
El
magnifico tratado sobre “la
desobediencia civil y la vida en los bosques” comienza con un prologo del
escritor Henry Miller. Este admira al
romantico de la región de Jonathan (Nombre generico coloquial de EEUU) ya que
fue consecuente con sus ideas, aunó teoria y praxis, cuerpo y mente; No sólo
fue un excelente teorico del deseo de ser diferente y revelarse a la sociedad
gris, sino que llevó a su vida cotidiana todos sus prefectos de autosuperación
e independencia, economica y moral.
Asumió la responsabilidad de sus acciones y afirmaciones. Sus
aseveraciones cuentan en cuanto él mismo las llevó a cabo, ofreciendonos hasta
los datos economicos de cúanto cuesta aislarse y valerse por uno mismo. Nos
interesa sumamente a cualquier estudiante universitario que pretendamos vivir
autonomamente, ya que como expresa el propio Thoreau, su ensayo va dirigido a
los Pobres, y en ello me recuerda el tono de la Habitación Propia de Virginia
Woolf, quien tambien afirma que para lograr la libertad social e intelectual del
“escritor”se precisa antes holgura economica e indepencia emocional. Madurar es en opinión de Thoreau ese momento en que tus acciones siguen tus propios
imperativos, no pensando en lo que pensarán los demás, con convicción de que no
dañarán a quien quieres.
La imagen de este romantico a
traves de la historia ha sido la del lunatico, eremita excrentico, asceta
asocial, hermitaño huraño, anacoreta lobo estepario, igual que Whitman (El poeta beat del
desarraigo con “Canto a mí mismo”) o Emerson, que debía ser su maestro
espiritual. Ambos influyeron en Ghandi que citaba este libro cual biblia de la
desobediencia civil y rebeldia pacifica, que tanto caló en la generación beat,
los hippies...
Miller critica las armas atomicas
de EEUU, su potencial de autodestrucción e invita a los adolescentes a
relajarse, a soñar y ociar, a no tomarse tan en serio los poderes civicos que
no son sino una infraestructura tradicional que les necesita, convertida en una
especie de monstruo de Frankestein.
Las
ocasiones de vivir, las alternativas, disminuyen a medida que crecen los medios
economicos, ya que la masa se refugia en esos hacinamientos de la urbe y
se aletargan, se dejan morir entre jornadas laborales inhumanas y un ocio
autodestructivo. Ante esto, Thoreau propone el retorno al entorno natural. Él vivió, mientras nosotros existimos.
Miller nos asegura que las útopias de la época de Thoreau aun son posibles, que
los “individuos creativos e imaginativos” (El resto no sopecha que la vida
promete mejores bifurcaciones) encontrarán su camino. Los nuevos poetas se
entregan a la metropolis llenos de sueños y acaban frustrados, en una sociedad
que se axfisia a si misma, en una urbe que se autoaniquila, telaraña de
soñadores desengañados. Basta creer en ti mismo para encontrar el camino, pero
nadie dice que será fácil.
Sin embargo vivir nuestra propia
vida sigue siendo el mejor modo de vivir la vida. Una vida ejemplar a nuestro
aire. Thoreau, demasiado místico para tener algo que ver con la religión y
demasiado escritor de acción para ser
politico, no realiza moralina en este ensayo, ni usa tonos paternalistas, sólo
guiña un ojo a quien busca su Itaca, pues él encontró Walden; incita a “vivir a
tope a nuestro aire”, cual coleguilla.
Walden Pond es el nombre de la
cabaña y la aldea donde David Henry Thoreau se asienta un Marzo de 1854.
Concord Village, esa región norteamericana de Massachusetts, aun puede
visitarse.
CAPITULO 1 ECONOMIA
El autor se excusa de que el
relato sea en primera persona “No hablaria tan egocentricamente de mi mismo si
hubiera algo que conocierá más” y del registro conativo apelativo que toma, que
aunque nada moralista, busca la comprensión y adhesión del lector. Cuenta la leyenda que Zeus
destruyó el mundo (Como el diluvio cristiano) y lo repobló con Deucalion y
Pirra, a quien la diosa Temis al pie del Parnaso les condenó a multiplicarse. Y
desde entonces él hombre vive con el “sudor de su frente”,expulsado del
paraiso, y la mujer pare hijos del dolor. Thoreau afirma que existe el eden
terrenal, lo ha encontrado, nos invita a
visitarle, no escuchando a la opinión pública, sino a la personal, que fragua
el destino de cada cual. Apela a que
cada hombre busque lo divino en si mismo, sólo así recuperaremos el paraiso. La
mayoria vive terrenalmente, inmanentes, resignados y conformistas y hasta su
ocio, su soma telivisivo ocultan la trastienda del desaliento, tan costante
como incosciente.
Thoreau refelxiona sobre como el
humanismo intenta aprehender todas las facetas del hombre, postular sobre el
amor, teorificar cada faceta vital. Ya Hipocrates escribió sobre el templado
modo de cortarse las uñas; a ras de las yemas. ¿Quién se atreve a afirmar su
perspectiva como Verdad? La vida, caledoscopio de
múltiples prismas, circunferencia de infinitos radios, ofrece más caminos de
los que valida la sociedad. Thoreau afirma que ante todo
imperan las necesidades primarias, fisiologicas, biologicas, determinadas,
tales como el calor(El fisico y el afecto) o la comida. La sociedad europea ha
denegado de esta parte Concupiscible y “corpuscible” por animal, pero Thoreau
(Mucho antes que Nietzche) ya se pregunta; ¿No sería idoneo combinar el
intelectualismo civilizado con la fuerza fisica o la naturalidad con la que se
desnuda el hombre salvaje? La gran necesidad humana es la conservación del
calor; el corporal y la mecha de los afectos, y el alimento (Hasta el
espiritual) es el combustible de eso que Liebig llamó la estufa humana.
La mayoria de posesiones
materiales no abrigan, sino que asfisian. Los lujos obstaculizan la elevación
espiritual, por eso los misticos de Oriente son tan austeros en bienes
terrenales y ricos en mundo interior. Thoreau afirma categorico que hoy
existen profesores de filosofia, pero no filosofos, puesto que no viven de
acuerdo a los dictados de su pensamiento. Asegura que la cobardia ata en
resignación a la masa, y se pregunta; ¿Para que se ha enraizado el hombro en la
tierra sino para elevarse a los nimbos?
Thoreau confiesa que tambien era
reportero en un periodico, la monotonia aletargaba su imaginación y los
segundos se clavaban en su mutismo y tedio. Se hartó, mandó todo al carajo y se
tiró al monte. Desde entonces vive menos angustiado, fabrica lo que consume,
recibe visitas y mantiene su vida social. Recomienda a quien quiera seguir su ejemplo,
que estudie economia, que sepa manejar terminos fiscales para aislarse y
sobretodo que sea perseverante en las tareas fisicas, de las que depende su
supervivencia. En cuanto a la vestimenta, asesora, hay que recodar su función
de retención del calor y olvidar la moda o esa ropa que revela el cáracter del
usuario. El hombre acepta no lo respetable, sino lo respetado y por eso conoce
más pantalones que personas y saludaría a un espantapajaros de llevar traje de
gala. Los trajes son la cutícula externa, la cascara y lo importante es mudar
la vestimenta interior. Las modas son ridiculas alejadas en el tiempo; miremos
una foto de la tía en su época hippie o de Enrique VIII, ¿No es absurdo?
Thoreau arremete ahora contra la
vida domestica, y los poetas que escriben sobre estrellas bajo su techo, ya que las aves no vuelan en sus
jaulas. Nos habla de las viviendas de las tribus de nativos americanos hechas
de juncos, cortezas, troncos y cuerdas. ¿Por qué el europeo ha de tener más
muebles que el arabe? Si tienes 3 estatuas has de pasarlas el polvo, es lo que
tiene. En el mundo salvaje no hay vagabundos, todos tienen chozas. Además el
indio posee su tienda, mientras que el civilizado se ahoga de deudas e
hipotecas y muchas veces vive alquilado, que es vivir en vida ajena. El europeo
alcanza su economia y libertad cuando ya ha pasado media vida, y por eso, para
Thoreau, el hombre invierte en la sociedad al trabajar y ganarse los dividendos
de su libertad, es por tanto; un esclavo que ha de pagar su libertad.
“La falsa sociedad humana a
cambio de grandeza terrena convierte en aire los bienes celestiales” Chapman La
sociedad crea palacios, pero no principes. Al capitalismo le interesa
mantener infraestructuras sociales, instituciones economicas y bienes
gananciales, pero no se preocupa del destino humano. Ha mejorado el habitat pero
no a los habitantes, cada vez más infelices al desear más y más ese habitat en
el horizonte, como los anuncios que garantizan al joven un futuro brillante y
acaban frustrandole. Los hombres tornan herramientas de sus herramientas,
esclavos de sus creaciones y monstruos de Frankestein.
Si otro no edifica mi pensamiento, ¿Por qué si
mi casa? Sólo somos transeuntes en la vida, hay que saber llevar una holgada
maleta. Desapegarse de lo perecedero, de lo mortal y mutable. No denegar de los
bienes terrenales como San Agustin proponía por ser fruto de la carnalidad,
sino porque la mayoria de nuestras posesiones han sido adquiridas por puro y
frivolo snobismo; son triviales, superfluas y superficiales como las ideas que
adoptamos. Poseemos el cristianismo o las ideologias como otro bien más, una
inersión en intangible, pero sin reflexionar verdaderamente sobre ellas y mucho
menos vivir según sus postulados. Las fruslerias decorativas y los lujos han
sido quizá manufacturados por muertos de hambre en la India; la riqueza de la
minoria sigue dependiendo de la miseria mayoritaria. Por la verguenza de saber
sus privilegios causados por la pobreza de los niños, Thoreau decide carecer en
lo más posible de ellos, y ser el único costructor tanto de su vivienda como de
su vida.
El viento mece sus sueños en
Walden mientras tala árboles, tatareando una vieja canción; “Son muchas las
cosas que el hombre cree saber y no es sino el viento que sopla la que más llega
a conocer” Compra tablas y tornillos, lee mucho, visita a sus vecinos... Nos
ofrece (Que gracia) inventarios de los materiales de costrucción y sus
resptectivos precios; 28 Dolares no muy útiles hoy día para el mismo proposito.
Aunque el estudiante de Cambridge
o Oxford,informa, estaba pagando 30 S por mes y habitación angosta.Saca así el tema de la crisis
educativa de su tiempo y propone su “lúnatica” teoria; “Hoy no se enseña a los
jovenes a vivir la vida, sino a estudiarla refugiados en una urna de cristal, y
así es cómo separan estudio de vida y sus conocimientos nada tienen que ver con
su forma de vivir, cada vez más perdida. ¿Quien se cortará antes con la navaja;
el que leyó sobre su uso o el que practicó con ella? Para que un niño de papá
lea a Adam Smith, su papá se endeuda ¡Que paradojico! Tenemos prisa por
costruir un túnel bajo el átlantico y comunicar EEUU y Europa, aumentamos los
medios de comunicación en la autopista de la información, cuando las noticias
que ahora nos llegan son del tipo “Tal dama contrae matrimonio”.
Reconoce que aislado sólo recoge
los estimulos externos que le dicta su voluntad y entendimiento, es selecto en
sus lecturas y rechaza el exceso informativo en que viven los demas. Cultiva la
madre tierra y comunica su alma al alma de la naturaleza. La Arcadia feliz de hecho era el lugar donde
el Dios- fauno Pan labraba el campo y ahuyentaba ninfas. Compara a los
arquitectos del mundo social con enterradores; las piedras con las que se hacen
las monedas, tambien edifican sus criptas. Y salta de nuevo a contarnos que ha
comido y cual será su dieta vegetariana de aqui a su muerte. Estoy leyendo en
diagonal esta parte porque hasta se ha puesto a elaborar recetas de cocina y ya
me parece haber cogido en la biblioteca un tomo de la cocinera Simone Ortega
por error.
El hombre se ha resignado,
asofado y conformado porque ha perdido elasticidad al arrastrar consigo en el
camino de la vida la pesada maleta de mobiliarios varios. Thoreau se ha
ahorrado las cortinas, pues la naturaleza comparte su intimidad. Cuando alguien muere en el mundo civilizado
se heredan o subastan sus posesiones, pero algunas tribus hacen bien en
quemarlo, alegando que albergan el espiritu del dueño. Porque el hombre sólo será libre desposeido
de los objetos que le encadenan a su conservación y a traer nuevos. Thoreau
trabaja seis semanas al año y el resto aprovecha para leer, pasear... A mayor nivel social o escalafón laboral,
mayor presión, mayor esclavitud. El jornalero es mucho más libre y ocioso que
su patrono. Por eso nos invita a dejar de preparar el ajuar a largo plazo y
vivir colectivamente, cooperando y conviviendo en pequeñas comunidades que es
la forma de subsistir solidariamente. Sin embargo él vive solo por la
dificuldad que encierra tal propuesta. Ha rechazado albergar lectores
admiradores en Walden, pues alega que cada uno ha de buscar su propio camino,
sin tutelas ni amparos. Se mete ahora con la caridad y con el “Hacer Bien”
cristianos, ya que como Nietzche, prefiere
al duende Goodfellow o Puck (El duendecillo festivo y errante de sueño de una noche de Verano de
Shakespeare, que trastea y orbita, inspira a lunaticos, con el mundo por
montera)¡Salvate del fanatico bondadoso, deconfia del que se cree y denomina santo! Los jesuitas se frustraron
ante esos salvajes que incluso les enseñaban nuevas formas de tortura para que
se les castigara. Los jesuitas no obraban según el imperativo “Haz lo que te
gustaría que te hicieran” Eran más cristianos los indios a inculturizar. Por tanto en opinión de Thoreau la caridad
(No la Justicia Social) es una forma encubierta de egoismo; La solidaridad
empieza por uno mismo. En vez de emplear a pobres en el servicio y la cocina,
empezar a cocinar uno mismo. Eso es la Filantropia
El misionero busca
desesperadamente paganos a quien convertir, pecadores a redimir, pretende
mejorar el cosmos (Por no decir Caos) del mundo desde su microcosmos. Y lo que
mueve a estos filantropos no es su deseo de hacer bien a los demas, sino su
propio deseo de ser mejor persona, - que no tiene nada malo-. La mayoria de
salvadores se proclaman así por no haber podido salvar su propia vida. Así; en
vez de intentar extender consejos que para mi no tengo, afanemonos en
mejorarnos. En vez de sermonear a los pobres de espiritu, propongamonos ser
ricos en él nosostros mismos. Cuentan los arabes que en el jardin de las Flores
sólo había un árbol libre o Azad; este era el cipres llorón. ¿Por qué? Porque
mientras las hojas de los demas florecen o se marchitan ante los abatares del
viento de las estaciones, el cipres sabe mantenerse erguido en el vendabal. Es
decir; el cipres no es una palma datilera que reparte datiles – sermones sobre
la vida- a los demas, se reserva su sabiduria para si mismo, y por eso consigue
ser libre y no despoblarse de sus hojas de sophos.
ODA A LOS POBRES EXPULSADOS DEL PARAISO (Marginados de la sociedad)
“Presumes demasiado pobre infeliz
al pedir una estación en el firmamento
criandote virtudes pedantes,
desgarrandote de tus pasiones humanas,
degradando la naturaleza,
cambiando en piedras a los hombres.
¡No requerimos aburrida sociedad
caritativa con sus necesitados!.
¡Estirpe baja y abyenta que fija
sus asientos en la mediocridad (Masa)!
¡Fomentemos sólo virtudes
magnificientes, magnanimes que no conozcan limites;
esa heroica virtud para la que la antiguedad
no dejó nombre alguno,
solo modelos (Hercules, Aquiles,
Teseo...)
Atras a tu celda odiada, Bien-
venido al paraiso. “ Thoreau.
Capitulo 2 Donde viví y para qué
Doquiera que Thoreau vaya,
encontrará un lugar donde asentarse; la casa es una sedes- asiento. I am monarch of all I survey. My
right there is none to dispute” Versos del marino Selkirk, inspirador a Daniel
Defoe de su Robinson Crusoe, algo así como que su única patria es la mar y es
monarca de su vida. Thoreau toma el mundo
sobre sus hombros, cual Atlas, porque la única forma de llevar el mundo por
montera es ser un acerrimo exforzado en lo que crees. Por ello se establece el
4 de Julio, el día de la independencia de EEUU, compretamente independiente de
ese EEUU opresor. “El viento matinal sopla eternamente y el poema de la
creación carece de fin; aunque son pocos oidos los que lo perciben” El Olimpo es la otra cara de la moneda de la
tierra. Según el Harivansa (representación vida dios Krishna) “Una vivienda sin
alas es una carne sin sazonar” Por ello costruye nidos a los pájaros y escribe.
Sabe que esta aislado (La voz
aislamiento viene de isla, la isla de las sirenas que envolvieron a Ulíses con
su canto o que tal vez, como sugiere Kafka, le castigaran con su peor arma; el
silencio de las sirenas. La isla de la edad de los sueños de los aborigenes
australianos, la de ütopia, la de Crussoe, la del señor de als moscas.... La
mayoria de filosofos se han aislado en estas especies de islas de Circes) Esta
ailsado, en derredor el mar se tambalea, y él se sienta y siente que nada se
asiente en tierra firme. Sólo los seres que gozan de un vasto horizonte son
félices, dice, “Mi casa se ubica en un recodo del universo, una región próxima
a las Pléyades o Hyades, a Aldebarán y Altair, alejado del vecino más próximo
(Tan huraño como Heatwhith de Cumbres Borrascosas) quien sólo puede verme en
noches sin luna. “
“Había un pastor que vivía y
mantenia sus pensamientos a la altura de las montañas donde pastaban los
rebaños que le sustentaban” “Renuevate completamente cada día” Aforismos de
Thoreau, que suelta cual perlas gamadas de sabiduria, mientras suena un réquiem
de Homero degranando en el aire sus estravíos. Ahora escribe sobre la mañana, momento del día en
que los Vedas decían que despertaba la inteligencia, y sobre como la poesía es
hija de la aurora. Estar despierto es sentirse vivo sin renunciar a los
sueños. Influir en la calidad del día es
el mejor arte. Todo hombre debe vivir su vida artisticamente. Thoreau quería
sacar tripas y meollos a la vida, vivir hasta su última médula y la redujo a su
minima expresión, la simplificó. Libre es quien menos responsabilidades
laborales tiene (menos asuntos concretos le ocupan) y puede trascender a otro
hemisferio de su realidad, hallar la divinidad que en él reside. Rechaza el
correo, el telefono, el periodico... pues afirma que no le interesan las
noticias del exterior (llegó a aborrecer el periodismo) sino las del mundo
interior, que sólo se atreve a sacar a relucir la literatura; la gaceta de las
noticias internas y eternas. La mejor forma de vivir es descubrir la realidad
cada día como los niños que juegan a la vida y cuyos padres creen inferiores
porque les ganan en experiencia, es decir; en fracasos. La mejor forma de vivir, sigue, es superar lo
inmanente (El apetito o el sexo) cual Ulíses atado al palo de su mastil ante
las tentaciones liricas. El tiempo es el río que va a dar a la mar... donde
pescamos retales de vida, quisieramos beber de lo más hondo, pescar estrellas
en el cielo pero sabemos que nos quemariamos.
CAPITULO 3 LA LECTURA
El libro con el que siempre viaja
es la Iliada (El mio la Odisea); en él, asegura, descansan todos los temas
universales. La lectura de clasicos es el mejor oraculo. Nos cuenta que
Alejandro Magno tambien contaba las lecturas de Homero entre su arsenal de
viaje. Se puede leer las manos, leer la lengua de las estrellas pero nada
equiparable a escuchar a personas tan lejanas en el tiempo y el espacio, pero
más cercanas que tus propios padres o compañeros de clase. Todo aquel que
escribe habla una lengua distinta al registro vulgar del orador; la lengua de
su corazón, la sinceridad de ese mentiroso juego de espejos de la
literatura. Todo aquel que escribe se
desnuda mucho más que las modelos en las revistas. Necesita comprensión.
Y nosotros, pequeña villa que se
cree civilización moderna, se la niega, nos negamos a escuchar sus voces
pudriendose en las estanterias, anclados en “lecturas faciles” (En la epoca de
Thoreau la mayoria de clasicos no estaban traducidos y la elite debía leerlos
en el original) La mayoria sólo ha leido un clasico; “la Biblia” y se
sorprendería leyendo a Zorotrasto (El filososfo Zaratrusta de quien tanto habló
Nietzsche) porque “las cosas hoy inexpresables puede que hayan sido dichas en
alguna parte mucho antes de nacer. Lo que hoy nos trastorna, intriga y confunde
tambien inquietó a nuestros antepasados y todos han ido aportando su peculiar
visión de la vida. Con los libros adquirimos liberalidad, amplitud de miras e
incluso hay muchos que han cambiado su forma de vida tras leer un buen libro,
esos que sólo pasan una vez en la vida” El estado no potencia la cultura y la
sociedad gasta más en cremas corporales que en el sustrato de su mente. ¿Por
qué hemos de dejar que Harper o Brothers y Reddings (Casas editoras de la
inglaterra victoriana de Thoreau) selecionen nuestras lecturas? Por miedo a que
esas voces lejanas que nos reclaman dentro de los libros se parezcan demasiado
a nuestros más intimos anhelos.
CAPITULO 4 SONIDOS
Hemos dejado a Thoreau en su
nueva vida contemplativa, abandonando todo quehacer, desnudo de la verguenza
primigenia del adan que no mancillaba su cuerpo de palabras arrastradas por la
ventisca. Repasa las existencias de su jardin, nombra los tipos de aves que
irrupen en su reposo. Nos habla del tren que atraviesa en sus vias la región de
Concord, trayendo sonidos de civilización, silbatos de “Viajeros al tren”,
resquicios del estres de la sociedad. El estruendo del tren levanta nimbos de
arena a su paso de fantasma que siempre llega tarde. Examina las mercancias que
nunca comprará. Grita al eco sólo por el repetido, que guarda los cantos de las
ninfas y los ruidos del bosque en su silencio. En los bosques de Lincoln
confluyen serenatas de grillos, melancolicos suspiros de buhos, catarsis de
espiritu necrofago, el ulular de los hombres; gritos de locos, sollozos de
inocentes, lamentos agónicos de una humanidad loca. Le dan ganas de comprarse un pollo para
despertar a la aurora con el canto del gallo. Se
siente solo.
Afirma que los animales que le
visistan calman momentaneamente su sed de afecto, sacian su soledad. La
sensación de armonia y comunión con las fuerzas vivas de la naturaleza le
aporta mayor solidaridad que la de la sociedad, la naturaleza le acuna y llena.
“Este mundo que habitamos es un apendice del espacio, no más. ¿No viven las
estrellas alejadas entre si? ¿Cómo sentirse sólo si soy el río que surca el
cielo, el rocio del jardin? La mayoria de gente en comunidades se siente más
melancolico que este loco en sus
bosques, pleno de cuanto anhela.” Thoreau reconoce amar su soledad, no
porque tema a la gente (Fobia social) sino por puro cariño a su propia
self(Egocentrismo). La soledad no se mide por la distancia que separa a los hombres
(Puedes estar en un bar con otra persona y estar lejos, muy lejos) sino en la
necesidad de esas personas de encontrarse, o por el contrario, de encontrarse a
si mismas.
El sol brilla solitario cual
figura imaginaria de reverberación, Thoreau no esta más solo que el arroyo, las
hojas o el viento y disfruta de ese recogimiento y esa participación total con
la madre tierra, porque él es parte de las nubes que precipitran lágrimas y del
follaje en luto estival. Pero infinidad de veces siente miedo de esa
megalomania, de concebir la realidad como un Todo Panteista, teme que su
soledad le convierta en un helecho más, sin conciencia de estar vivo, y por eso
recibe vistas.
CAPITULO 6 VISITANTES
En su
casa tiene 3 sillas; la de la soledad, la de la amistad y la de la sociedad.
Entre sus vecinos conoció un leñador, corpulento y bruto, mas de noble corazón;
Este ocupó la de la amistad. Por su fisico se diría un Caliban, pero por dentro
no podía definirse si poseía la sabiduria del Shakespeare que creó a Caliban o
la inocencia de un crio. Humilde, nada
en él remite a un intelectual, apenas sabe leer o escribir pero idealiza a los
pensadores. Más que resignado y conformista, esta satisfecho y feliciano.
Cuando le preguntaban que
cambiaria del mundo respondía que él lo veía bien así, acabando con siglos de
debates filosoficos de un plumazo. Las ideas de este hombre yacían de un pozo
de primitivismo y animalidad. Thoreau no consigue convertir a este Sancho Panza
a su paz espiritual, quizá porque el leñador ya la había conseguido mucho antes
y de forma instintiva. Hubiera sido gracioso grabar los Dialogos de estos
“bipedos sin plumas” (Thoreau en el papel de un metafisico Platón y el leñador
asistiendo a todo que si, cual Diogenes; ¿dando la razón a un loco?) La silla
de la sociedad la ocupan “robagallinas”, como Thoreau los llama, de toda
indole; curas que le llaman ateo a la cara, amas de casa que le reprochan la
dejadez y desorden en que vive y los horribles estampados de sus sabanas, locos
en busca de la espiritualidad perdida, peregrinos, intelectuales con ideas en
vez de piernas (Ciempies que le proponen hasta crear un libro de firmas en
Walden) y estudiantes que de tanto
estudiar ven la vida llena de peligros, y no entienden que no se procure un
lugar seguro. Thoreau responde; Para el vivo existe el incierto peligro de la muerte, pero esta
proporción crece si ya sois muertos en vida.
CAPITULO 7 MI CAMPO DE JUDIAS
Thoreau nos revela en este pasaje
por qué elige Walden como burbuja de aislamiento y reclusión social.
En ese mismo bosque de Concord se
extraviaba de pequeño, huía a sus recodos y recovecos de laberinto para leer o
llorar. Reconoce seguir evadiendose, en un sentido figurativo abtrayendose con
las estrellas o un libro y en un sentido literal; perdiendose. La expresión
“Estar ido “ con que tanto le atacan, le viene de ahí; de su necesidad de huir,
presente quizá en todo pensador, ingeniero... en todo “ensimismado” que huye de
su realidad concreta e inmanente (Marginación escolar, facturas, complejos...) para
evadirse en sus mundos perfectos. Detrás de cada idealista se esconde una gran
mujer que le anuda la corbata y le prepara su dulce báculo de sueños (Le hace
la cama), que viene a ser una licencia que me hago de ese “El escritor es un
hombre de acción frustrado” barojiano.
Thoreau no se olvida de sus
quehaceres terreanales y quizá por ello nos aporta recetarios y listados de las
plantas que cultiva (por si interesa a alguien, aunque lo dudo; ajenjo, chual,
acedera, grama...) En la forma que describe su labor de labrador nos percatamos
de su idelización al cultivo, incluso nos refiere la parabola del Nuevo
Testamento sobre los labriegos de las semillas y talentos. Él es pitagorico,
osea; vegetariano (Se les llamaba así) aunque no necesita, dice, muchas flores
de loto para perder la razón. Debido a
su naturaleza lunatica, necesita cultivar judias y demas trabajos fisicos para
no enloquecer. Cuenta que antiguamente no se dejaba ejercer al adolescente
ninguna actividad intelectual. El hombre equilibrado, en su opinión, es quien
logra cultivar las alubias mientras sus alas se prestan a altos vuelos. Es
decir; no abandonar la realidad concreta por las tareas espirituales, ni al
reves. Fregar mientras lees un libro. La menoscabada agricultura tiene su alto
grado de trascendencia, ya que los romanos la ligaban a Ceres, los griegos a
Gea y Demeter(Madre de Persefone, la primavera), siguiendo el culto a la diosa
mater de las primeras civilizaciones, los celtiberos a Cibeles.. Ademas la
espiga de trigo viene del latín Spica, Spes, esperanza. ¿No son nuetras almas
árboles que han de dar fruto? ¿Nuestro corazón no espera su cosecha? Quizá
Thoreau piense que gracias a sus habichuelas mágicas de ese cuento infantil,
trepará a las nubes. Ascenderá y trascenderá hasta un lúgar donde la única
Polis social y politica sea el Poli de la palabra Apolineo.
CAPITULO 8 LA VILLA DE CONCORD
La sociedad(La masa) sufre una
intoxicación periodistica, un exceso informativo, que se inhala cual eter, que
dictamina las corrientes de opinión pública como rafagas de vientos etesios.
Orfeo, como Ulíses, logró vencer el canto de las sirenas, sobrevivió a su
influjo lirico. (Los argonautas) Así nosotros debemos hacer el esfuerzo de
seleccionar nuestra información en este exceso al que nos someten los
periodistas. Tambien aduce que es una experiencia inquietante el verse perdido
por la noche estrellada en cualquier tramo del bosque devorador de oscuridades.
Para Thoreau es mágico que al despertarse cada día uno deba hacer composición
de lugar, tomar conciencia vital, recobrar el sentido de los puntos cardinales,
como si precisaramos una brujula constante tan necesaria como la gravedad o las
tres dimensiones de nuestra realidad. Es necesaria esa incertidumbre, ese asomo
de duda del pensador e idealista, saberse naufrago y huerfano perdido, para
reencontrarnos a nosotros mismos, para llegar a conocernos. Tambien susurra que nunca cierra su puerta,
que ha eliminado todo temor del hombre occidental de su vida. (Yo tampoco
cierro mi taquilla) Y su casa es la más respetada del condado. Confiando en los
habitantes de la villa consiguió su aprobacción. “Si todos los hombres vivieran
con mi sencillez y austeridad, estoy convencido de que desaparecería la palabra
hurto del diccionario” Ni las guerras
molestaban a los hombres cuando sólo se poseían escudillas de haya” “Las
virtudes del hombre superior son como el viento y las del común como la hierba,
que se inclina cuando aquel lo pisa incoscientemente al sobrevolarle” CONFUCIO
El superior no quiere dañar al común (O a la “Masa”), pero le pisa al
abstraerse; mientras uno vuela en sus sueños, a otro le sobrevuelan e
infravaloran.
CAPITULO 9 LAS LAGUNAS
Thoreau compara su pintoresca
región, llena de grandes lagos, a los escenarios de la novela pastoril, al Olimpo,
al limbo, a la fuente de Castalia (Castalia amaba a Apolo y este la convirtió
en una fuente de agua poetica que inspiraba al beberla de numen lirico y que se
consagraba a las musas) Según la leyenda la laguna Walden era una colina que se derrumbó asesinando al pueblo
indio, excepto a la vieja india Walden que dió nombre al lago que se originó
tras el cataclismo. Además Walden significa Laguna amurallada. Un lago es el ojo de la tierra y mirandose en
él el observador descubre su propia naturaleza. Los árboles son pestallas que
lo enmarcan, las colinas y acantilados, sus prominentes cejas.
Todo Walden y el lago es un
espejo de agua celeste. Silvano, el
espiritu de los bosques, vela su primer viaje en canoa por este lago y Thoreau
se siente millonario; en horas de sol. “No es sueño mío/ para adornar versos/
jamás he estado tan cerca del Hacedor y del cielo/ que aqui, en Walden/Soy la
piedra de su orilla/y en la palma de mi mano/ Estan sus aguas y su arena/y su
más honda entraña/Aflora en mi espiritu “ Con lagos como ese, ya se puede ser
anacoreta. Tampoco la Laguna Arenosa
(Flint) es moco de pavo, pertenecía a un aldeano Flint que en ella no veía
provecho economico, como tampoco a`reciaba sus recolecciones hasta que no se
convertentían en vil metal. Y por último la Laguna Blanca que compara con el Mar de Icaro, La laguna Estigia...
La naturaleza carece de humanos que la aprecien este regalo divino ¿Y mentais
al cielo, vosotros que deshonrais la tierra?!
CAPITULO 10 LA GRANJA BAKER
Los druidas se reunen en estos
robledales, en bosques de cedros que ensombrecen el paraiso escandinavo o
walhalla. Abedules, hayas, tilos, olmos (celtis occidentalis)... santuarios de
ascetas para él. Los árboles portan un saber milenario en sus anillosEl poeta
Channing cantó a la granja esta “Tu entrada es campo de musgosos frutales,
sobre un rojizo riacho, feudo de rata almizclera...y aqui construyó un poeta su
pobre cabaña, abocada a la destrucción” Ahora esta granja la ocupa una cocinera
de condumios y su marido y sus ollos, verdaderos amos de la granja. Discuten
sobre que si comiera menos, tambien trabajaría menos y así haría el boicot a
las multinacionales de la época(Pensemos que la guerra de la independencia a la
que alude empieza con el tea- act, una dísputa economica, como los actuales
conflictos de la globalización)A continuación sigue un párrafo precioso con el
que intentaba convencer a los granjeros de que adoptaran su way of live
Thouroiana; “Acuerdate de tu creador en los días de juventud (Eclesiastes)
Levantate antes de que amanezca y corre a bsucar aventuras. Que el mediodia te
encuentre en estos lagos, y ante la noche halles tu habitación propia. Crece
salvaje según tus propias naturalezas cual helecho y no heno. Busca cobijo
bajos las nubes. Que ganarte la vida no sea tu ocupación sino tu ocio, no tu
deber sino tu devoción. Goza la tierra sin adquirirla, huele la flor sin
romperla. Se libre! “ Pero este conformista arrastra la pobreza de espiritu (Y
la material) en su descendencia y ascendencia y sus pies nunca desarrollarán
sus propiso talares (Calzado con Alas – Lo que ahora se obstinan en hacernos
creer los anuncios de playeras- con que
se representaba al mensajero Mercurio y a la sabionda Atenea)
CAPITULO 11 LEYES SUPERIORES
A veces siente impulsos primarios
en la naturaleza, se ha reconciliado con su instinto animal, lo que Rosseau
llamaba el Hombre salvaje, con su concupiscibilidad animal. Jesús dijó que nos
convertiría en pescadores de hombres y los algoquines creían que los cazadores
eran superiores. Abandonó tal “arte” por vegetariano. Podía comer hasta ratas.
“Si el alma no es dueña de si, uno come y no saborea” dce el tao. Puede que nos alejemos del reptil sensual
interior pero no nos desprenderemos jamas de él, representa lo animal que hay
en nosotros. “Feliz aquel que logra aceptar y poner en su sitio a su bestia
interior, así usará esta violencia sin ser repimido o usado por ella” No podemos olvidar el lado trascendente de
nuestra carcel corporea, ya decían en la carta a los corintios que el hombre es
costructor de su cuerpo.
CAPITULO 12 VECINOS ANIMALES
Thoreau no debe limpiar aldebas y
artesas, se deleita conversando con el poeta Channing (O su espiritu) y
creyendose navegando en la mar mediterranea. La única guerra que observa es la
reyerta entre dos hormigas al grito de vencer o morir(como el duque de Kent), e
incluso ve un gato alado (El pegaso alado ayudó a Belerofonte a vencer a la
quimera, por lo que las alas son el instrumental del poeta quimerico) Tambien
observa y oye somurmujos o somorgujos (Colymbus glacialys) e intenta cazarlos.
Su canto parece un aullido espectral de lobo, igual que le estremece el
zizaguenear de los patos
CAPITULO 13 INSTALACIÓN
Lo importante al instalarse en su
casa era el calor de la lumbre, la chimenea de leña. Muy útril cunado llega la
gran helada sobre Walden. En el interior del hielo observa estrellas y rostros,
reflexiona sobre los precios de la madera.
“Humo de ligeras alas de ave de
Icaro fundes tus alones en el vuelo
alondra sin trinos, mensajero del
alba
que te ciernes sobre la aldea
como si fueras nido
o sueño fugitivo y forma vaga,
visión de medianoche
velas de noche las estrellas y
oscureces el sol
sube incienso mio, desde este
hogar y pide a los dioses perdón por esta viva llama.”
CAPITULO 14 HABITANTES DE ANTAÑO Y VISITANTES DE INVIERNO
Thoreau tuvo trabajos asociales,
como escribir o dibujar, pero siempre buscando luego el apoyo, el
reconocimiento que nunca llega de la sociedad. Parecido a la trayectoria novelística
de Ramiro Pinilla, quien con lo poco ganado por sus premios literarios se
construyó una casa de piedra, una especie de caserío, en su querido getxo cerca
de la playa de Arrigunaga, donde “empezó todo”. Y como este, muchos escritores
han sido y son influídos por el pensamiento posmoderno y libertario, avant la
letre del romanticismo, de este hombre misterioso y humano llamado Thoreau.