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sábado, 5 de marzo de 2016

VIDA EN LAS VENTANAS

VENTANA PROPIA EN UNA HABITACIÓN AJENA
Aunque recorras el mundo hallaras esta misma ventana, sólo abriendo persianas te perderás por el mundo sin perderte nada.
 Gorka está en la cama leyendo el ensayo de virginia Woolf una habitación propia. Cuando termina el libro, lo cierra, y lo devuelve al sueño de su biblioteca. Se sienta en su silla y escribe unas reflexiones en el ordenador:

Es cierto que la mujer necesita un cuarto donde escribir, pero creo que es más necesario que tenga una ventana. Desde la edad media, o quizá antes, la mujer es cortejada cuando sale a la ventana. Me refiero al amor cortes de los trovadores o a la misma tuna cuando canta clavelitos a la amada.  La celestina empieza así, en una ventana, y Melibea asomada a ella. ¿Qué sería de Romeo si Julieta no hubiese salido a la ventana? La ventana es el rincón íntimo de la mujer, su gineceo y su geografía humana. Es en la ventana donde ella apoya sus puños en su cabeza y se dedica a soñar. Es en la ventana donde puede hablar con los ruiseñores del alba, o regar las macetas, las plantas, los geranios… la princesa espera todas las noches a príncipe azul, él vendrá en una carroza dorada y cuando llegue escalará su larga melena a modo de escalera. El escritor necesita la ventana para salir al exterior, para abandonar su castillo de marfil y jaula de oro. Las cotillas en el pueblo se pasan el día mirando las musarañas de la ventana, o espiando a los vecinos como los voyeurs y mirones.

La ventana es el lugar preferido de las chismosas de escalera, o del patio de corralas y mentideros. Ahora no tenemos esas ventanas pero tenemos otras; las ventanas del ordenador o Windows. Las ventanas de los programas de mensajería (el Messenger, elskype) o de comunicación (Facebook, twenty) y redes sociales. Las cartas de nuestros abuelos se han sustituido por mensajes cortos en ventanas de internet.  Llamados sms.
 Resultado de imagen de ventana hermana dali
Por la ventana inciden los rayos de sol de la mañana, por la ventana hablamos con la luna y la confesamos nuestras cuitas, los enamorados se mandan besos que vuelan y sobrevuelan los tejados. Soltamos una paloma y vuelve un cuervo negro.
Sin ventanas, el mundo sería un cuarto oscuro y estrecho. Hasta santa teresa necesitaba una ventana para llegar a Dios, y Segismundo y los presos necesitan la ventana aunque sea para agarrarse a los barrotes.  Una ventana en una celda al menos da esperanza, que allá afuera espera el mundo, que sigue saliendo el sol y poniéndose la luna.
No es necesario un cuarto propio, basta con tener una ventana, un ordenador y una cama donde pasarse las horas escribiendo como Proust. Con eso me conformo.

Gorka se ha pasado la mañana leyendo porque es sábado. Tiene un examen de filosofía el lunes, sobre Nietzsche, su filósofo preferido. ¿En qué se diferencian los filósofos de los poetas? El filósofo mira el mundo creyendo que lo que ve en la ventana es la realidad. El poeta, en cambio, sabe que sólo es una ilusión. La filosofía antes de Nietzsche era un claustro tenebroso, con todas las ventanas cerradas, una celdilla monacal, una atmosfera viciada de oscurantismo. Y abrir las persianas, claro, provoca al principio un destello de luz fuertísima que ciega los ojos, como si miráramos directamente al Sol. Y es que mirar directamente al sol, a la Razón, significa quemarse los ojos y que las alas de cera se derritan por sus rayos como le pasó a Ícaro. El orgullo, el ego, volar demasiado alto, creernos súper dioses o querer sustituir al Dios muerto y al demiurgo. Cuando el esclavo de la caverna  de Platón sale de su cueva llena de sombras e intenta mirar al sol, al principio se queda cegado, pero poco a poco logra sustituir las sombras por la luz. Ambos filósofos nos hablan de lo mismo, abrir las ventanas para que entre la luz.

Gorka oye ruido en la calle. Entra en el cuarto de sus padres, ellos no están, porque están separados, porque nunca están en casa, siempre trabajando o de viaje. Le gusta probarse ropa de su padre, es una forma de perderle el miedo.
Se asoma al balcón, se asoma a la vida. Se refugia en su ordenador donde escribe su diario, un diario para aprehender la vida que es escurridiza, para congelar o petrificar el momento. La literatura es un palacio de invierno y las letras… gélidos témpanos que caen a modo de una estalagmita en una cueva. Gracias a la literatura puede esfumarse de vuelo sin salir de su cuarto. La literatura es su ventana de emergencia en su edificio funcional. Su cerebro es como un cuarto lleno de ventanas- cajones y cada ventana le lleva a un paisaje diferente.
Pero en el fondo todas las ventanas le llevan al mismo sitio, al paraíso perdido, al jardín interior, el jardín de los secretos y de la infancia, al niño interior.
Desde el balcón oye el maullido de los gatos en sus cubos de basura, espía las parejas besándose con fruición en los soportales, trascurre la vida más allá del cristal de su tragaluz pero él no puede alcanzar esa vida, siempre está en medio el vidrio. Quizá por eso, ella le dejó, porque siempre estaba distante, con su coraza de cristal. Los maniquíes de los escaparates nos parecen fríos, nos parecen muertos, no sólo porque están estáticos sino porque están tras una luna que los aleja. Siempre ese cristal entre él y la vida, y escribir es en cierta forma traspasar esa barrera entre lo real y el sueño, entre la filosofía y la poesía. Entre las sombras y la luz.
Para mirar por una ventana hay que ser cautelosos, y no dejarse ver, deslizarse furtivos y camuflarse entre las cortinas. Observar, anotar la vida, embarullarla después de barruntadas. Así, entre lo vivido y lo luego escrito hay un trecho o más bien una brecha colosal.
Mirar por la ventana como el farero se asoma al faro escrutando el inabarcable horizonte, respirando los efluvios y sintiendo el vahído y la náusea salada del mar. Gorka al recordar el mar recuerda la playa y aquel verano en que conoció a Laura. Gorka no cree en el amor, porque desde niño sólo ha oído gritos en casa y nunca palabras bonitas. Por eso mismo tiene miedo al amor, prefiere que el amor sea platónico, un sueño y nada más.
La mujer, para Gorka, es algo ideal, esa princesa que se asoma en su torre o se intenta suicidar desde un campanario, un cuadro de una Ofelia prerrafaelista, ahogada en la mar. Eso es mirar el amor desde una ventana, como hacían las princesas de los cuentos de hada, sin atreverse a vivirlo. Gorka aguarda a su princesa que lo rescate del dragón de su padre. Lo que un sicoanalista llamaría complejo de Edipo. Esperar el ósculo que le libere de su largo letargo.
Quizá todos vivamos en las ventanas a la espera, mandando e- mails sin puerto de llegada. El pos- moderno es el Ulises que no atisba la costa desde la escotilla de su barco naufragado. Gorka se asoma a las azoteas de los pensadores buscando la isla de la utopía, el lugar que es un no lugar.
Pero a la ventana no vuelve la paloma que soltamos sino un cuervo negro y cojo.
También hay toda una filosofía de la ventana. Los soñadores tienen insomnio, se pasan la noche mirando el cielo cuajado de estrellas, temen el crepúsculo, tienen miedo de la Nada que cuelga en una tela de araña en el alfeizar de la ventana. Los filósofos purgan reconcomios en sí mismos y se comen la chola.
Las ventanas nos engañan, son espejismos. Las ventanas son espejos donde nos vemos deformados, más gordos, o más bellos, y la literatura es ese espejo que intenta ser real pero que siempre es sueño. Espejos plurales de múltiples prismas, tantas ventanas como habitaciones. Y al palpar el cristal al final nos vemos reflejados a nosotros mismos como fantasmas que se han colado en medio del paisaje.
Vivimos en una prisión y al abrir la ventana entra el aire de la brisa mañanera y el perfume de las flores agrestes, crecidas en libertad. Asomado al balcón de sus padres, Gorka riega las plantas, enclaustradas en tiestos, que han quedado cubiertas de escarcha, de témpanos y palacios de hielo. Son flores de invernadero pero todas las flores abren sus capullos y pistilos en primavera. Y desfloradas de todo rocío, se deshojan de lágrimas. Renacen las flores como si se volviesen a plantar de nuevo. Y al final se plantan.
Gorka fuma en su ventana propia, en una habitación ajena, la de sus padres.
Recorrí el mundo y sólo hallé esta ventana. Abro persianas y me pierdo por el mundo, sin perderme nada. Esta ventana es el objeto del filósofo, el sujeto del escritor. Es mi ventana interior. Gorka escribe un email de despedida a su novia:

RECUERDO EL PASADO DESDE LA VENTANA DE MI RESIDENCIA

Veo llorar a mi ventana con su cara frágil de cristal. Mi cuarto es una urna de cristal; cuatro paredes y tu ausencia. ¡Dédalo de nimias dimensiones donde uno se pierde!. Cada mueble esconde recovecos para llorar, recodos del laberinto, resquicios de nuestro primer amor.  Mi ventana es una mujer cuadrada, pero voluptuosa porque tras su luna te rememoro.
De mi ventana ha escapado un rayo de luna. Ella es nuestra distancia.   Me he percatado de que todo (el destino, el azar, las casualidades o coincidencias, nuestros padres, nuestros bares y nuestros campamentos) nos abocó a las adversidades y buenos rollos del primer amor. Lo fuiste de cría, flor rara en insufribles poemas botánicos, versos que versaban sobre flores enclaustradas.
Luego este teatrillo tornó roles; De tú destinataria fantasma, a yo espectro. Dejaste de ser mi juego verbal y quizá me convertiste en tu juguete emocional, pero no hay lágrimas, las diluyen los limpia- ventanas. La iridiscente luna me limpia las lágrimas y la lluvia se agolpa en la ventana. La luna siempre ha representado al eterno femenino, regula los ciclos menstruales y los periodos fértiles en la Tierra. También la llaman astro mágico, inspiración de poetas,  señora de los gatos que la aullamos, madre de huérfanos fantasiosos. Por la ventana intento apresar mi rayo de luna.
Estoy borracho perdido, en este final de la noche donde la luna irradia destellos de melancolía y destemplanza.
Sobre el aparador se alza mi casa de muñecas victoriana. Dentro de este micro mundo minimalista las damas leen fumando en narguile, suspirando, anhelando.
Al asomarme a la ventana siento nostalgia por lo soñado, no por ti, sino por un gelatinoso cuerpo que elucubro a mis anchas. Se precipita un amor apremiante por ese etéreo destinatario sin rostro. Mi beso se pierde en el aire, busca vehemente su interlocutor, ¡ruego no interceptes su misiva ni mi huida!. Kafka susurró a su Milena que los besos que mandamos por carta o por e- mail se los beben por el camino los fantasmas.
Mis besos van dirigidos a un vaporoso ente; a mi alma gemela. Quizá sólo una anímica muñeca anémica de mi casa sobre la hornacina. Tal vez una gótica decadente con su jeta de inhalar rapé e ingerir vinagre, un crisantemo mustio. A lo mejor una rubia de cara sonrosada, labios carnosos y una sonrisa de no comprender mis palabras, pero asistirme como mujer del escritor, como pareja y compañera de las letras. O una intelectual de gafas Joko Ono, look Susan Sontag, harapos jipiosos y collares tribales. ¡Qué triste que mi ideal de mujer sea una simple sico marxista con ojos achinados de lectora! A veces pienso que antes de a estas tías soñadas, me encontraré a esa puta sifilítica llamada Muerte. Bolsito de rebajas colgado en la guadaña y rostro de Nacha Guevara. Todos son tópicos culturales, prejuicios en el amor, eso son los ideales de mujer u hombre ideal.
Los poetas decadentes se asoman demasiado a las ventanas, desesperadas esquelas invitando a la caída.
Porque el que se asoma a la ventana tiene siempre la tentación de tirarse por ella, de acabar con todo. Los suicidas escriben cartas de despedida, y quizá esta sea una que prolonga su adiós hasta la extenuación. Larra y Werther demoraron al máximo su inmolado acto, ¡Que placer les comportaban los preliminares de la víctima! ¿Me tiro, no me tiro? No, no me atrevo a matarme pero reconozco que dilatar el amor, o alargar la muerte de quien pide eutanasia a gritos, sólo trae dolor y más dolor.
Doy tumbos por este camarote, los vaivenes del barco, la borrachera, las farolas... Escucho por nuestra caracola, al otro lado estas tú.     
Y un runrún agonizando, olas muertas sobre las rocas. La espuma de las olas es la baba de un bebe y el semen de un niño y la crema de afeitar de un adulto. Las olas fenecen en nichos y cercos de algas.
El cuarto ya no es mi cuarto, es una isla de marginados, niños sabios distorsionados en una nube de agua, en un espejo roto en finas partículas de arena sobre mis pies, una ventana rota por un puñetazo.
A mi cuarto sólo se entra por la ventana, almena de príncipe hechizado, en espera de sus princesas de sangre etérea, tendiendo su melena a quien por ascendente se tenga.  Campanillas volátiles y tías soñadoras. ¡Vuela, escapa por esta ventana, amiga hada!
Nuestra relación fue la luz intermitente de una farola que se apaga. Por esta ventana distingo los pubs y bares, recuerdo nuestro reencuentro. Te saludo, sales, paseamos, hablamos de viejos tiempos, inventamos un futuro, la uní, los sueños...Luego vimos la película los otros, y me sentí tu fantasma. “El infierno son los otros”, y otras frases de víctima, de nihilista, de rosa en un mundo de espinas.
No sé cómo me aguantaste, quizá te enamoró mi inocencia tras las múltiples mascaras dolientes. Vírgenes en el amor tornaron víctimas. Pasé mi mano por la butaca, apartaste tu cuerpo para permitirme rozarte, pero no me percaté. Cuanto más intentábamos asirnos, más nos separábamos. Las gafas te distanciaban, parecías una mujer madura, y yo un adolescente enmudecido de sonrojo. Pasaron los créditos y entonces me besaste, con una fuerza que enterró el pasado. Subimos a la azotea del centro comercial.
Me preguntaste ¿Ahora qué?. Eso pensaba yo; ¿Ahora qué? Esto no era escribir un poema o enrollarme con una tía un fin de semana. Quizá lo que creías pasotismo, era sólo miedo.
Tras un plantón en la torre del reloj (¡El tiempo!) cortaste con un SMS del móvil, escueto pero dañino como áspid en el palacio de Cleopatra. Lloraba en los bares, bebía acodado en la barra. Nada reinstauraba el arrebol a mi pálida cara, me desinteresé por el curso, leía por mi cuenta a Sartre (Que ya es estar de bajón), todo se mancillaba de negrura. Dicen que de los pozos sólo se sale si te interesas por el exterior, por los demás, pero dejé de frecuentar a mis amigos, me convertí en el autista y artista autodidacta de mi instituto, hermético adolescente, taciturno, insomne, fumador obsesivo, lector desazonado, ¡Como si tras el humo de las palabras hubiera respuesta!. 
La reconciliación aconteció una nochevieja. Estabas tan borracha que ya no recuerdas los mares que lloré. Fue el comienzo del fin. Primero el agobio; estos dos tórtolos se sentían espantapájaros sobre los que las palomas del parque pasaban de posarse. Muertos en vida, niños viejos, sorbiendo sus cafés, con un programa de horarios de biblioteca. Monotonía perfecta; seriedad en la mirada, trascendencia en las palabras y tú hipabas “No te vayas de Norta”, sólo faltó la alianza. “Necesitamos tiempo, conocer otras personas” Así la pareja perfecta, los novios que despertaban envidia y asco, sellaron un pacto de “amor libre”. Pero resultó un fiasco… pues si me liaba con otras tías las comparaba y te extrañaba. Si no nos veíamos en toda la semana, el finde nos devorábamos con sed acumulada. Fue un error, se está o no, no se puede estar en una relación “a lo fantasma”. Ni mirar el mundo siempre escondido tras ventanas como hacen los niños miedosos.  La gota que colmó el kubata fue este verano. Llegué a la conclusión de que la mujer que quería era la de la foto, la que veo tras mi ventana, la que puedo idealizar y aderezar de paranoias, no la mujer real.
Por supuesto que somos amigos, siempre lo hemos sido. Queda otra clase de amor, el fraternal; dos gemelos cosidos a la espalda. Univitelinos significa que lo que te pase al otro lado del hilo me afecta. Una especie de cordón nos une, por más que hayamos elegido laberintos diferentes. Ariadna y su minotauro bella y bestia son. El rencor se derrama en gotitas de vapor por mi ventana. En el cristal aparecen esas fotos de niños y nuestra relación sin fotos, sin testigos, sin pruebas para el juicio y mi condena.
Un día descubriré que la mujer inventada, la mujer que soñé y tú no sois tan distintas, que ambas sois la misma. Cuando te acuestes y sueñes con los angelitos, no olvides que a hora y cuarto de aquí, Peter Pan te lanza un beso desde su ventana.

Gorka cierra este documento, cierra la ventana del ordenador, y la ventana de su cuarto porque le está empezando a hacer frío en el alma. 

domingo, 31 de enero de 2016

Historia del Feminismo

IGUALDAD DE GENERO, hacía una historia del feminismo
O Por qué las mujeres no entienden los mapas de carretera
La principal tesis feminista es que la mujer debe equipararse al hombre. Es un movimiento social pero también un discurso teórico. El feminismo surge con la revolución francesa y de EEUU a favor del sufragio universal. La segunda ola se da en los 70 y la tercera desde los años 90. La sumisión de la mujer al hombre era ese “malestar que no tenía nombre”. El feminismo critica la cultura andro céntrica o falo céntrica en torno al hombre. La mujer se ha estudiado siempre según la visión masculina. Ella era la amada, o como diría Goethe; el Eterno Femenino. Fue Kate Millet en su Política Sexual la que denominó patriarcal a esta sociedad que subordina a la mujer. (El pater familis es el que mandaba en el oiko).

Así surgieron los distintos movimientos femeninos; el radical, el liberal, el marxista, el cultural, el ecológico, el anárquico, de la igualdad, diferencia, separatista…  Los géneros masculino femenino no son una realidad natural sino cultural. La niña no nace más débil o sensible que el hombre pero se la educa con barbies rosas mientras el niño juega con coches de guerra. Lo que debe ser y no lo lo que es. Nace diferente biológicamente pero es sobretodo la sociedad la condicionante. Según la teoría queer, ideada por sicoanalistas y sexólogos como John Money o Robert Stoller, ser varón esta ligado a valores como fuerte, violento, insensible…y ellos apuestan por un hombre sensible, “femenino”, de cobre como en Irhon Jhon. 

Podemos hablar de un proto feminismo pre moderno en los memoriales de agravios de la edad medía. Cuestionan el amor cortés y uránico, reflejando que la mujer siempre es sujeto pasivo frente al hombre que la corteja. No buscaban la igualdad ni la excelencia de la mujer sobre el hombre pues la sociedad aún era estamental. Según Simone de Beavour la primera feminista fue Cristine de Pizan con su epístola al Dios del amor.  Pero el verdadero origen del feminismo esta en los ideales de los despotistas ilustrados; libertad, igualdad… y por qué no, feminismo. Rosseau fue un hombre oscuro del que se dice maltrataba a sus hijos y vivía de las mujeres. Era también machista y relegaba a la mujer a un segundo plano en su estado liberal. En el contexto de la revolución francesa, Olimpia de Gougues escribe la declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana para añadirla a la del hombre. El hombre empieza a considerar a la mujer. Surge así lo que se conoce como polémica feminista.  La madre de Mary Shelley (autora de Frankestein) es la sufragista Mary Wollsronecraft. Ella dirige unas protestas en el congreso inglés y pública la vindicación de los derechos de la mujer en 1972. Empieza a escribirse una mística de la feminidad.

La segunda fase o primera ola se da en Inglaterra y EEUU al entrar el siglo XX. Buscaban la igualdad en el derecho de propiedad o en el matrimonio. Surge la convención de Seneca Falls en Ny en 1848; 300 activistas y otra manifestación en 1912. Fueron lideradas por Emmeline Pankhurst. Muchas esposas de los lideres abolicionistas serán feministas por lo que la lucha feminista corre afín a la abolicionista. Chocan los intereses de las obreras con las feministas. Activistas importantes son Lucretia Mott, Lucy Stone, Elizabeth Cady Stanton, Susan Anthony.  La tesis central es que la mujer tiene cualidades positivas como la templanza, la vida piadosa. Las protestas no fueron templadas sino acciones enérgicas: encadenarse en lugares públicos, romper escaparates, huelgas de hambre, desobediencia civil o actos desesperados y peligrosos como tirarse delante del caballo del rey. Al abolirse la esclavitud, hay igualdad de raza pero no de género. En 1918 se consigue el derecho al sufragio para las mayores de 30 años. En 928 la mujer puede votar a la misma edad que el hombre.

En EEUU se aprueba la 19 enmienda en 1920, el voto femenino. Surgen feministas como Sarmiza Bilcescu, primera mujer licenciada y doctorada en derecho en París. Escribe sobre la condición jurídica de la madre en 1890. La primera mujer ingeniero se graduó en la Academia Real Técnica de Berlín aunque la intentaron convencer de que la mujer debía dedicarse a las tres K (kirche, kínder, kuche, iglesia niños y cocina)

La 2 ola se da entre los años 60 y 90. Si la primera se enfocaba en el plano legal (de jure; sufragio, propiedad…) la segunda abarca el plano no oficial (de facto; la familia, sexo, trabajo) Simone de Beavoir publica el segundo sexo, Betty Friedan con La mística femenina, Kate Millett con Sexual Politics o Shulamith Firestone con La dialéctica del sexo.

Feminismo de tercera ola o postmoderno va de los 90 hasta hoy. Se aleja el feminismo de lo que es puramente femenino. La mujer no se limita al cliché con el que la han visto siempre, la mujer blanca de clase medía. Surge un feminismo post estructuralista, eco feminista, transexual, que cuestiona la pornografía.  Anita Hill denunció por acoso sexual a un senador y Rebeca Walker corrió en su defensa escribiendo que no era una post feminista sino que se había convertido a la tercera ola. Se dan las guerras feministas por el sexo donde polemizan con el movimiento de lesbianas. Entre las victorias del feminismo esta el sufragio, el empleo igualitario, la ley de divorcio, la interrupción voluntaria del embarazo y el derecho a controlar el propio cuerpo. Las leyes de paridad electoral. O la ley de violencia de género pues antes la mujer se avergonzaba y gracias a la tv cada vez más denuncian. A pesar de estos logros, aún muchas cosas han de cambiar, como el aborto espontaneo o la igualdad de salario. Según la OCDE hay una diferencia salarial de género del 17%, aborto espontaneo. O enfocar el sexo para el placer femenino. El mismo lenguaje trata discriminatoriamente a la mujer, siendo lo femenino una excepción ante la norma masculina (ciudadano). Se relega a la mujer los trabajos peores como las tareas del hogar. Paulatinamente se introducen cambios en la educación, los medios, la ciencia, la sanidad, justicia o administración pública.  El feminismo apoya a los transexuales, gays, esta a favor de la paz. Grandes feministas fueron Susan Sontag, Doris Lessing en el cuaderno dorado o Alice Walker que en el color purpura defiende a la mujer negra.

El mercado usa el apoyo a la mujer para dar un lavado de imagen de su empresa. Tampoco es muy correcto la discriminación positiva si la política no se merece el puesto y sólo se lo dan por ser mujer. Se busca la equidad en esta igualdad de oportunidades que es el capitalismo democrático dependiendo de su diferencia de talentos. La misma publicidad ofrece la imagen de una super woman triunfadora, vencedora, ejecutiva agresiva que se come al hombre. Corre el peligro el feminismo de caer en el mismo error que el hombre, creerse superior. El romanticismo ya dividió a la mujer en dos clichés: El dulce ángel del hogar – como ironizaba Virginia Woolf-, perfecta madre y amante del marido. Y la mujer demonio o fatal. Y ambos estereotipos los podemos ver hoy en día en la publicidad, la ama de casa que compra detergente y la ejecutiva agresiva que pisa a los hombres con sus tacones de yuppie trepadora. En el feminismo hay una escisión de radicales que lo que buscan es destruir al hombre, donde colocaríamos por ejemplo a Valery Solanas, la vagabunda que odiaba a los hombres en su manifiesto Scumm. Los anuncios actuales y los libros de autoayuda alimentan más esta visión distorsionada de la mujer. Hacer creer a una mujer la más importante de la multinacional aumenta su productividad. ¿Por qué no se muestra a la mujer taxista y siempre a la abogada tipo Aly Mc Beall?


viernes, 29 de enero de 2016

ENTREVISTA A UNA ESCRITORA "BORROKA"


Lucia Etxebarria, escritora
“Los hombres heterosexuales no me leen” 




Lucia Etxebarria acaba de dar una conferencia en la biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao. El motivo de la charla es el compromiso social del escritor. Durante la charla pide educadamente a los fotógrafos que esperen al final. Al acabar la ponencia Lucia posa para las cámaras y firma los libros  de sus fans. Después de dedicarme mis diez libros, uno a uno, me invita a tomar unos pinchos con sus amigos. Así, en una acogedora cafetería bilbaína, Lucía responde a mis preguntas.

Lucia, ¿actualmente hay más compromiso social en los escritores que antes? 

Hay menos que antes. Actualmente no se escribe poesía social, por ejemplo, y aunque vivimos una crisis no estamos en la Transición. Las ideologías comunistas se han superado. Ahora se vende novela histórica o fantástica o de ciencia ficción, es decir; evasiva. Matilde Asensi, Julia navarro… Almudena grandes dejó de ser superventas cuando se posicionó políticamente.  Los del PP se mueren de vergüenza de tener un libro de Almudena grandes. Falcones Zafón jamás se posiciona. Actualmente el escritor habla de la globalización, los derechos del colectivo gay o el feminismo…  Atxaga ha dejado de firmar manifiestos de carácter político, ante el fin del terrorismo. Ha dicho todo lo que tenía que decir. Fernando Aramburu también ha escrito novelas sobre el terrorismo pero es un tema que se ha abordado más en los ensayos. 

¿El escritor debe saber de todo, opinar de todo o limitarse a escribir?

La figura del escritor como activista social o político viene de Zola y su famoso caso Deyfrus. En todas las épocas el escritor se ha implicado políticamente. Ya Aristóteles sabía de todo, de filosofía, de ética… pero antes que intelectual, el escritor es un artista, un esteta, lo importante es su obra literaria. Pero la sociedad cree que el escritor es una especie de "gurú que sabe de todo, que opina de todo". El escritor es más listo que el resto de la sociedad y tiene más vías para opinar. Pero ahora el que opina es el economista.

¿Cómo ve el panorama literario en España?

España siempre ha estado retrasada en relación al resto de Europa. Las editoriales están en decadencia, exceptuando Planeta (gracias a que el señor Lara tiene otros negocios aparte de la editorial). El grupo prisa o Alfaguara están en crisis. Ahora es muy raro que un escritor viva de su escritura. La mayoría de escritores son profesores de filosofía en pueblos, que sacan algo de tiempo para escribir. La gente se baja gratis los libros por internet o los lee en ebooks. El que escribe actualmente no lo hace por dinero, sino por amor al arte.  Prácticamente he regalado mis novelas.  Madrid, Bilbao y Barcelona son las ciudades para darse a conocer, pero Francia está mucho más avanzada. He pensado dejar de escribir e irme a París donde tengo una amiga editora con muchas influencias. Nadie es profeta de su tierra.  Mi último libro, Inventario antes de liquidación, es abiertamente político y reivindicativo.

¿Cuándo sintió su vocación literaria?

De niña, en mi colegio de monjas de Bermeo, donde me enamoré de los cuentos de Ana Maria Matute. Imagínese la adolescencia de una chica que se sentía gorda y sin amigos. Mis compañeros de colegio se dedicaban a beber y beber y yo me sentía una cucaracha, con la autoestima unos puntos por debajo de la de Kafka. Entonces me dieron el premio de redacción de escritura de la coca cola en mi cole, me apoyaban mis profesores y de la ilusión que me dio decidí ser escritora.

Cuéntenos un poco su vida

Nací en Valencia por accidente. Viví en Bermeo, estudié periodismo en Valencia y en la Complutense. Trabajé en multinacionales de moda antes de dedicarme a escribir; Ruta 66 y Cosmopolitan. Amor, prozac y dudas surgió de unos relatos que escribía en el trabajo mientras no me miraba el jefe. Una serie de estereotipos de mujeres (la sicoanalista trepa y estresada, la ama de casa reprimida, la camarera adolescente, promiscua y liberada) fueron el germen de la novela. Antes en mi adolescencia había publicado una tesis universitaria, la biografia de Kurt Cobain y su mujer Courney Love; Aguanta esto. Pero yo no era la típica estudiante empollona (en mi colegio de monjas) ni tampoco ese prototipo de escritor que fuera a todas las conferencias, leyera todos los libros y persiguiera escritores. No, yo leía la revista “Que leer” en mis ratos libres en la empresa de redacción de moda. De esto hablo en el ensayo "la letra futura". Beatriz y los cuerpos celestes, mi premio  Nadal, habla de las dudas de orientación sexual de una adolescente que va a Irlanda a estudiar inglés. Recuerdos fantaseados de mi propia vida.

¿Por qué escribe tanto sobre mujeres?

Me considero feminista pero no una feminista radical. Creo que la mujer tiene que tener esa habitación propia que decía Virginia Woolf. El mensaje que quiero dar es que la mujer no tiene porque limitarse a casarse, tener hijos y cuidar de la casa. Hay muchas más realidades. Todo empezó con la ley del divorcio. Aunque Colette o Ana Maria Matute no se consideraban feministas, lo son, porque la literatura no se puede desprender de la política. Aunque Matute escriba sobre mundos fantásticos de evasión esta criticando esta realidad. Uno se va a la fantasía cuando su realidad le decepciona.  He escrito muchos ensayos feministas; "La Eva Futura, ya no sufro por amor", "El club de las Malas Madres" con Goyo Bustos, "En brazos de la Mujer Fetiche" (sobre el fetichismo machista de esta cultura falo- centrica y patriarcal, junto a la filóloga Sonia Núñez), "El sexo contado a los hombres" … y novelas; "una historia de amor como otra cualquiera", “Cosmo fobia”, "nosotras que no somos como las demás" que habla de transexuales, travestis, gays, mujeres "diferentes" …

¿Por qué los hombres no la leen?

Sí que me leen. Bueno, matizo, los que no me leen son los heterosexuales.

¿Cómo lleva la censura?

Me censuraron en el ABC por meterme con el rey y la infanta. Me han retirado artículos en la vanguardia por hablar de la corrupción en Andalucía.
Me prohibieron publicar un artículo en el que al hablar de la anorexia llamaba “barbies” a las mujeres superficiales. La multinacional de las barbies consideró ofensiva esta comparación. Pero si pones un programa de la tv el lenguaje ese si que es ofensivo y no respetan nada. Me han caído muchas demandas. Al final uno cae en la autocensura y sabe más menos lo que se puede decir y lo que no. Pero me considero una escritora “borroka”, que por algo soy de Bermeo. El compromiso social no viene de fuera, viene de una misma.

El 15 m, el tratado de Bolonia, las protestas contra los desahucios… ¿la juventud ha tomado más conciencia social en estos últimos años?

El libro Indignados de Hessel ha vendido cientos miles de ejemplares en el mundo. Ha sido un escritor instrumentalizado, un nuevo Sartre en un entre comillas nuevo Mayo del 68. (Se ríe irónica) También, al comienzo del gobierno de Zapatero, hubo muchas manifestaciones. Los actores se posicionaron contra la guerra de Irak. Al final nos fuimos de Irak. También se legalizó el matrimonio homosexual….  Y luego vino Rajoy, ¡¡que todo cambie para que nada cambie!!.

¿Ósea que realmente existe una crisis también en el arte, la literatura, el cine…?

Indudablemente. Candela peña ha protestado que lo está pasando mal. Una actriz actual sale en Amar en Tiempos revueltos y gana una miseria. Mariscal confesó que vivía en la indigencia. Esto es como la sirvienta del cuento de Chejov que no se queja de lo que la pagan por su moral católica. O el poema de Beltor Brecht, primero se llevaron a los judíos, luego a los homosexuales, a los gitanos… y no hice nada, ahora me llevan a mí y me quejo. Este país es así, hasta que no nos desahucian a nosotros no tomamos conciencia. Y ¡hay que rebelarse!, porque “las chicas buenas van al cielo y las malas a todas partes”. “Nosotras no somos como las demás. Encima de puta no vamos a poner la cama”. (Lucía deja caer sus expresiones más conocidas)

¿Cómo es la relación entre escritores? ¿Siguen reuniéndose en el café Gijón?

¡No- ríe- para nada! Ahora los escritores de provincias se comunican con otros escritores a través del facebook. Yo tengo mi página web y mi blog, y subo fotos mías (por cierto, circula un desnudo mío que yo no he subido). Estamos más conectados pero virtualmente.
Aunque a veces tomo un café con mi amada- odiada Espido Freire. En el Gijón no, pero quizá en un bar bohemio de Malasaña. 

¿Puede un escritor dedicarse sólo a escribir?

No, es lo que te decía antes. El escritor tiene trabajos alimenticios y escribe altruistamente, excepto Vargas Llosa que cobra 18 mil e por sus columnas. La editorial Planeta, Alfaguara y el periódico el País son los que más pagan. Yo tengo una columna en la Vanguardia y me la juego todos los días. El periódico puede  ser muy de derechas y el columnista muy de izquierdas. De hecho, esto es lo normal.

¿Cómo es su relación con su “generación Kronen”?

Bueno, esa etiqueta fue un invento comercial para vender. Se nos considera de esa generación a Marta Rivera, Lola Becaria, Ray Loriga (y su novia Cristina), José Ángel Mañas, Espido Freire, Belen Gopegui… los sucesores de la generación del 68, del mayo (Rosa Montero, Millas, Maruja torres) Los escritores que más lejos iban a llegar están ahora dando clases o de funcionarios. Los que más alto iban a llegar son los que más han caído. La obra cumbre es historias del Kronen. José Ángel Mañas la escribió en una noche post borrachera. Y todo lo que cuenta es verídico; la criada, la piscina en la moraleja… es su propia vida.

En su libro De Todo lo visible o lo invisible, premio primavera (y por cierto, la novela que más me gusta de su obra) habla de la fama y muchos de sus protagonistas son reconocibles.

Sí, la directora de cine- escritora que intenta suicidarse soy yo misma. Empecé a escribir el libro en un taller de escritura después de una crisis, una mala época. También aparece Almodóvar, el cineasta gay que la protagonista intenta seducir. Juan Manuel de Prada y Laura Espido Freire. Habla de la obsesión por los 5 minutos de fama que decía Andy Warhol, hasta qué punto puede obsesionar a una persona y llevarla a la bulimia, a la anorexia, a la perdida del contacto con la realidad, ser una "súper- woman"; madre, ama de casa, profesional, realizada, esposa o amante.

¿Cree que la literatura de ahora es peor?

Es más comercial. Yo mis libros últimos prácticamente los he regalado. Los libros con los que se gana dinero son los de autoayuda, las novelas de amor, históricas, fantásticas y evasivas. Best seller; “Como adelgazar y ser feliz comiendo peras”. Tengo amigas editoras que sacaron grandes obras y que ahora sacan autenticas mierdas. Si un país pierde su cultura, se carga también la capacidad de rebelarse y protestar de sus ciudadanos. Espasa saca ahora libros sobre Belen Esteban y Mario Vaquerizo. Los escritores dan clase en un pueblo de Cuenca. Una novela bien hecha cuesta al menos dos años y no hay tiempo si tienes la inmanencia de mantener a tus hijos. No te da dinero para vivir, no puedes comer de ella, porque estas regalando la novela por internet. El tema de la propiedad intelectual es otro tema, aunque la propiedad se asienta sobre un robo y es un invento burgués, el escritor debe ganar dinero con su trabajo, como el panadero con el pan.

¿El capitalismo es el menos malo de los mundos posibles?

Vivimos en la creencia de que esta política neoliberal va a salvar al mundo. Los mediocres ocupan los puestos importantes. Es la teoría del ensayo onsider; el jefe coge a la becaria tonta aunque haya otra con diez másteres. Aznar eligió a Rajoy porque es el que menos sombra le puede hacer y el más inepto. Te paso el currículo de esta amiga de mi mujer y del partido, y así se designan a dedo los puestos. trafico de influencias.

¿Cómo ve la política actual?

En sus memorias Aznar dice que lo ha elegido Dios. Los presidentes demócratas suelen ser más guapos pero los republicanos son más interesantes porque todos han oído voces

¿Ha recibido muchas críticas?

Contantemente. Me han acusado de plagio por mi libro de poemas Estación de Infierno. Yo alegué que la literatura es intertextual, que bebemos de la tradición y nos influencian lecturas o las homenajeamos. No fue una copia textual como en el caso de Cela o Ana Rosa Quintana, me inspiré al escribir en varios textos. Me han llamado Apologista del terrorismo, de todo. He recibido muchas críticas por ir a la Isla de los Famosos. Una “premio planeta” no puede mezclarse con la chusma famosa, queda mal, aunque tenga que hacerlo para pagar su hipoteca en su casa de Atocha.
Sus últimas novelas tratan de una secta (El contenido del silencio), la crisis española (Liquidación antes del derribo), la especulación en Marbella (Dios no tiene tiempo libre) y la narración de un crimen según la filosofía situacionista de Lyottard y demás postmodernos (lo Verdadero es un momento de lo falso)  ¿Se ha alejado del tema feminista, de sus personajes femeninos?
Bueno, una va evolucionando. Ya no soy la adolescente bisexual. Ni la universitaria que admira al grupo musical Nirvana. Ni la mujer anegada en su mundo profesional. Cada vez siento menos necesidad de escribir de mi misma, de mi biografía y abrirme a los demás. Me gusta escuchar a la gente. Todos tienen su historia. Así surgió la idea de la secta, de la experiencia de una amiga. La filosofía postmoderna, post Nietzsche, me interesa mucho. Admiro mucho a la filosofa Chantay Mallard que recoge esta idea del "accidente" contado en forma de meta relato postmoderno.

Una pregunta personal. en el libro "Un Milagro en Equilibrio" (Premio Planeta) habla de ese milagro que es el nacimiento de un hijo, el suyo. ¿Cómo lleva la experiencia de ser madre y esposa, usted que tanto ha criticado la familia convencional?

Es que mi familia no es nada convencional. Me casé con mi marido Josep (periodista) por el juzgado, tenemos cuentas corrientes separadas e incluso no compartimos la misma casa. Tener una hija es la experiencia más bonita del mundo.  Pero yo, como en mi ensayo, soy "una mala madre" que no consiente todos los caprichos a mi niña Alegra pero que la quiero con locura.

Gracias, Lucia. No puedo irme sin darla dos besos a una de mis escritoras preferidas a pesar de quien la considera "una escritora menor". Sea como sea, me ha firmado mis 10 libros y me ha invitado a cenar.