domingo, 13 de septiembre de 2026

MOLACEGOS DEL TRIGO DE CARLOS DE AGUSTIN(DUQUE DE MARZANA).

   MOLACEGOS DEL TRIGO DE CARLOS DE AGUSTIN(DUQUE DE MARZANA).

VIEJAS HISTORIAS DE CASTILLA LA VIEJA.
                   
                     Al salir del pueblo las gentes del lugar desean todo tipo de venturas al que va a realizar  la travesía hasta la ciudad. Palabrejas de despedida en castellano popular. Bachillerato del infante. Nostalgia del viejo ámbito y adaptación dificultosa a nuevo orden de modernidad entre luces y estudio. La tía Zenona, el Aniano, el chopo del Elicio, son recuerdos de lagrimón anímico que no puede ser descubierto en las bambalinas del caos en apariencia civilizado. Represión ante el resquebrajamiento identitario.
         "Viejas historias de Castilla la Vieja"(1960) de Miguel Delibes(1920-2010). Periodista y escritor, director del periódico"El Norte de Castilla" y pelín a punto de "El País" en años de utopía en el comienzo del postfranquismo.

         El camino del Pozal de la Culebra marca el comienzo de una ruptura y la consolidación del viaje iniciático hacia lo desconocido. Verbo florido en lenguaje añejo entre nueces, autillo y abejaruco. Paseo sentimental por un pasado costumbrista de bellos registros de lenguaje. El pueblo impacta y los espejos de la memoria reflejan imágenes al candil siempre encendido de un artesano de la Palabra. Espacios anclados en el no-tiempo donde la repetición es la vida eterna exenta de novedad. Se suceden las estaciones en un peregrinaje plúmbeo de consabida anulación de perspectiva. Cambian los rostros, permanece el hueco sin límite de apertura. Movimiento que da sentido a una continuidad sin fisura establecida. Los días son números con algún matiz colorista de sorpresa.
         Andurriales y pasión humana. Caza y lucha por la Efectividad. Tosquedades desde la naturalidad de lo primario a ras de tierra y junto al arroyo cangrejero. Doncellas, truhanes, santos varones, milagros, fe del carbonero y esperanza simbólica. Ancha es Castilla con escondrijos propicios a balbuceos. Galgos, liebres, cosechas, balances entre loa de gozo/silente herida. Salen las cuentas después de fatigosas jornadas de laboro. El campo no regala elemento alguno. Esfuerzo y satisfacción. Sosegados de tanto segar. Se va y se vuelve. Años después, una vez cubierto el ciclo, la tautología del vuelta a empezar con los cabellos blancos de tantas correrías lejos del amor de origen: el terruño castellano entre adobe, bardas y sagaces perdiceros.
          - ¿Sabe usted, Barbas, lo que decía don José Ortega y Gasset sobre lo que el cazador siente en el momento del disparar?.
         El Juan Gualberto se atusa las barbas complacidamente.
          - Ese don José-dice- ¿era una buena escopeta?.
          - Era una buena pluma.
          - ¡Bah!.
         
                  Con Dios.       



            


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