jueves, 27 de agosto de 2026

RESUMEN DEL WALDEN DE THOREAU

 


El magnifico tratado sobre “la desobediencia civil y la vida en los bosques” comienza con un prologo del escritor Henry Miller.  Este admira al romantico de la región de Jonathan (Nombre generico coloquial de EEUU) ya que fue consecuente con sus ideas, aunó teoria y praxis, cuerpo y mente; No sólo fue un excelente teorico del deseo de ser diferente y revelarse a la sociedad gris, sino que llevó a su vida cotidiana todos sus prefectos de autosuperación e independencia, economica y moral.  Asumió la responsabilidad de sus acciones y afirmaciones. Sus aseveraciones cuentan en cuanto él mismo las llevó a cabo, ofreciendonos hasta los datos economicos de cúanto cuesta aislarse y valerse por uno mismo. Nos interesa sumamente a cualquier estudiante universitario que pretendamos vivir autonomamente, ya que como expresa el propio Thoreau, su ensayo va dirigido a los Pobres, y en ello me recuerda el tono de la Habitación Propia de Virginia Woolf, quien tambien afirma que para lograr la libertad social e intelectual del “escritor”se precisa antes holgura economica e indepencia emocional. Madurar es en opinión de Thoreau ese momento en que tus acciones siguen tus propios imperativos, no pensando en lo que pensarán los demás, con convicción de que no dañarán a quien quieres. 

La imagen de este romantico a traves de la historia ha sido la del lunatico, eremita excrentico, asceta asocial, hermitaño huraño, anacoreta lobo estepario,  igual que Whitman (El poeta beat del desarraigo con “Canto a mí mismo”) o Emerson, que debía ser su maestro espiritual. Ambos influyeron en Ghandi que citaba este libro cual biblia de la desobediencia civil y rebeldia pacifica, que tanto caló en la generación beat, los hippies...

 Miller critica las armas atomicas de EEUU, su potencial de autodestrucción e invita a los adolescentes a relajarse, a soñar y ociar, a no tomarse tan en serio los poderes civicos que no son sino una infraestructura tradicional que les necesita, convertida en una especie de monstruo de Frankestein.

Las ocasiones de vivir, las alternativas, disminuyen a medida que crecen los medios economicos, ya que la masa se refugia en esos hacinamientos de la urbe y se aletargan, se dejan morir entre jornadas laborales inhumanas y un ocio autodestructivo. Ante esto, Thoreau propone el retorno al entorno natural. Él  vivió, mientras nosotros existimos. Miller nos asegura que las útopias de la época de Thoreau aun son posibles, que los “individuos creativos e imaginativos” (El resto no sopecha que la vida promete mejores bifurcaciones) encontrarán su camino. Los nuevos poetas se entregan a la metropolis llenos de sueños y acaban frustrados, en una sociedad que se axfisia a si misma, en una urbe que se autoaniquila, telaraña de soñadores desengañados. Basta creer en ti mismo para encontrar el camino, pero nadie dice que será fácil.

Sin embargo vivir nuestra propia vida sigue siendo el mejor modo de vivir la vida. Una vida ejemplar a nuestro aire. Thoreau, demasiado místico para tener algo que ver con la religión y demasiado  escritor de acción para ser politico, no realiza moralina en este ensayo, ni usa tonos paternalistas, sólo guiña un ojo a quien busca su Itaca, pues él encontró Walden; incita a “vivir a tope a nuestro aire”, cual coleguilla.

 Walden Pond es el nombre de la cabaña y la aldea donde David Henry Thoreau se asienta un Marzo de 1854. Concord Village, esa región norteamericana de Massachusetts, aun puede visitarse.

 

CAPITULO 1 ECONOMIA

 El autor se excusa de que el relato sea en primera persona “No hablaria tan egocentricamente de mi mismo si hubiera algo que conocierá más” y del registro conativo apelativo que toma, que aunque nada moralista, busca la comprensión y adhesión del lector. Cuenta la leyenda que Zeus destruyó el mundo (Como el diluvio cristiano) y lo repobló con Deucalion y Pirra, a quien la diosa Temis al pie del Parnaso les condenó a multiplicarse. Y desde entonces él hombre vive con el “sudor de su frente”,expulsado del paraiso, y la mujer pare hijos del dolor. Thoreau afirma que existe el eden terrenal, lo ha encontrado,  nos invita a visitarle, no escuchando a la opinión pública, sino a la personal, que fragua el destino de cada cual.  Apela a que cada hombre busque lo divino en si mismo, sólo así recuperaremos el paraiso. La mayoria vive terrenalmente, inmanentes, resignados y conformistas y hasta su ocio, su soma telivisivo ocultan la trastienda del desaliento, tan costante como incosciente. 

 Thoreau refelxiona sobre como el humanismo intenta aprehender todas las facetas del hombre, postular sobre el amor, teorificar cada faceta vital. Ya Hipocrates escribió sobre el templado modo de cortarse las uñas; a ras de las yemas. ¿Quién se atreve a afirmar su perspectiva como Verdad? La vida, caledoscopio de múltiples prismas, circunferencia de infinitos radios, ofrece más caminos de los que valida la sociedad. Thoreau afirma que ante todo imperan las necesidades primarias, fisiologicas, biologicas, determinadas, tales como el calor(El fisico y el afecto) o la comida. La sociedad europea ha denegado de esta parte Concupiscible y “corpuscible” por animal, pero Thoreau (Mucho antes que Nietzche) ya se pregunta; ¿No sería idoneo combinar el intelectualismo civilizado con la fuerza fisica o la naturalidad con la que se desnuda el hombre salvaje? La gran necesidad humana es la conservación del calor; el corporal y la mecha de los afectos, y el alimento (Hasta el espiritual) es el combustible de eso que Liebig llamó la estufa humana.

La mayoria de posesiones materiales no abrigan, sino que asfisian. Los lujos obstaculizan la elevación espiritual, por eso los misticos de Oriente son tan austeros en bienes terrenales y ricos en mundo interior. Thoreau afirma categorico que hoy existen profesores de filosofia, pero no filosofos, puesto que no viven de acuerdo a los dictados de su pensamiento. Asegura que la cobardia ata en resignación a la masa, y se pregunta; ¿Para que se ha enraizado el hombro en la tierra sino para elevarse a los nimbos?

Thoreau confiesa que tambien era reportero en un periodico, la monotonia aletargaba su imaginación y los segundos se clavaban en su mutismo y tedio. Se hartó, mandó todo al carajo y se tiró al monte. Desde entonces vive menos angustiado, fabrica lo que consume, recibe visitas y mantiene su vida social. Recomienda a quien quiera seguir su ejemplo, que estudie economia, que sepa manejar terminos fiscales para aislarse y sobretodo que sea perseverante en las tareas fisicas, de las que depende su supervivencia. En cuanto a la vestimenta, asesora, hay que recodar su función de retención del calor y olvidar la moda o esa ropa que revela el cáracter del usuario. El hombre acepta no lo respetable, sino lo respetado y por eso conoce más pantalones que personas y saludaría a un espantapajaros de llevar traje de gala. Los trajes son la cutícula externa, la cascara y lo importante es mudar la vestimenta interior. Las modas son ridiculas alejadas en el tiempo; miremos una foto de la tía en su época hippie o de Enrique VIII, ¿No es absurdo?

 Thoreau arremete ahora contra la vida domestica, y los poetas que escriben sobre estrellas bajo su techo, ya que las aves no vuelan en sus jaulas. Nos habla de las viviendas de las tribus de nativos americanos hechas de juncos, cortezas, troncos y cuerdas. ¿Por qué el europeo ha de tener más muebles que el arabe? Si tienes 3 estatuas has de pasarlas el polvo, es lo que tiene. En el mundo salvaje no hay vagabundos, todos tienen chozas. Además el indio posee su tienda, mientras que el civilizado se ahoga de deudas e hipotecas y muchas veces vive alquilado, que es vivir en vida ajena. El europeo alcanza su economia y libertad cuando ya ha pasado media vida, y por eso, para Thoreau, el hombre invierte en la sociedad al trabajar y ganarse los dividendos de su libertad, es por tanto; un esclavo que ha de pagar su libertad.

“La falsa sociedad humana a cambio de grandeza terrena convierte en aire los bienes celestiales” Chapman La sociedad crea palacios, pero no principes. Al capitalismo le interesa mantener infraestructuras sociales, instituciones economicas y bienes gananciales, pero no se preocupa del destino humano. Ha mejorado el habitat pero no a los habitantes, cada vez más infelices al desear más y más ese habitat en el horizonte, como los anuncios que garantizan al joven un futuro brillante y acaban frustrandole. Los hombres tornan herramientas de sus herramientas, esclavos de sus creaciones y monstruos de Frankestein.

 Si otro no edifica mi pensamiento, ¿Por qué si mi casa? Sólo somos transeuntes en la vida, hay que saber llevar una holgada maleta. Desapegarse de lo perecedero, de lo mortal y mutable. No denegar de los bienes terrenales como San Agustin proponía por ser fruto de la carnalidad, sino porque la mayoria de nuestras posesiones han sido adquiridas por puro y frivolo snobismo; son triviales, superfluas y superficiales como las ideas que adoptamos. Poseemos el cristianismo o las ideologias como otro bien más, una inersión en intangible, pero sin reflexionar verdaderamente sobre ellas y mucho menos vivir según sus postulados. Las fruslerias decorativas y los lujos han sido quizá manufacturados por muertos de hambre en la India; la riqueza de la minoria sigue dependiendo de la miseria mayoritaria. Por la verguenza de saber sus privilegios causados por la pobreza de los niños, Thoreau decide carecer en lo más posible de ellos, y ser el único costructor tanto de su vivienda como de su vida.

 El viento mece sus sueños en Walden mientras tala árboles, tatareando una vieja canción; “Son muchas las cosas que el hombre cree saber y no es sino el viento que sopla la que más llega a conocer” Compra tablas y tornillos, lee mucho, visita a sus vecinos... Nos ofrece (Que gracia) inventarios de los materiales de costrucción y sus resptectivos precios; 28 Dolares no muy útiles hoy día para el mismo proposito.

Aunque el estudiante de Cambridge o Oxford,informa, estaba pagando 30 S por mes y habitación angosta.Saca así el tema de la crisis educativa de su tiempo y propone su “lúnatica” teoria; “Hoy no se enseña a los jovenes a vivir la vida, sino a estudiarla refugiados en una urna de cristal, y así es cómo separan estudio de vida y sus conocimientos nada tienen que ver con su forma de vivir, cada vez más perdida. ¿Quien se cortará antes con la navaja; el que leyó sobre su uso o el que practicó con ella? Para que un niño de papá lea a Adam Smith, su papá se endeuda ¡Que paradojico! Tenemos prisa por costruir un túnel bajo el átlantico y comunicar EEUU y Europa, aumentamos los medios de comunicación en la autopista de la información, cuando las noticias que ahora nos llegan son del tipo “Tal dama contrae matrimonio”.

Reconoce que aislado sólo recoge los estimulos externos que le dicta su voluntad y entendimiento, es selecto en sus lecturas y rechaza el exceso informativo en que viven los demas. Cultiva la madre tierra y comunica su alma al alma de la naturaleza.  La Arcadia feliz de hecho era el lugar donde el Dios- fauno Pan labraba el campo y ahuyentaba ninfas. Compara a los arquitectos del mundo social con enterradores; las piedras con las que se hacen las monedas, tambien edifican sus criptas. Y salta de nuevo a contarnos que ha comido y cual será su dieta vegetariana de aqui a su muerte. Estoy leyendo en diagonal esta parte porque hasta se ha puesto a elaborar recetas de cocina y ya me parece haber cogido en la biblioteca un tomo de la cocinera Simone Ortega por error. 

El hombre se ha resignado, asofado y conformado porque ha perdido elasticidad al arrastrar consigo en el camino de la vida la pesada maleta de mobiliarios varios. Thoreau se ha ahorrado las cortinas, pues la naturaleza comparte su intimidad.  Cuando alguien muere en el mundo civilizado se heredan o subastan sus posesiones, pero algunas tribus hacen bien en quemarlo, alegando que albergan el espiritu del dueño.  Porque el hombre sólo será libre desposeido de los objetos que le encadenan a su conservación y a traer nuevos. Thoreau trabaja seis semanas al año y el resto aprovecha para leer, pasear...  A mayor nivel social o escalafón laboral, mayor presión, mayor esclavitud. El jornalero es mucho más libre y ocioso que su patrono. Por eso nos invita a dejar de preparar el ajuar a largo plazo y vivir colectivamente, cooperando y conviviendo en pequeñas comunidades que es la forma de subsistir solidariamente. Sin embargo él vive solo por la dificuldad que encierra tal propuesta. Ha rechazado albergar lectores admiradores en Walden, pues alega que cada uno ha de buscar su propio camino, sin tutelas ni amparos. Se mete ahora con la caridad y con el “Hacer Bien” cristianos, ya que como Nietzche,  prefiere al duende Goodfellow o Puck (El duendecillo festivo y  errante de sueño de una noche de Verano de Shakespeare, que trastea y orbita, inspira a lunaticos, con el mundo por montera)¡Salvate del fanatico bondadoso, deconfia del que se cree y  denomina santo! Los jesuitas se frustraron ante esos salvajes que incluso les enseñaban nuevas formas de tortura para que se les castigara. Los jesuitas no obraban según el imperativo “Haz lo que te gustaría que te hicieran” Eran más cristianos los indios a inculturizar.  Por tanto en opinión de Thoreau la caridad (No la Justicia Social) es una forma encubierta de egoismo; La solidaridad empieza por uno mismo. En vez de emplear a pobres en el servicio y la cocina, empezar a cocinar uno mismo. Eso es la Filantropia

El misionero busca desesperadamente paganos a quien convertir, pecadores a redimir, pretende mejorar el cosmos (Por no decir Caos) del mundo desde su microcosmos. Y lo que mueve a estos filantropos no es su deseo de hacer bien a los demas, sino su propio deseo de ser mejor persona, - que no tiene nada malo-. La mayoria de salvadores se proclaman así por no haber podido salvar su propia vida. Así; en vez de intentar extender consejos que para mi no tengo, afanemonos en mejorarnos. En vez de sermonear a los pobres de espiritu, propongamonos ser ricos en él nosostros mismos. Cuentan los arabes que en el jardin de las Flores sólo había un árbol libre o Azad; este era el cipres llorón. ¿Por qué? Porque mientras las hojas de los demas florecen o se marchitan ante los abatares del viento de las estaciones, el cipres sabe mantenerse erguido en el vendabal. Es decir; el cipres no es una palma datilera que reparte datiles – sermones sobre la vida- a los demas, se reserva su sabiduria para si mismo, y por eso consigue ser libre y no despoblarse de sus hojas de sophos.

 

ODA A LOS POBRES EXPULSADOS DEL PARAISO (Marginados de la sociedad)

“Presumes demasiado pobre infeliz al pedir una estación en el firmamento

criandote virtudes pedantes, desgarrandote de tus pasiones humanas,

degradando la naturaleza, cambiando en piedras a los hombres.

¡No requerimos aburrida sociedad caritativa con sus necesitados!.

¡Estirpe baja y abyenta que fija sus asientos en la mediocridad (Masa)!

¡Fomentemos sólo virtudes magnificientes, magnanimes que no conozcan limites;

 esa heroica virtud para la que la antiguedad no dejó nombre alguno,

solo modelos (Hercules, Aquiles, Teseo...)

Atras a tu celda odiada, Bien- venido al paraiso. “ Thoreau.

 

Capitulo 2 Donde viví y para qué

Doquiera que Thoreau vaya, encontrará un lugar donde asentarse; la casa es una sedes- asiento. I am monarch of all I survey. My right there is none to dispute” Versos del marino Selkirk, inspirador a Daniel Defoe de su Robinson Crusoe, algo así como que su única patria es la mar y es monarca de su vida.  Thoreau toma el mundo sobre sus hombros, cual Atlas, porque la única forma de llevar el mundo por montera es ser un acerrimo exforzado en lo que crees. Por ello se establece el 4 de Julio, el día de la independencia de EEUU, compretamente independiente de ese EEUU opresor. “El viento matinal sopla eternamente y el poema de la creación carece de fin; aunque son pocos oidos los que lo perciben”  El Olimpo es la otra cara de la moneda de la tierra. Según el Harivansa (representación vida dios Krishna) “Una vivienda sin alas es una carne sin sazonar” Por ello costruye nidos a los pájaros y escribe.

Sabe que esta aislado (La voz aislamiento viene de isla, la isla de las sirenas que envolvieron a Ulíses con su canto o que tal vez, como sugiere Kafka, le castigaran con su peor arma; el silencio de las sirenas. La isla de la edad de los sueños de los aborigenes australianos, la de ütopia, la de Crussoe, la del señor de als moscas.... La mayoria de filosofos se han aislado en estas especies de islas de Circes) Esta ailsado, en derredor el mar se tambalea, y él se sienta y siente que nada se asiente en tierra firme. Sólo los seres que gozan de un vasto horizonte son félices, dice, “Mi casa se ubica en un recodo del universo, una región próxima a las Pléyades o Hyades, a Aldebarán y Altair, alejado del vecino más próximo (Tan huraño como Heatwhith de Cumbres Borrascosas) quien sólo puede verme en noches sin luna. “

“Había un pastor que vivía y mantenia sus pensamientos a la altura de las montañas donde pastaban los rebaños que le sustentaban” “Renuevate completamente cada día” Aforismos de Thoreau, que suelta cual perlas gamadas de sabiduria, mientras suena un réquiem de Homero degranando en el aire sus estravíos. Ahora  escribe sobre la mañana, momento del día en que los Vedas decían que despertaba la inteligencia, y sobre como la poesía es hija de la aurora. Estar despierto es sentirse vivo sin renunciar a los sueños.  Influir en la calidad del día es el mejor arte. Todo hombre debe vivir su vida artisticamente. Thoreau quería sacar tripas y meollos a la vida, vivir hasta su última médula y la redujo a su minima expresión, la simplificó. Libre es quien menos responsabilidades laborales tiene (menos asuntos concretos le ocupan) y puede trascender a otro hemisferio de su realidad, hallar la divinidad que en él reside. Rechaza el correo, el telefono, el periodico... pues afirma que no le interesan las noticias del exterior (llegó a aborrecer el periodismo) sino las del mundo interior, que sólo se atreve a sacar a relucir la literatura; la gaceta de las noticias internas y eternas. La mejor forma de vivir es descubrir la realidad cada día como los niños que juegan a la vida y cuyos padres creen inferiores porque les ganan en experiencia, es decir; en fracasos.  La mejor forma de vivir, sigue, es superar lo inmanente (El apetito o el sexo) cual Ulíses atado al palo de su mastil ante las tentaciones liricas. El tiempo es el río que va a dar a la mar... donde pescamos retales de vida, quisieramos beber de lo más hondo, pescar estrellas en el cielo pero sabemos que nos quemariamos.

 

CAPITULO 3 LA LECTURA

El libro con el que siempre viaja es la Iliada (El mio la Odisea); en él, asegura, descansan todos los temas universales. La lectura de clasicos es el mejor oraculo. Nos cuenta que Alejandro Magno tambien contaba las lecturas de Homero entre su arsenal de viaje. Se puede leer las manos, leer la lengua de las estrellas pero nada equiparable a escuchar a personas tan lejanas en el tiempo y el espacio, pero más cercanas que tus propios padres o compañeros de clase. Todo aquel que escribe habla una lengua distinta al registro vulgar del orador; la lengua de su corazón, la sinceridad de ese mentiroso juego de espejos de la literatura.  Todo aquel que escribe se desnuda mucho más que las modelos en las revistas. Necesita comprensión.

Y nosotros, pequeña villa que se cree civilización moderna, se la niega, nos negamos a escuchar sus voces pudriendose en las estanterias, anclados en “lecturas faciles” (En la epoca de Thoreau la mayoria de clasicos no estaban traducidos y la elite debía leerlos en el original) La mayoria sólo ha leido un clasico; “la Biblia” y se sorprendería leyendo a Zorotrasto (El filososfo Zaratrusta de quien tanto habló Nietzsche) porque “las cosas hoy inexpresables puede que hayan sido dichas en alguna parte mucho antes de nacer. Lo que hoy nos trastorna, intriga y confunde tambien inquietó a nuestros antepasados y todos han ido aportando su peculiar visión de la vida. Con los libros adquirimos liberalidad, amplitud de miras e incluso hay muchos que han cambiado su forma de vida tras leer un buen libro, esos que sólo pasan una vez en la vida” El estado no potencia la cultura y la sociedad gasta más en cremas corporales que en el sustrato de su mente. ¿Por qué hemos de dejar que Harper o Brothers y Reddings (Casas editoras de la inglaterra victoriana de Thoreau) selecionen nuestras lecturas? Por miedo a que esas voces lejanas que nos reclaman dentro de los libros se parezcan demasiado a nuestros más intimos anhelos.

 

CAPITULO 4 SONIDOS

Hemos dejado a Thoreau en su nueva vida contemplativa, abandonando todo quehacer, desnudo de la verguenza primigenia del adan que no mancillaba su cuerpo de palabras arrastradas por la ventisca. Repasa las existencias de su jardin, nombra los tipos de aves que irrupen en su reposo. Nos habla del tren que atraviesa en sus vias la región de Concord, trayendo sonidos de civilización, silbatos de “Viajeros al tren”, resquicios del estres de la sociedad. El estruendo del tren levanta nimbos de arena a su paso de fantasma que siempre llega tarde. Examina las mercancias que nunca comprará. Grita al eco sólo por el repetido, que guarda los cantos de las ninfas y los ruidos del bosque en su silencio. En los bosques de Lincoln confluyen serenatas de grillos, melancolicos suspiros de buhos, catarsis de espiritu necrofago, el ulular de los hombres; gritos de locos, sollozos de inocentes, lamentos agónicos de una humanidad loca.  Le dan ganas de comprarse un pollo para despertar a la aurora con el canto del gallo. Se siente solo.

 

CAPITULO 5 SOLEDAD

Afirma que los animales que le visistan calman momentaneamente su sed de afecto, sacian su soledad. La sensación de armonia y comunión con las fuerzas vivas de la naturaleza le aporta mayor solidaridad que la de la sociedad, la naturaleza le acuna y llena. “Este mundo que habitamos es un apendice del espacio, no más. ¿No viven las estrellas alejadas entre si? ¿Cómo sentirse sólo si soy el río que surca el cielo, el rocio del jardin? La mayoria de gente en comunidades se siente más melancolico que este loco en sus  bosques, pleno de cuanto anhela.” Thoreau reconoce amar su soledad, no porque tema a la gente (Fobia social) sino por puro cariño a su propia self(Egocentrismo). La soledad no se mide por la distancia que separa a los hombres (Puedes estar en un bar con otra persona y estar lejos, muy lejos) sino en la necesidad de esas personas de encontrarse, o por el contrario, de encontrarse a si mismas. 

El sol brilla solitario cual figura imaginaria de reverberación, Thoreau no esta más solo que el arroyo, las hojas o el viento y disfruta de ese recogimiento y esa participación total con la madre tierra, porque él es parte de las nubes que precipitran lágrimas y del follaje en luto estival. Pero infinidad de veces siente miedo de esa megalomania, de concebir la realidad como un Todo Panteista, teme que su soledad le convierta en un helecho más, sin conciencia de estar vivo, y por eso recibe vistas.

 

CAPITULO 6 VISITANTES

En su casa tiene 3 sillas; la de la soledad, la de la amistad y la de la sociedad. Entre sus vecinos conoció un leñador, corpulento y bruto, mas de noble corazón; Este ocupó la de la amistad. Por su fisico se diría un Caliban, pero por dentro no podía definirse si poseía la sabiduria del Shakespeare que creó a Caliban o la inocencia de un crio.  Humilde, nada en él remite a un intelectual, apenas sabe leer o escribir pero idealiza a los pensadores. Más que resignado y conformista, esta satisfecho y feliciano.

Cuando le preguntaban que cambiaria del mundo respondía que él lo veía bien así, acabando con siglos de debates filosoficos de un plumazo. Las ideas de este hombre yacían de un pozo de primitivismo y animalidad. Thoreau no consigue convertir a este Sancho Panza a su paz espiritual, quizá porque el leñador ya la había conseguido mucho antes y de forma instintiva. Hubiera sido gracioso grabar los Dialogos de estos “bipedos sin plumas” (Thoreau en el papel de un metafisico Platón y el leñador asistiendo a todo que si, cual Diogenes; ¿dando la razón a un loco?) La silla de la sociedad la ocupan “robagallinas”, como Thoreau los llama, de toda indole; curas que le llaman ateo a la cara, amas de casa que le reprochan la dejadez y desorden en que vive y los horribles estampados de sus sabanas, locos en busca de la espiritualidad perdida, peregrinos, intelectuales con ideas en vez de piernas (Ciempies que le proponen hasta crear un libro de firmas en Walden) y  estudiantes que de tanto estudiar ven la vida llena de peligros, y no entienden que no se procure un lugar seguro. Thoreau responde; Para el vivo existe el incierto peligro de la muerte, pero esta proporción crece si ya sois muertos en vida. 

 

CAPITULO 7 MI CAMPO DE JUDIAS

Thoreau nos revela en este pasaje por qué elige Walden como burbuja de aislamiento y reclusión social.

En ese mismo bosque de Concord se extraviaba de pequeño, huía a sus recodos y recovecos de laberinto para leer o llorar. Reconoce seguir evadiendose, en un sentido figurativo abtrayendose con las estrellas o un libro y en un sentido literal; perdiendose. La expresión “Estar ido “ con que tanto le atacan, le viene de ahí; de su necesidad de huir, presente quizá en todo pensador, ingeniero... en todo “ensimismado” que huye de su realidad concreta e inmanente (Marginación escolar, facturas, complejos...) para evadirse en sus mundos perfectos. Detrás de cada idealista se esconde una gran mujer que le anuda la corbata y le prepara su dulce báculo de sueños (Le hace la cama), que viene a ser una licencia que me hago de ese “El escritor es un hombre de acción frustrado” barojiano.

 

Thoreau no se olvida de sus quehaceres terreanales y quizá por ello nos aporta recetarios y listados de las plantas que cultiva (por si interesa a alguien, aunque lo dudo; ajenjo, chual, acedera, grama...) En la forma que describe su labor de labrador nos percatamos de su idelización al cultivo, incluso nos refiere la parabola del Nuevo Testamento sobre los labriegos de las semillas y talentos. Él es pitagorico, osea; vegetariano (Se les llamaba así) aunque no necesita, dice, muchas flores de loto para perder la razón.  Debido a su naturaleza lunatica, necesita cultivar judias y demas trabajos fisicos para no enloquecer. Cuenta que antiguamente no se dejaba ejercer al adolescente ninguna actividad intelectual. El hombre equilibrado, en su opinión, es quien logra cultivar las alubias mientras sus alas se prestan a altos vuelos. Es decir; no abandonar la realidad concreta por las tareas espirituales, ni al reves. Fregar mientras lees un libro. La menoscabada agricultura tiene su alto grado de trascendencia, ya que los romanos la ligaban a Ceres, los griegos a Gea y Demeter(Madre de Persefone, la primavera), siguiendo el culto a la diosa mater de las primeras civilizaciones, los celtiberos a Cibeles.. Ademas la espiga de trigo viene del latín Spica, Spes, esperanza. ¿No son nuetras almas árboles que han de dar fruto? ¿Nuestro corazón no espera su cosecha? Quizá Thoreau piense que gracias a sus habichuelas mágicas de ese cuento infantil, trepará a las nubes. Ascenderá y trascenderá hasta un lúgar donde la única Polis social y politica sea el Poli de la palabra Apolineo.

 

CAPITULO 8 LA VILLA DE CONCORD

La sociedad(La masa) sufre una intoxicación periodistica, un exceso informativo, que se inhala cual eter, que dictamina las corrientes de opinión pública como rafagas de vientos etesios. Orfeo, como Ulíses, logró vencer el canto de las sirenas, sobrevivió a su influjo lirico. (Los argonautas) Así nosotros debemos hacer el esfuerzo de seleccionar nuestra información en este exceso al que nos someten los periodistas. Tambien aduce que es una experiencia inquietante el verse perdido por la noche estrellada en cualquier tramo del bosque devorador de oscuridades. Para Thoreau es mágico que al despertarse cada día uno deba hacer composición de lugar, tomar conciencia vital, recobrar el sentido de los puntos cardinales, como si precisaramos una brujula constante tan necesaria como la gravedad o las tres dimensiones de nuestra realidad. Es necesaria esa incertidumbre, ese asomo de duda del pensador e idealista, saberse naufrago y huerfano perdido, para reencontrarnos a nosotros mismos, para llegar a conocernos.  Tambien susurra que nunca cierra su puerta, que ha eliminado todo temor del hombre occidental de su vida. (Yo tampoco cierro mi taquilla) Y su casa es la más respetada del condado. Confiando en los habitantes de la villa consiguió su aprobacción. “Si todos los hombres vivieran con mi sencillez y austeridad, estoy convencido de que desaparecería la palabra hurto del diccionario”  Ni las guerras molestaban a los hombres cuando sólo se poseían escudillas de haya” “Las virtudes del hombre superior son como el viento y las del común como la hierba, que se inclina cuando aquel lo pisa incoscientemente al sobrevolarle” CONFUCIO El superior no quiere dañar al común (O a la “Masa”), pero le pisa al abstraerse; mientras uno vuela en sus sueños, a otro le sobrevuelan e infravaloran.

 CAPITULO 9 LAS LAGUNAS

Thoreau compara su pintoresca región, llena de grandes lagos, a los escenarios de la novela pastoril, al Olimpo, al limbo, a la fuente de Castalia (Castalia amaba a Apolo y este la convirtió en una fuente de agua poetica que inspiraba al beberla de numen lirico y que se consagraba a las musas) Según la leyenda la laguna Walden era una colina que se derrumbó asesinando al pueblo indio, excepto a la vieja india Walden que dió nombre al lago que se originó tras el cataclismo. Además Walden significa Laguna amurallada.  Un lago es el ojo de la tierra y mirandose en él el observador descubre su propia naturaleza. Los árboles son pestallas que lo enmarcan, las colinas y acantilados, sus prominentes cejas.

Todo Walden y el lago es un espejo de agua celeste.  Silvano, el espiritu de los bosques, vela su primer viaje en canoa por este lago y Thoreau se siente millonario; en horas de sol. “No es sueño mío/ para adornar versos/ jamás he estado tan cerca del Hacedor y del cielo/ que aqui, en Walden/Soy la piedra de su orilla/y en la palma de mi mano/ Estan sus aguas y su arena/y su más honda entraña/Aflora en mi espiritu “ Con lagos como ese, ya se puede ser anacoreta. Tampoco la Laguna Arenosa (Flint) es moco de pavo, pertenecía a un aldeano Flint que en ella no veía provecho economico, como tampoco a`reciaba sus recolecciones hasta que no se convertentían en vil metal. Y por último la Laguna Blanca que compara con el Mar de Icaro, La laguna Estigia... La naturaleza carece de humanos que la aprecien este regalo divino ¿Y mentais al cielo, vosotros que deshonrais la tierra?!

 

CAPITULO 10 LA GRANJA BAKER

Los druidas se reunen en estos robledales, en bosques de cedros que ensombrecen el paraiso escandinavo o walhalla. Abedules, hayas, tilos, olmos (celtis occidentalis)... santuarios de ascetas para él. Los árboles portan un saber milenario en sus anillosEl poeta Channing cantó a la granja esta “Tu entrada es campo de musgosos frutales, sobre un rojizo riacho, feudo de rata almizclera...y aqui construyó un poeta su pobre cabaña, abocada a la destrucción” Ahora esta granja la ocupa una cocinera de condumios y su marido y sus ollos, verdaderos amos de la granja. Discuten sobre que si comiera menos, tambien trabajaría menos y así haría el boicot a las multinacionales de la época(Pensemos que la guerra de la independencia a la que alude empieza con el tea- act, una dísputa economica, como los actuales conflictos de la globalización)A continuación sigue un párrafo precioso con el que intentaba convencer a los granjeros de que adoptaran su way of live Thouroiana; “Acuerdate de tu creador en los días de juventud (Eclesiastes) Levantate antes de que amanezca y corre a bsucar aventuras. Que el mediodia te encuentre en estos lagos, y ante la noche halles tu habitación propia. Crece salvaje según tus propias naturalezas cual helecho y no heno. Busca cobijo bajos las nubes. Que ganarte la vida no sea tu ocupación sino tu ocio, no tu deber sino tu devoción. Goza la tierra sin adquirirla, huele la flor sin romperla. Se libre! “ Pero este conformista arrastra la pobreza de espiritu (Y la material) en su descendencia y ascendencia y sus pies nunca desarrollarán sus propiso talares (Calzado con Alas – Lo que ahora se obstinan en hacernos creer los anuncios de playeras-  con que se representaba al mensajero Mercurio y a la sabionda Atenea) 

 

CAPITULO 11 LEYES SUPERIORES

A veces siente impulsos primarios en la naturaleza, se ha reconciliado con su instinto animal, lo que Rosseau llamaba el Hombre salvaje, con su concupiscibilidad animal. Jesús dijó que nos convertiría en pescadores de hombres y los algoquines creían que los cazadores eran superiores. Abandonó tal “arte” por vegetariano. Podía comer hasta ratas. “Si el alma no es dueña de si, uno come y no saborea” dce el tao.   Puede que nos alejemos del reptil sensual interior pero no nos desprenderemos jamas de él, representa lo animal que hay en nosotros. “Feliz aquel que logra aceptar y poner en su sitio a su bestia interior, así usará esta violencia sin ser repimido o usado por ella”  No podemos olvidar el lado trascendente de nuestra carcel corporea, ya decían en la carta a los corintios que el hombre es costructor de su cuerpo.

 

CAPITULO 12 VECINOS ANIMALES

Thoreau no debe limpiar aldebas y artesas, se deleita conversando con el poeta Channing (O su espiritu) y creyendose navegando en la mar mediterranea. La única guerra que observa es la reyerta entre dos hormigas al grito de vencer o morir(como el duque de Kent), e incluso ve un gato alado (El pegaso alado ayudó a Belerofonte a vencer a la quimera, por lo que las alas son el instrumental del poeta quimerico) Tambien observa y oye somurmujos o somorgujos (Colymbus glacialys) e intenta cazarlos. Su canto parece un aullido espectral de lobo, igual que le estremece el zizaguenear de los patos

 

CAPITULO 13  INSTALACIÓN

Lo importante al instalarse en su casa era el calor de la lumbre, la chimenea de leña. Muy útril cunado llega la gran helada sobre Walden. En el interior del hielo observa estrellas y rostros, reflexiona sobre los precios de la madera. 

“Humo de ligeras alas de ave de Icaro fundes tus alones en el vuelo

alondra sin trinos, mensajero del alba

que te ciernes sobre la aldea como si fueras nido

o sueño fugitivo y forma vaga, visión de medianoche

velas de noche las estrellas y oscureces el sol

sube incienso mio, desde este hogar y pide a los dioses perdón por esta viva llama.”

 

CAPITULO 14 HABITANTES DE ANTAÑO Y VISITANTES DE INVIERNO

 Thoreau tuvo trabajos asociales, como escribir o dibujar, pero siempre buscando luego el apoyo, el reconocimiento que nunca llega de la sociedad. Parecido a la trayectoria novelística de Ramiro Pinilla, quien con lo poco ganado por sus premios literarios se construyó una casa de piedra, una especie de caserío, en su querido getxo cerca de la playa de Arrigunaga, donde “empezó todo”. Y como este, muchos escritores han sido y son influídos por el pensamiento posmoderno y libertario, avant la letre del romanticismo, de este hombre misterioso y humano llamado Thoreau. 

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