquitectos Liebano y Velazcoa. Hacen un edificio distinto al neoclásico con pilares o pilots en la planta baja. Queda la planta primera y segunda libres. Se hace una azotea plana. El espacio del museo se completa con esculturas al aire libre como la obra de Chillida. El vestíbulo conecta el museo viejo con el nuevo. Tiene forma de ele. Es un brazo en ele, con una zona para juegos infantiles. No necesita más espacio el museo sino una mejora en las instalaciones de acceso, ciudadanía y climatización. Por eso se hace una segunda reforma a finales de los 90. La tercera fase del museo sería esta segunda ampliación. Compite en el concurso de arquitectura Foster, que ha hecho el metro de Bilbao, y Moneo, que ha llevado a cabo la ampliación del Prado y ha hecho la biblioteca moderna de Deusto. En el concurso gana Arana Uriarte Foraster y Pagazaurtundua. Reforman la fachada con paneles y hacen el juego de escaleras instalando un ascensor al fondo. Se hace una mejora de la climatización. La cafetería tienda y restaurante se edifica en la planta baja junto a otras instalaciones técnicas. Se hace de ladrillo y podrá y otros materiales como chapa, acero, en el muro de piel o cristalerías. En la intercesión de los dos edificios se emplean distintos materiales. Así hacen un espacio de conexión entre la primera y segunda edificación y se gana este espacio que es un patio inglés donde hay una biblioteca especializada en are y una sala de ambiente público y divulgativo donde se hacen los talleres con niños. Es nuevamente iluminado. En la parte baja del sótano se hacen las rehabilitaciones pictóricas escultóricas y las reparaciones. Están las salas de educación para grupos de niños y escuelas. Y otras grandes dependencias y depósitos de obras artísticas. Se hace un montacargas al lado de la fuente que aparece oculto para el público, en una esquina. Por allí entran los cuadros de gran tamaño que no entran por la puerta. 

 

 LA TORRE IBERDROLA

La torre Iberdrola consta de 41 plantas, mide 165 metros y tiene 34 plantas de oficinas. Solo puede el gran público acceder al restaurante situado en la planta 22 si acreditan su identidad con el DNI a la entrada. Se trata de plantas técnicas, de oficinas e instalaciones de maquinarias. Es un rascacielos con una organización espacial o estructura central. Tiene escaleras, ascensor y baños. En el anillo de pilares quedan muchas fachadas libres para crear oficinas. Son plantas triangulares. Forman un triángulo isósceles de lados curvados y forma piramidal. La anchura de las plantas disminuye cuando subes en altura. El edificio otorga una flexibilidad importante a través de falsos suelos y techos por los que pasa el cableado de la luz y las climatizaciones. En cualquier planta hay toma de luz y enchufes. Se pude instalar un despacho donde se quiera. la estructura del núcleo es diáfana y hay oficinas sin tabiques o con ellos. Permite espacios abiertos o tabicados con varios despachos. Permite grandes vistas y se administra la luz. La fachada tiene doble piel. Pasan cámaras con lomas. Así se regula la radiación solar e iluminación. En día lluvioso deja pasar la luz y en día caluroso no entra demasiado calor en las oficinas gracias a esta especie de persianas. El sistema de climatización esta automatizado. Un día soleado puedes orientar las lomas para que no entre calor. En invierno permite no poner la calefacción a tope. La tabiquería es ligera, de pladur o madera. Cada uno hace su oficina en cada planta gracias a ese sistema ligero de tabiquería. Permite a la empresa hacer mesas o despachos enteros. Las oficinas tienen despachos pequeños. 8 plantas, de la 30 a la 7, son privativas de la compañía Iberdrola. Otras 40 son de alquiler. A los niños lo que más les gusta es el sofá. Un visitante pregunta por qué no se pone un mirador en la planta de arriba para contemplar las vistas. Que se page 10 e y se pueda visitar, sugiere. No se puede hacer porque aviación civil no lo permite, responde el vigilante de seguridad. En torres de Nueva York hay sistemas de seguridad y se puede subir a la última planta para ver las vistas. No hay que olvidar que es un centro de trabajo, una especie de fabrica en vertical. La torre está abierta y se trabaja en ella desde las 9 hasta las 5 y los viernes, fines de semana y festivos está cerrada. Una vez al año celebran una exposición de arte, de marzo a junio, en la planta 25. Se hace al principio solo para accionistas y luego hacen visitas guiadas para el público general de 45 minutos. Dura unos tres meses. No se puede visitar más que esa planta y hay que acreditarse. En la planta 2 está el restaurante, única parte del edificio, a la que normalmente nos dejan acceder. 
 

 www.openhousebilbao.org

jueves, 21 de septiembre de 2017

GABRIEL CELAYA POEMAS

BIOGRAFIA   Nace en Hernani San Sebastián en 1912 en un entorno muy nacionalista (sólo hablaban eusquera). Es un niño alegre y feliz apodado cascabel, muy locuelo y extrovertido. (el niño interior que intenta recuperar) Estudia en el colegio del Pilar de los marianistas, pero allí le expulsan por no ser el prototipo de empollón.  Su madre y los médicos le achacan una enfermedad y le borran del instituto, separándole de sus amigos y llevándole de médico en médico (Pou, el escorial...) aunque sólo resultó ser una solitaria. Pierde contacto con los estudios y sus amigos, pero lo recupera. La familia paterna, los Múgica, pertenecen a la burguesía vasca, industriales sin estudios hechos a sí mismos (self me man) Han hecho las Américas y allí se han enriquecido. El destino que le esperaba a Rafael Múgica es ser dueño de la fabrica y por eso le obligan a estudiar ingeniería industrial. “La gente piensa que esta carrera es difícil pero lo único que hay que tener es unos papás con dinero” “las matemáticas en el fondo son filosofía y música” Él escribía desde los 10 años, pero no le dejan matricularse en Filosofía y Letras y allí en Madrid lo hace a escondidas. Ingresa en la residencia de estudiantes donde conoce a la intelectualidad del momento (98 y 27) En el 35 acaba la ingeniería (6 años) y empieza a trabajar de patrón en la fábrica paterna. En el 36 estalla la guerra y gana el premio Bécquer con La Soledad Cerrada. Sus amigos parten al exilio o son asesinados. Renuncia a publicar en los años de contienda, pero sigue escribiendo poemas. En octubre del 46 (el día 8) aparece Amparito en su vida. (40 años de matrimonio) Ella le rescata a la vida y salva su escritura. Fundan juntos una editorial “Cuadernos de poesía Norte” para publicar él, sus amigos y los clásicos.

Poema sobre 1 (YO)      X (DIOS)        N (la sociedad)

“No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos sobre la mesa.
Dobla bien la servilleta.          
Eso para empezar.

¿Cuál es la raíz de 3213?
¿Dónde está Tanganika? ¿Dónde nació Cervantes?
 Le pondré un O en conducta si habla con su compañero.                                   
 Eso para seguir.

¿Es correcto que un ingeniero haga versos?
La poesía es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas.
Eso para vivir.
No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumas. No tosas. No respires.
Ay, sí. No respires.
Pongamos un NO rotundo a todos los NOS y afirmémonos firme!!” 
 
SU OBRA
Sus poemas fueron escritos en su mayoría en servilletas en cafeterías junto a Amparo Gastón, su mujer.   Tiene mucha tirada social. Es conocida su carta a Blas de Otero en Poesía Urgente. Otras de sus obras son poemas de Juan de Lezeta, cantos Iberos. lirica de cámara (de cámara de física nuclear, versos muy destructivos) , 100 poemas de amor (25 años con Amparitsu) y la novela Tentativas, del 34 al 44, escrito último por el que no se pegó un tiro. Una novela de formación erótica simbólica. Su objetivo en la poesía es acabar con la soledad y hallar a los Otros. Le persigue la obsesión del suicidio. (razonable, o desesperación) No quiere dejarse matar por natura. Si yo me mato a mí mismo, Yo soy Dios. . La novela versa sobre el negocio de una fábrica vasca que le cuesta un disgusto familiar y pleitos. Consideraba que San Juan de la Cruz era el mejor poeta español. Inquisición de la poesía es un libro técnico sobre la poética o el arte de escribir poemas y Canto en lo mío versa sobre Euskadi. Es un escritor militante, activista, al modo comprometido de Sartre o Zola o los surrealistas comunistas. (En el 47 ingresa en el PC clandestino. (Jorge Semprún le enlaza con el partido) Le persigue también una obsesión con Bécquer (le dedica un ensayo y un poemario y gana el concurso con el nombre del poeta) No es un perfeccionista como J. R Jiménez sino un poeta de la eficacia. Más que la Belleza busca entablar contacto, comunicación con el lector. 
 
NOCTURNO"
Ya es de noche. Ya no puedo
seguir hablándote. Basta.
No hay corazón. Suena el mar.
Mi sangre de un golpe calla.

Una música me abre
sus mil alas y secretos;
una música me puebla
y ya casi no me siento.

Ya no siento la maciza
presencia que llamo cuerpo.
Siento el mar, tan sólo el mar,
ese mar siempre latiendo.

No, ya no puedo, no puedo
escuchar mi sentimiento;
hablarte como si fuera
yo, y no la noche, quien tiembla.


DESEADA
Deseada, ¡tan suave!,
confín donde resbalo.
¡Oh siempre un poco ausente,
suspendida en la nada!
¿Son tus ojos dulces?
No, que está turbado
tu mirar brillante
de anhelos contrarios.
Yo te amo, te amo, te amo,
todo lleno de alas tempestuosas,
y de garras, de furias,
de dolor, por abrirme.
¡Oh, tenme en tu sonrisa,
en tu sombra, en lo leve
de tu mano impalpable!
¡Tenme en tu caricia!
¿A qué llamas cambiando?
¿Qué me pides furtiva?
¡Oh tú, siempre ignorada,
tú siempre antigua y nueva!
Ven más cerca. No temas.
Tu mano tibia tiembla,
tu cintura se atreve
con sobresaltos, mía. ¡Mía, deseada!
Y aún sonríes con ojos
inocentes y raros.
¡Oh, dime! ¿Qué sugieren
tus ojos arcaicos?
Cabelleras, torrentes,
músicas perdidas,
corazón: esa ave
que, cogida, tiembla.
Y tú, esquiva, flotando
desnuda, lenta y suave.
Tú, chiquita, huida
en un cielo sin nadie.
¡Oh dime, deseada,
cómo hay que abrazarte
mientras tu boca expira
en la mía, sin habla!
Di si tu remota
belleza en tu cuerpo
puedo yo apresarla.
Puedo así matarte.
Deseada, ya basta.
Deseada, no puedo.
Deseada, tú quieres
que yo muera contigo.

CERCA Y LEJOS
Más allá del pecado,
indecible, te adoro,
y al buscar mis palabras
sólo encuentro unos besos.
En el pecho, en la nuca,
te quiero.
En el cáliz secreto,
te quiero.
donde tu vientre es combo,
fugitiva tu espalda,
oloroso tu cuerpo,
te quiero.

NI MAS NI MENOS
Son tus pechos pequeños,
son tus ojos confusos,
lo que no tiene nombre
y no comprendo, adoro.
Son tus muslos largos
y es tu cabello corto;
lo que siempre me escapa
y no comprendo, adoro.
Tu cintura, tu risa,
tus equívocos locos,
tu mirada que burla
y no comprendo, adoro.
¡Tú que estás tan cerca!
¡Tú que estás tan lejos!
Lo que beso, y no tengo,
y no comprendo, adoro.

PORQUE SÍ
Pececito esquivo,
caballito que monto,
delicia que no nombro,
y quiero, quiero, quiero.
Cuando te beso, acierto;
cuando te toco, creo;
si te acaricio mido
mi infinito deseo.
Mas te prolongas lejos;
eres más, eres lo otro,
lo que nunca apreso
aunque te toco y beso.
siempre un poco esquiva,
siempre resbalada,
tú, que nunca entiendo,
y quiero, quiero, quiero.

 QUIÉN ERES?
Con cambiarte de traje, te cambio también de alma.
( No adivinas mi angustia. No sé casi quién eres. )
Si te revuelvo el pelo tú ríes locamente
mientras a mí me duele sentirte tan informe.
Tanto puedo variarte que no sé ya que quiero.
Tú puedes serlo todo. Tú eres la misma nada.
Y te ríes, y acaso, si tus labios me buscan
son solo una medusa de silencio anhelante.

 APASIONADAMENTE
¡Y tanto, y tanto te amo
que mis palabras mueren
en un rumor de besos sin descanso!
¡Y tanto todavía que mis manos
no te hallan al tocarte!
¡Tanto y tan sin descanso,
que fluyo, y fluyo, y fluyo,
 
HASTA LA MUERTE
En el paisaje oscuro
oigo tu voz, tu voz,
tu larga voz de espesas
caricias resbaladas,
mojadas y olorosas.
La noche me suspende
en un vuelo pausado
e, inmóvil, pone en vilo
lo que el hombre no entiende:
tu voz, tu voz querida
hundiéndome en lo ausente.
Uno cierra los ojos
(¡me da miedo mirarte!);
uno tiende las manos
-aves heridas y leves-,
y en sus raíces siente
que tú eres y no eres solamente llanto!

PERDIDO DE AMOR
La fatiga, la inmensa
fatiga de los días repetidos.
(Toda alegría supone
algo de heroísmo.)
Admirable enemiga,
de ti nazco sufriendo.
(Arder: Así me miento
un alma iluminada.)
Y vivo de la muerte
que me das sonriendo,
y muero en la dulzura
de tu vago silencio.
Amada, amada mía,
alta llama en el tiempo,
tú creas melodías
con pausas y secretos.
Y el hastío se alarga
de pronto en formas dulces,
y los días se nombran
según un sentimiento.

 FECUNDACIÓN
Y si yo te toco, tú eres lo que eres;
y si no te toco,
tú, tranquila, duermes.
Tú, conmigo, todo;
tú, sin mi, perdida;
tú, mujer conmigo,
nada si no nombro.
Y si yo te toco,
palmera que crece,
sonrisas abiertas
que, meciendo, envuelven.
Y si no te toco,
dulzura que pesa,
caes en tu silencio
densamente lenta.

EN TI TERMINO
Este objeto de amor no es un objeto puro;
es un objeto bello, y creo que eso basta.
Bellos son sus brazos, sus hombros, sus senos;
bellos son sus ojos (¡y qué bien me mienten!)
Deseable, me engaña, o furtiva, resbala
suave, suavemente, con física dulzura,
o gravita hacia un centro más secreto que el alma;
o duele con un fuego más real que el cariño.
Si la beso, no hablo; si la toco, no creo;
y me quedo callado mirándola muy cerca,
o me duermo en sus brazos, o me muero en su espasmo,
y en aniquilarme hallo cierto descanso.

 MUJER
Esas nubes amadas se hacen al fin estatua.
Si acaricio, doy forma
y, en el azul, desnuda como una diosa antigua,
estás tú, sólo bella.
Mas si viene la noche,
si una brisa te envuelve dulcemente asfixiante,
vuelves al mar confuso donde tomaste origen,
ola fresca y sonora que rompe alegremente,
toda alzada, y luego
ancha y derramada
como una madre llega ya al fin de las palabras,
sonríe piadosa.

 DESDE LO INFORME
Un dulce llanto espeso,
una delicia informe,
materia que me envuelve y sofoca magnolias,
suave silencio oscuro,
aliento largo y blando.
Las caricias se espesan
(me derramo por ellas),
y, voy por el jardín secreto murmurando,
y, al tocarte, me asombro de que tengas un cuerpo,
y al lazar la cabeza,
las estrellas me asustan con su dura fijeza.

 DE NOCHE
Y la noche se eleva como música en ciernes,
y las estrellas brillan temblando de extinguirse,
y el frío, el claro frío,
el gran frío del mundo,
la poca realidad de cuanto veo y toco,
el poco amor que encuentro,
me mueven a buscarte,
mujer, en cierto bosque de latidos calientes.
Sólo tú, dulce mía,
dulce en los olores de savia espesa y fuerte,
sin palabras, muy cerca, palpitando conmigo,
sólo tú eres real en un mundo fingido;
y te toco, y te creo,
y eres cálida y suave matriz de realidades,
amante, amparo, madre,
o peso de la tierra que sólo en ti acaricio,
o presencia que aún dura cuando cierro los ojos,
fuera de mí, tan bella.

 AMPARO-EZBÁ
Indecisa y cambiante, ¿eres amor o muerte?
¡Ay, ven, Amparo-Ezbá, que te estoy esperando!
Es la palpitación de origen quien podría
acogerte, y besarte, y ofrecerte un refugio
caliente de jazz-hot y trances convulsivos
como, cuando bailando, se pierde la conciencia.
Ven tú, amorosa, ven como la noche crece,
deseo sin objeto, tú que eres el no-objeto
y el placer imposible que en el límite busca
infinitudes ciegas. ¡Ay, no-tú, Ezbá, no-sí,
sí, ven, Ezbá, indecisa, transparente, inasible,
temblorosa de luces, soñadora, engañosa,
tú, tejido del iris, centelleo, sonrisa
hasta mi dulce llanto y a esos gritos salvajes
que no son el amor, o sí son, o al no ser
te llaman desde el centro del tornasol nocturno,
tiránica, traviesa, fascinante, escapada,
y niña, y absorbente como un vórtice suave,
y riendo, riendo, mortal como un pecado
que no existe mas haces con tu burla que exista,
tan cruel, encantadora, pasajera, incitante,
que líquida, impalpable, movimiento sin móvil,
descubres, deshuesada, la santa realidad!
Entonces flota el mundo casi feliz, dudoso,
y el recuerdo anochece lentísimo en la brisa.
Y tú, nunca creída, y tú, siempre sabida,
te ofreces para nada, te niegas para más,
como un antiguo ensalmo y un susurro al oído,
cuando ya todo duerme, y tú casi nos hablas,
o nos cantas, nos rezas, entonteces con nanas.
¡Oh tú, dime quién eres! ¡Oh Ezba, dime si existes!

EL TOQUE DELICADO
Si toco en mi dolor, todo lo siento
mío, mío, perdido vagamente.
Si toco en el dolor mas de repente
me vuelvo a las estrellas y a lo bello,
yo siento el corazón que aquí me quema
como un mero detalle en el sistema.

 PENÚLTIMAS PALABRAS
Mientras las estrellas brillan temblorosas,
te diré una palabra sencilla y antigua,
palabra siempre dicha, pero nunca entendida,
palabra que tan sólo de tú a tú comprendemos:
Te amo.
La noche vasta ensancha tu dulce presencia.
Secretamente te hablo retorciendo mi angustia.
Secretamente sufro por algo prohibido
y es sencillo y terrible como tú si me miras:
Te amo.
La muerte sólo brilla con tranquilas estrellas.
Sus párpados son lentos; su silencio es antiguo;
sus manos que no tocan me adivinan en sombra;
su gloria es un secreto.
Regia amante nocturna de senos glaciales,
cielo de la hermosura más allá de mi dicha
y mi amor, y mi canto, y mi vuelo más loco,
¡también yo he de callarme!

MORIR
¡Ay tú, siempre lejana!
(Tu cuerpo poseído
me parece aún intacto.)
¡Ay, tu sonrisa esquiva!
¡Ay, tus palabras vagas!
Todo tan sin sentido
(adorable, imposible!)
que no eres tú, no es nada,
es la nada lo que amo
revestida de luces
que en suave piel resbalan.
Desnúdate, ¿qué importa?
Ya sólo sé morirme
y no mirarte. Canto
cierto nácar cambiante,
deseo con mil nombres
que aquí brilla variando,
ternura, o llanto, o dicha,
o -querida, querida, querida-
no saber qué se dice,
morir tu misma muerte,
rozarte así imposible.

AMOR DE HOMBRE
Mi estricta voluntad, mi punta seca
que está domando en ella
oceánicas pasiones y rumores antiguos. El cauterio que aplico
a esa llaga amorosa que, sin forma, palpita.
Si hiero, mato, engendro.
(Su exánime sonrisa me conmueve y me excita.)
Si la acaricio, mido,
sujeto sus equívocos y todas
las suavidades sumas que a la nada convidan.
Hasta que al fin, en sangre,
en su sólo sí misma,
en mi ir traspasando mis propios sentimientos,
la obtengo, mato, muero.

ESO QUE SÓLO ERES TÚ
Mi vicio, mi locura, mi alegría,
¡todavía muchacha!
Mi nunca suficientemente amada,
cámbiame los ojos si así quieres,
pónmelos de ira.
Es lo mismo. Me das vida.

UN DÍA ENTRE NOSOTROS

Yo me siento. Tú te sientes. Nos sentimos,
estamos juntos. Somos
terriblemente dichosos,
como el cielo siempre azul, como el espanto,
como la luz que es la luz,
como el espacio.

Si ahora me preguntaran por qué estoy tan contento,
diría: «Porque soy.»
Y al decirme sería un poco menos.
Si tratara de explicarme surgirían como sierpes
desenvueltas y en combate mis ambiguos sentimientos.
Pero soy solo. Sí. Soy. Te creo.

Estas aquí, en mí mismo.
Ni te veo, ni te pienso, ni te beso, ni te sueño.
Sólo estás. Estoy contigo. Yo, a tu lado, Tú conmigo.
Estamos uno en otro, tan reales
que con ser poco, ese poco es ya bastante.
Estamos en lo que somos, de puro simples, totales.

Estamos donde siempre, callados. No hay motivo
razonable para ser tan ferozmente dichosos.
Pero sacan el porrón de vino, las chuletas,
la ensalada, el Cacciotta ricamente podrido,
el jugo de naranja, los cafés, la ginebra.
Estamos juntos y todo nos sabe por eso a fiesta.

Soy feliz, ¡tan feliz!
Si ahora me levantara saldría por el techo.
Estoy, como se dice vulgarmente, contento.
Vivo, vivo, y contigo
comprendo que vivir es algo muy sencillo.
El corazón ha abierto su mano y yo deliro.

Me dejo estar. Te quiero. Todo es bello.
Irradio una certeza fulminante.
Soy el alguien tremendo que en ti se basta a sí mismo.
Soy mi absoluta presencia (¿qué pasa?)
que está aquí (¡perdón, nada!).
Soy contigo y tú conmigo, el imán de los prodigios.

¿Quién creería si nos viera que cada día, obtusa,
la desgracia del mundo de fuera nos arrastra?
¡Amor besa mi muerte! ¡Dolor, sé voluptuoso!
¡Oh tú, Necesidad, pon la burla en mis ojos
y en pecho ese ritmo de la paz y la guerra
que son a una el latido fatal de la belleza!

¡Ahora, mi ahora mismo,
sé límpido y valiente, la alegría ganada
a los monstruos informes, y a lo triste sin alma!
¡Oh tú, mi yo más bello, mi más que yo, mi amada,
manténme con tus ojos suspenso, nunca grave,
y sea siempre magia la vida cotidiana!

SALPICADA DE ESPUMA...
Salpicada de espuma, de salitre,
desnuda, desde el mar,
viene gritando:
La vida, sí, la vida misma:
¡Un delirio por los prados!
Desde mi ventana blanca,
con los brazos extendidos,
la estoy llamando con voces
de un ardor desmelenado.
Salpicada de espuma, de salitre,
desnuda, por los campos,
va gritando.
¡La vida, sí, la vida misma!
Pálido y alto, callado,
la mira pasar llorando.

 TUS GRITOS Y MIS GRITOS EN EL ALBA
Tus gritos y mis gritos en el alba.
Nuestros blancos caballos corriendo
con un polvo de luz sobre la playa.
Tus labios y mis labios de salitre.
Nuestras rubias cabezas desmayadas.
Tus ojos y mis ojos,
tus manos y mis manos.
Nuestros cuerpos
escurridizos de algas.
¡Oh amor, amor!
Playas del alba.

VENUS
En la alcoba sombría,
entre fríos basaltos,
el vientre monumental y luminoso
de una estatua de mármol.
La lluvia adormecía los secretos
y pulsaba tensas cuerdas
en el arpa del silencio,
mientras un ángel, envuelto
en un nimbo deslumbrante de misterio,
acariciaba con un gesto indiferente
los senos de las diosas.
A los pies de una Venus
caían estranguladas las palomas.
El amor desnudo y frío
dormía sobre los filos enlunados
de diez brillantes cuchillos.

AQUÍ ESTÁN TODAS LAS ROSAS ENCARNADAS DEL DESEO
¡Aquí están todas las rosas encarnadas del deseo!
Allí la luna, callada,
blanca y estéril, mirando,
espejo vuelto a sí mismo,
su perfección de narciso:
soledad en aguas blancas
de lo blanco quieto y frío.
Dura o sin sangre, tranquila,
de está mirando a sí misma,
mientras rosas encarnadas,
pulpa y amor, carne viva,
bajo una brisa caliente
se desmayan de delicia.
Con los ojos en la luna,
bajo los pies, rosas rojas,
estoy esperando, quieto,
que tú, que yo mismo venga
sigiloso por la espalda,
con la sorpresa de un beso
blanco y verde de silencio,
que tú, que yo mismo venga
con un beso
muerto de puro perfecto.

LA NOCHE VIENE DESNUDA
La noche viene desnuda:
senos de luna,
guantes morados.
Con los brazos en alto
ya la estoy esperando.
¡Qué cerca de mi oído
enmudecen sus labios!
¡Amor, amor!
La muerte
me está besando.
NINFA

Se detiene en el borde del abismo y escucha,
viniendo desde el fondo, rampante, dulce, densa,
una serpiente alada, una música vaga.

Escapa por la suave pereza de su carne
que en el fondo era fango,
era ya tibia, y lenta, y latente, y sin forma;
era como el dios de gran barba dormido
junto al río en la siesta,
junto a ella en la noche
carnal y sofocada de junio con olores.

Y escucha temblorosa,
apaga una tras otra penúltimas preguntas,
y duerme, se hunde, duerme
en brazos de un gran dios de pelo duro y rojo,
divino Pan: un dios
hecho bestia que huele.
 TAU-l

La bonita mentira de cada día
no engaña a nadie, pero ayuda a vivir, y exalta.
No pido más.


Amanece inundando.
Los pájaros cantores
cierran los circuitos eléctricos del día.
¡Es la belleza, es la vida!
La cabeza se enciende como una bombilla
a unos doscientos voltios de normal poesía.
¿Es la belleza? No sé.
Es el mundo habitual de la pereza
donde mis números sirven,
mis distancias miden,
mis ideas cuentan,
no se funde el aparato que en mí versifica.
¿Es la vida?
Sé que hay otra
más real, más escondida, menos mía,
pero ésta es mi alegría, mi mentira,
y los átomos me dejan de momento
que viva en mi fantasía,
es decir, en lo vulgar
del día que es tan sólo un cada día
sin más, normal,
fabulosamente real.

AMOR
Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.
Esta tarde -mar, pinares, azul-,
suspendido entre los brazos ligerísimos del aire
y entre los tuyos, dulce, dulce mía,
un ritmo palpitante me cantaba:
es fácil y, a veces, casi alegre.

La brisa unía en un mismo latido
nuestros cuerpos, los árboles, las olas,
y nosotros no éramos distintos
de las nubes, los pájaros, los pinos,
de las plantas azules de agua y aire,
plantas, al fin, nosotros, de callada y dulce carne.

La tierra se extasiaba; ya casi era divina
en las nubes redondas, en la espuma,
en este blanco amor que, radiante, se eleva
al suave empuje de dos cuerpos que se unen
                                                           en la hierba.

¿Recuerdas, dulce mía, cuando el aire
se llenaba de palomas invisibles,
de una música o brisa que tu aliento
repetía apresurado de secretos?

Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.
Contigo entre los brazos estoy viendo
caballos que me escapan por un aire lejano,
y estoy, y estamos, tocando con los labios
esas flores azules que nacen de la nada.

Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.
Al hablar, confundimos; al andar, tropezamos;
al besarnos no existe un solo error posible:
resucitan los cuerpos cantando, y parece
que vamos a cubrirnos de flores diminutas,
de flores blancas, lo mismo que un manzano.

DuIce, dulce mía, ciérrame los ojos,
deja que este aire inunde nuestros cuerpos;
seamos solamente dos árboles temblando
con lo mismo que en ellos ha temblado esta tarde.
Vivir es más que fácil: es alegre.
Por caminos difíciles hoy llego
a la simple verdad de que tú vives.
Sólo quiero el amor, el árbol verde
que se mueve en el aire levemente
mientras nubes blanquísimas escapan
por un cielo que es rosa, que es azul, que es
                                                            gris y malva,
que es siempre lo infinito y no comprendo,
ni quiero comprender porque esto basta:
¡amor, amor! , tus brazos y mis brazos
y los brazos ligerísimos del aire que nos lleva,
y una música que flota por encima,
que oímos y no oímos,
que consuela y exalta:
¡amor también volando a lo divino!

 DESCANSO

Con ternura, con paz, con inocencia,
con una blanda tristeza o el cansancio
que viene a ser un perro fiel que acariciamos,
estoy sentado en mi sillón y soy feliz,
y soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.

Con una fatiga que no es un desengaño,
con un gozo que no alienta esperanzas,
estoy en mi sillón, y estoy
en algo que quizás sólo es amor.

Sé que floto
y nada me parece sin embargo indiferente;
sé que nada me alegra ni me duele
y que sin embargo todo me enternece;
sé que eso es el amor,
o que quizá solamente es un dulce cansancio;
sé que soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.

CUÉNTAME COMO VIVES, CÓMO VAS MURIENDO

Cuéntame cómo vives;
dime sencillamente cómo pasan tus días,
tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres
y las confusas olas que te llevan perdido
en la cambiante espuma de un blancor imprevisto.

Cuéntame cómo vives;
ven a mí, cara a cara;
dime tus mentiras (las mías son peores),
tus resentimientos (yo también los padezco),
y ese estúpido orgullo (puedo comprenderte).

Cuéntame cómo mueres;
nada tuyo es secreto:
la náusea del vacío (o el placer, es lo mismo);
la locura imprevista de algún instante vivo;
la esperanza que ahonda tercamente el vacío.

Cuéntame cómo mueres;
cómo renuncias -sabio-,
cómo -frívolo- brillas de puro fugitivo,
cómo acabas en nada
y me enseñas, es claro, a quedarme tranquilo.
De "Tranquilamente hablando, 1945
DEDICATORIA FINAL

Pero tú existes ahí. A mi lado. ¡Tan cerca!
Muerdes una manzana. Y la manzana existe.
Te enfadas. Te ríes. Estás existiendo.
Y abres tanto los ojos que matas en mí el miedo,
y me das la manzana mordida que muerdo.
¡Tan real es lo que vivo, tan falso lo que pienso
que -¡basta!- te beso!
¡Y al diablo los versos,
y Don Uno, San Equis, y el Ene más Cero!
Estoy vivo todavía gracias a tu amor, mi amor,
y aunque sea un disparate todo existe porque existes,
y si irradias, no hay vacío, ni hay razón para el suicidio,
ni lógica consecuencia. Porque vivo en ti, me vivo,
y otra vez, gracias a ti, vuelvo a sentirme niño.

 MOMENTOS FELICES

Cuando llueve, y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?

Cuando salgo a la calle silbando alegremente
--el pitillo en los labios, el alma disponible--
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican de alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que siente?

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro --sé que todo es fiado--,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así a la muerte,
¿no es felicidad lo que trasciende?

Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme, pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es felicidad lo que amanece?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y, pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
"Estaba justamente pensando en ir a verte."
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarse en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?

A BLAS DE OTERO

Amigo Blas de Otero: Porque sé que tú existes,
y porque el mundo existe, y yo también existo,
porque tú y yo y el mundo nos estamos muriendo,
gastando nuestras vueltas como quien no hace nada,
quiero hablarte y hablarme, dejar hablar al mundo
de este dolor que insiste en todo lo que existe.

Vamos a ver, amigo, si esto puede aguantarse:
El semillero hirviente de un corazón podrido,
los mordiscos chiquitos de las larvas hambrientas,
los días cualesquiera que nos comen por dentro,
la carga de miseria, la experiencia —un residuo—,
las penas amasadas con lento polvo y llanto.

Nos estamos muriendo por los cuatro costados,
y también por el quinto de un Dios que no entendemos.
Los metales furiosos, los mohos del cansancio,
los ácidos borrachos de amarguras antiguas,
las corrupciones vivas, las penas materiales...
todo esto —tú sabes—, todo esto y lo otro.

Tú sabes. No perdonas. Estás ardiendo vivo.
La llama que nos duele quería ser un ala.
Tú sabes y tu verso pone el grito en el cielo.
Tú, tan serio, tan hombre, tan de Dios aun si pecas,
sabes también por dentro de una angustia rampante,
de poemas prosaicos, de un amor sublevado.

Nuestra pena es tan vieja que quizá no sea humana:
ese mugido triste del mar abandonado,
ese temblor insomne de un follaje indistinto,
las montañas convulsas, el éter luminoso,
un ave que se ha vuelto invisible en el viento,
viven, dicen y sufren en nuestra propia carne.

Con los cuatro elementos de la sangre, los huesos,
el alma transparente y el yo opaco en su centro,
soy el agua sin forma que cambiando se irisa,
la inercia de la tierra sin memoria que pesa,
el aire estupefacto que en sí mismo se pierde,
el corazón que insiste tartamudo afirmando.

Soy creciente. Me muero. Soy materia. Palpito.
Soy un dolor antiguo como el mundo que aún dura.
He asumido en mi cuerpo la pasión, el misterio,
la esperanza, el pecado, el recuerdo, el cansancio,
Soy la instancia que elevan hacia un Dios excelente
la materia y el fuego, los latidos arcaicos.

Debo salvarlo todo si he de salvarme entero.
Soy coral, soy muchacha, soy sombra y aire nuevo,
soy el tordo en la zarza, soy la luz en el trino,
soy fuego sin sustancia, soy espacio en el canto,
soy estrella, soy tigre, soy niño y soy diamante
que proclaman y exigen que me haga Dios con ellos.

¡Si fuera yo quien sufre! ¡Si fuera Blas de Otero!
¡Si sólo fuera un hombre pequeñito que muere
sabiendo lo que sabe, pesando lo que pesa!
Mas es el mundo entero quien se exalta en nosotros
y es una vieja historia lo que aquí desemboca.
Ser hombre no es ser hombre. Ser hombre es otra cosa.

Invoco a los amantes, los mártires, los locos
que salen de sí mismos buscándose más altos.
Invoco a los valientes, los héroes, los obreros,
los hombres trabajados que duramente aguantan
y día a día ganan su pan, mas piden vino.
Invoco a los dolidos. Invoco a los ardientes.

Invoco a los que asaltan, hiriéndose, gloriosos,
la justicia exclusiva y el orden calculado,
las rutinas mortales, el bienestar virtuoso,
la condición finita del hombre que en sí acaba,
la consecuencia estricta, los daños absolutos.
Invoco a los que sufren rompiéndose y amando.

Tú también, Blas de Otero, chocas con las fronteras,
con la crueldad del tiempo, con límites absurdos,
con tu ciudad, tus días y un caer gota a gota,
con ese mal tremendo que no te explica nadie.
Irónicos zumbidos de aviones que pasan
y muertos boca arriba que no, no perdonamos.

A veces me parece que no comprendo nada,
ni este asfalto que piso, ni ese anuncio que miro.
Lo real me resulta increíble y remoto.
Hablo aquí y estoy lejos. Soy yo, pero soy otro.
Sonámbulo transcurro sin memoria ni afecto,
desprendido y sin peso, por lúcido ya loco.

Detrás de cada cosa hay otra cosa que es la misma,
idéntica y distinta, real y a un tiempo extraña.
Detrás de cada hombre un espejo repite
los gestos consabidos, mas lejos ya, muy lejos.
Detrás de Blas de Otero, Blas de Otero me mira,
quizá me da la vuelta y viene por mi espalda.

Hace aún pocos días caminábamos juntos
en el frío, en el miedo, en la noche de enero
rasa con sus estrellas declaradas lucientes,
y era raro sentirnos diferentes, andando.
Si tu codo rozaba por azar mi costado,
un temblor me decía: «Ese es otro, un misterio.»

Hablábamos distantes, inútiles, correctos,
distantes y vacíos porque Dios se ocultaba,
distintos en un tiempo y un lugar personales,
en las pisadas huecas, en un mirar furtivo,
en esto con que afirmo: «Yo, tú, él, hoy, mañana»,
en esto que separa y es dolor sin remedio.

Tuvimos aún que andar, cruzar calles vacías,
desfilar ante casas quizá nunca habitadas,
saber que una escalera por sí misma no acaba,
traspasar una puerta -lo que es siempre asombroso-,
saludar a otro amigo también raro y humano,
esperar que dijeras -era un milagro-: Dios al fin escuchaba.

Todo el dolor del mundo le atraía a nosotros.
Las iras eran santas; el amor, atrevido;
los árboles, los rayos, la materia, las olas,
salían en el hombre de un penar sin conciencia,
de un seguir por milenios, sin historia, perdidos.
Como quien dice «sí», dije Dios sin pensarlo.

Y vi que era posible vivir, seguir cantando.
Y vi que el mismo abismo de miseria medía
como una boca hambrienta, qué grande es la esperanza.
Con los cuatro elementos, más y menos que hombre,
sentí que era posible salvar el mundo entero,
salvarme en él, salvarlo, ser divino hasta en cuerpo.

Por eso, amigo mío, te recuerdo, llorando;
te recuerdo, riendo; te recuerdo, borracho;
pensando que soy bueno, mordiéndome las uñas,
con este yo enconado que no quiero que exista,
con eso que en ti canta, con eso en que me extingo
y digo derramado: amigo Blas de Otero.

JUAN LARREA Y EL GERNIKA

Larrea nace en Bilbao en 1985 en una familia ultra religiosa y muy conservadora, madre beata y hermanas monjas. Muere en 1990. Su madre era una fanática religiosa. Estudió en una orden religiosa francesa y después en la universidad de Deusto. Tenía un odio visceral al nacionalismo vasco y huyó a Madrid.  Escribe desde los 12 años. Estudia en un colegio francés. En 1931 ingresa en la escuela de filosofía y letras de Deusto y Salamanca. Allí, en Bilbao, conoce al poeta Gerardo diego que le presenta al “poeta absoluto” Cesar vallejo y a Widofro. A este le había conocido en 1919 y es el que le anima a escribir según las vanguardias. En 1926 se va a París y allí pública la revista “París poema” Escribió casi toda su obra en francés y castellano.
Widofro lidera en Madrid el movimiento surrealista- ultraísta y se pública la revista Cervantes en Madrid y La Grecia en Sevilla. Su obsesión es irse a Madrid, allí hace oposiciones al archivo de la biblioteca nacional. Cuando llega, se va a París y se produce una ruptura con la España atrasada. Esta se da del 26 al 70.  En París escribe “versión celeste” en versos en francés, influenciado por los surrealistas. Allí se droga, bebe y se produce una crisis de reajuste existencial en Montmartre y Montparnasse. Tiene una visión de un caballo ganador, va al hipódromo, apuesta por él y se desembolsa mucho dinero. Esto supone el fin de sus constantes problemas económicos. Además, muere su madre dejándole una gran fortuna, así que decide emprender la aventura, la bohemia, en Sudamérica. Larrea se define como “aventurero del espíritu” en 1929, el crack de la bolsa y la recesión mundial le llevan al Perú. Se convierte en un coleccionista obsesivo de arte desde que los anticuarios le venden a buen precio los tesoros incas y mayas ya que el país sufre la crisis mundial y no pueden donarlos al estado.   En Marzo del 35 viene a París a la exposición Inca ya que su mujer enferma. Se funda la asociación de amigos de la arqueología en la biblioteca nacional. En el 37 se crea el museo de Indias y Larrea dona su tesoro a la república española en plena guerra.
En París trabaja con Bergamín en la embajada española y el gobierno de Azaña le pide que interceda entre ellos y Picasso para que pinte el Gernika en el 37. También es el encargado de llevarlo a Londres.  Convence al genio de que participe en la exposición internacional de París.  Se puso al lado del gobierno legítimo de la república, fue el enlace con Picasso. Tras la guerra civil, se exilió en México, EEUU, Argentina...En 1978 regresó a España para presentar un libro.

Larrea escribió una explicación coherente del Gernika de Picasso. Habló de los procedimientos racionales de la historia, que siguen una lógica interna delirante.
CRITICA DEL GUERNIKA DE PICASSO
El bombardeo de Gernika se produjo el 26 de abril por la aviación cóndor alemana sobre población civil un día de mercado. En el cuadro aparecen 6 hombres mujeres y 3 animales. El toro es el mapa del país, la vitalidad de la república española. Mira al espectador y contempla la escena. La mater dolorosa, plañidera, representa el presente español.  La paloma es el espíritu santo. El toro es el propio pintor que protege a la madre desolada. El caballo simboliza a los nacionales y el miliciano herido al gobierno traicionado, al Madrid asediado. Es un grito de “NO PASARAN” La mujer portadora de la luz representa la ilustración frente al oscurantismo de esa España. La mujer en llamas viene de un aguafuerte de Goya. El cuadro es en blanco y negro para retratar la tragedia moderna con manchas y lágrimas rojas para dar dramatismo. . El caballo herido encarna el franquismo. La flor y la espada del miliciano caído representa la lucha social. La mujer de la ventana encara la república.
 
Larrea cree en el Azar, las casualidades que ejercen en su vida una suerte de determinismo o destino. Podemos decir que era el Paul Auster de la época que cree que todas las historias en Nueva York están interrelacionadas y que el hombre se mueve por el sin sentido y el azar. Tanto Auster como Larrea son autores que experimentan, vanguardistas, aunque en poco más se parece su estilo. La escritura de Larrea es difícil, criptica, hermética y la de Auster se entiende, es muy sencilla. Larrea escribió también ensayos como La espada de la paloma y razón de ser. En ellos habla de su poética, del arte, de la literatura en general, de la suerte en su vida. Fue un ferviente republicano, profeta del nuevo mundo y del nuevo hombre. Se le ha adscrito a la generación del 27 aunque él renegara de ello. Larrea es él solo, no se le puede meter en ningún movimiento pues trasciende el surrealismo y la vanguardia y escribe larrealismo.
Cesar Vallejo muere un viernes santo como si la suerte de nuevo hubiera hecho coincidir su muerte con la de Jesús. Lo bueno del ultraísmo es su deseo de trasgresión, de meta, de ir más allá, al teleo, a lo ultra. En versión celeste se recogen todos sus poemas (pensaba publicarlo en el 36, pero no lo hizo hasta 1969). En 1932 deja de escribir poesía.  Son un documento sicológico. Entre sus prosas y ensayos en castellano forma unos 40 libros. Hace críticas literarias a Cesar Vallejo, sobre historia, arte...Creía en el surgimiento de “un nuevo mundo”, una nueva sociedad en América. Le escribe también una carta a Gerardo Diego que es un manifiesto contra los poetas españoles. Les achaca cobardía política y falta de sensibilidad. Les reprocha a los ultraístas que les falta emoción, lo esencial en poesía. La pasión en Larrea es el Drama interior, la esencia dramática del hombre. La obra de arte debe ser un artefacto animado, una máquina de fabricar emoción. Usa el vocabulario bélico y maquinista del futurismo. (poemas con la máquina, fabricación de poemas) Revindica la actualidad de la poesía. La poesía debe ser vanguardista, en el sentido de documentar mimética y fotográficamente el interior del poeta, una confesión intimista. Larrea no cree en la belleza eterna, sino que la belleza está en el lenguaje de cada poeta, de su tiempo.
No cree en la perfección. Toda su vida la orientó al conocimiento.  Larrea ataca la filosofía sistemática. La creencia popular la toma por un bálsamo social. “fecunda hipótesis de trabajo” La poesía es un modo de autoconocimiento del yo y el mundo, del poeta y su entorno. Renunció a sus poesías y escribió prosas históricas al final de su vida.  

 

MIGUEL DELIBES EL HEREJE

Delibes consagró más de 50 años de su vida a la Literatura. Empieza a escribir en el Norte de castilla, periódico provinciano y vallisoletano, y hace caricaturas con el nombre de Max. Entre sus Influencias está la literatura francesa, rusa, la generación perdida, existencialista... (lo lee a salto de mata) Hace oposiciones a novelista, era una joven promesa aún desconocida cuando gana en el 47 el Premio Eugenio Nadal por la sombra del ciprés es alargada. Es aún un adolescente espigado y desgarbado cuando publica Aun es de día que según él mismo fue un libro precipitado. Su obra maestra quizá llega en los 50 con EL CAMINO. Es un trazo caricaturesco de personajes, igual que hacía en los dibujos. Es una novela sencilla, espontánea. Fue escrita en 3 semanas a capitulo por día. Es la historia de la muerte, la amistad infantil entre el Boñigo, el Tiñoso y Mochuelo. En el 62 Ana Mariscal lo lleva al cine y en el 67 Josefina Molina hace una serie. Sus novelas son cinematográficas pues es un hombre sencillo y visual.
Luego escribe diario de un cazador, hombre, paisaje y pasión, la caza de la perdiz roja, caza menor, alegrías de la caza, caza en España. (62), perdices, mis amigas las truchas... (se repite un poco) Siempre coge el tema de la caza rural que tanto le gustaba. También escribe Diario de un emigrante en el 58. Es una obra llena de los modismos, refraneros, tópicos de Lorenzo, un emigrante español.  Es nombrado ese año director del Norte de Castilla. Tiene muchos libros de viajes como Un novelista descubre América (56) o por esos mundos o Europa viajada (63) USA y yo (66) o Primavera de Praga (68) En el 59 escribe la hoja roja sobre el jubilado rural y la urbana pareja, Don Eloy y la Desire. Es una novela sobre el ocaso, el fin de los días, la monotonía de un jubilado. En el 62 escribe Las ratas, premio de la critica. Es una obra abiertamente contra el franquismo. Por sus viejas historias de castilla la vieja. “seré recordado como pintor de la España profunda o negra y sobre todo de Castilla” “soy un cazador que escribe más que un escritor que caza” En el 66 junto a “ultimas tardes con Teresa” de Marsé y “señas de identidad” de Goytisolo aparece 5 horas con Mario, un hito, con ese personaje inmortal de Carmen Sotillo, adaptado por Josefina Molina y Lola Herrera como “Mentsu” Es el relato de la última noche que pasa la viuda con su difunto marido, un liberal de pueblo, que es trasunto del propio Delibes y que escribe en el periódico del pueblo y participa en las tertulias del bar con el resto de intelectuales. Ella le reprocha que por su sesentayochismo o su progresismo nunca la ha dado lujos como tener un coche o un televisor. En 5 horas con Mario habla la viuda, pero el que habla realmente es el muerto. Y ella queda retratada como una franquista burguesa, convencional y conservadora.
En el 81 escribe los santos inocentes que algunos consideran su mejor obra. En ella aparece el personaje de un criado subnormal, genialmente interpretado por Fernando Fernand Gómez, que contrasta con el amo que es cruel y maltratador.  En el 73 es elegido miembro de la RAE y saca el príncipe destronado (escrito en el 64) Es el relato de la vida de un niño y aparece el mundo de las criadas, las institutrices. Es una obra menor, pero llena de localismos y un lenguaje coloquial y argot, como acostumbraba a escribir Delibes. Habla del drama del niño al sentirse el príncipe destronado, sustituido por su hermano. El niño deja de ser el objeto de mimos y besos de sus familiares y siente unos celos atroces por su hermanito recién nacido. Antonio Mercero la lleva al cine como “la guerra de papá” En el hereje esta el mejor Delibes y es su última obra. Delibes se ha destacado como un autor del mundo rural, casi como Cela. Sin embargo, Cela compagina novelas rurales con novelas urbanas. Las novelas de Umbral son siempre urbanas, y es raro que aparezca el mundo rural en ellas. Cela, Delibes, Umbral y Ferlosio son los mayores exponentes de los narradores de posguerra o la también llamada generación del 50. Se les califica a veces de tremendistas pues los hechos que narran son en el fondo tremendos; la historia de crueldad e injusticia que hay detrás de los santos inocentes o el drama de Pascual Duarte que asesina a su propia madre. las novelas de Matute también se consideran tremendistas. Delibes se ha caracterizado por usar el lenguaje de sus abuelos, el refranero popular, los modismos y localismos y coloquialismos y el argot y el habla del pueblo, principalmente campesino, inculto y analfabeto y sin embargo portador de una gran sabiduría. En esos pueblos el sentido común del aldeano se pasa de padres a hijos, generación a generación. Su lenguaje nos habla de un romancero interior de esos pueblos de la España profunda. Habla la voz del pueblo, la experiencia y el sentido común con sentencias y frases tópicas y refranes.  Delibes fue autodidacta como Cela o Laforet. (sin embargo, Ferlosio, Matute, Gaite, Santos o Aldecoa estudiaron en la universidad) Delibes, cuando es director del norte de castilla, promociona y descubre a un joven novelista. se trata de Francisco Umbral que tuvo toda su vida una gran deuda con este hombre que fue su descubridor, así como con Cerezales, el marido de Laforet, que también le abrió las puertas del mundo editorial y le presentó a Cela y a otros personajes del café Gijón.  Delibes, sin hacer novela social, hace como Ferlosio al pueblo como protagonista colectivo. Lo vemos en el camino o las ratas o los santos inocentes. El hereje es una novela histórica, más comercial y se aparta de ese realismo social, aunque tenga mucha crítica social a los religiosos ortodoxos que califican de hereje al distinto a ellos. En obras como parábola del náufrago hace un tributo al experimentalismo
  

PALABRAS PARA MAMÁ



Tu no puedes volver atrás, porque la vida ya te empuja
Como un aullido interminable...

Hija mía, es mejor vivir Con la alegría de los hombres
Que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada, Te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido...
Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene sentido

Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso:
La vida es bella, ya verás como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor

Un hombre solo, una mujer, así tomados, de uno en uno, son como polvo, no son nada

Pero cuando te hablo, cuando te escribo estas palabras, pienso también en otra gente

Tu destino esta en los demás, tu futuro es tu propia vida, tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas, que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones

Entonces siempre acuérdate, de lo que un día yo escribí
Pensando en ti  como ahora pienso...

Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo

“La vida es bella, tú verás como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor”

Por lo demás no hay elección Y este mundo tal como es será todo tu patrimonio

Perdóname no sé decirte nada más, pero tú comprende
que yo aun estoy en el camino         GOYTISOLO

 
Mamá:
Siempre me armo un lío con las fechas, por eso en San Valentín me adelanto al día de la madre, igual que me apresuré a nacer, para escribirte estas líneas. Se me da mal la sinceridad, así que hablaré del tiempo que hace hoy por la ventana; Desde tu adiós, el viento no deja de presagiar aguaceros y reprochar besos olvidados en el tintero. La brisa al pasar, cruje en las baldosas de la cocina y trae tu aroma adherido a sus suspiros.
El mismo viento que se coló en tu vientre cuando un ovillo pugnaba por salir, y en nuestros silencios. El mismo de aquella mañana de resaca en que te marchaste, aunque ya te hubieras ido hacía mucho. Tu mirada ida recorría el angosto pasillo, apesadumbrada por la penumbra. Ausente encendías un cigarro, eludiendo mi cuarto. Mi fortaleza de papeles te empequeñecía hasta caber por las cerraduras, nunca entrabas si me encontraba yo dentro. Las nubes de algodón, con rabia, calaban los geranios de rocío. Al marcharte, caía xirimirí. Tras tanto tiempo sin hablarnos, me preguntaste qué estaba escribiendo y no hubo despedida, ni frase de película, ni derrumbe en la muralla de silencio fraguada cada día, ni más resoplidos o reproches, ya no hubo nada.
En este eco de paredes sordas aún oigo tus gritos, tus canciones de Sabina batallando contra mi música, y el aire todavía se tensa de esa cerrazón de dos planetas en continua colisión, jugando a hacerse daño.
Los primeros días temí visitar tu nueva casa, y encontrar tu sonrisa mutada como la piel de las serpientes y olvidar las calles por las que te alejaste, como un Peter Pan con amnesia. Según la leyenda, “los idos”(Ofelias enloquecidas por ver tanta locura o madres despidiéndose en tardes pegajosas de calor) no deben acariciar las flores de loto, porque a pesar de ser más preciosas que tus geranios, sumen en olvido y sumergen en distancia.
Y por eso te busqué; Y nos pedimos perdón sin palabras, porque la sinceridad se nos da mal, y porque a una madre no consiguen olvidarla ni sicólogos conductivistas, ni el Prozac suicidándose por el esófago, ni todo el mar de alcohol que rebosa en los bares.
La responsabilidad de traerme al mundo te desbordó, hasta entonces y a través de tu parche en el ojo, sólo habías visto media realidad. La princesa de Ebolí en su jaula de oro, echa el vuelo. Y el palacio queda vacío, y el jardín yermo, y las enredaderas se enroscan por mi piel, como serpientes. Las palomas no vuelven, desde que nadie las cuenta cuentos en la terraza. Han talado el roble del parque bajo el que leías y se ha negado a hablar más. Cerraron el cine donde veías fragmentos de vida desde la última fila, se consuelan pensando en que su única espectadora ha huido a vivir su propia película.  Las flores mustias no crecen y el otoño lo ha convertido todo en un mar de hojas pálidas. No hago nada, y el tiempo corre en un reloj mojado, en un reloj de arena seco. Tu jardín secreto, maldito en tu ausencia.
Me rescataste del oscuro olvido, para enraizarme a un mundo de ramas enredadas. Mis piernas surgieron del cóncavo origen de la vida, como dos ramas reclamando vida propia,    y viento.
En el tronco de tu vientre germinaba un ciprés. No pegaba patadas como futuro futbolista. El ciprés se limitaba a llorar dentro de ti, siguió llorando todo el parto, y mucho tiempo después. Al cortar nuestro cordón umbilical, podaron un mismo árbol y florecieron dos hojas tan distintas como iguales. Dos hojas que han tratado de superponerse, de escapar una de la otra, pero que siguen cosidas en el herbario. ¡Dos ombligos nunca dejan de comunicarse!.

Mama, cuando suba la marea, no quiero que me arrastré hasta las olas, irme de tu puerto. No dejes que las aguas me lleven, ¡ay mama! ¿No te parece cruel estar mustio en vida, como un árbol sin hojas? Harto de ser un naufrago huérfano, saldré a flote en cualquier mar.
Muerto resucitado nací resurgiendo de tu marea fetal, sin derecho a tu asidero salvavidas. Nadie tiene derecho a nacer, pero mama, el parche te había enseñado lo que es la oscuridad y me alumbraste, me diste lumbre, luz.  “El padre pone la semillita en la tierra de mama”, me explicaste, “como la tierra nutre a las plantas de sus semillas, o las lagrimas alimentan las olas”, así nacen los niños.
Recuerdo que solías levantarte arrastrando tierra yerma en cada ojera, me despertabas con un ósculo rosa. Abría los ojos y enfocaba tus manos abriendo la persiana, con el primer cigarrillo encendido. Tus besos sabían a café o a chocolate negro, los odiaba, quizá odiará despertar.
Los besos de Buenas Noches siempre resultaban más tiernos, más trágicos, no quería que te fueras. Tenía miedo de la oscuridad, a los fantasmas; polizones en nuestro cine de las sabanas blancas.
También me visitan a la memoria, como ráfagas, tus esperas a la salida de clase, acarreando la compra, arrancándome la piel en cada abrazo. En todas esas noches en que creí que jamás volveríamos a hablarnos, el cordón siguió intacto. Quiero decir que el cordón se comunicaba aun en nuestros silencios, aunque no lo oyéramos. Y que tal vez lo hará siempre.       
Tu hijo, agradecido.