sábado, 22 de agosto de 2026

RESUMEN DE EL TOCADOR DE SEÑORAS; NOVELA DE EDUARDO MENDOZA

Nueva y última novela de Eduardo Mendoza. Que me ha dejado algo indiferente, si te ríes, hay momentos de excesiva comicidad, de humor fino e inglés, pero aunque hay una crítica social importante, carece de sentimentalismo y de un mensaje o un fondo.

 

PERSONAJES

Cándida: La hermana tonta, engañada y buenaza

Viriato, Marido de Cándida ( y por tanto Cuñao), peluquero homosexual, mísero y miserable, le da trabajo al detective en el Tocador de Señoras.

Canuto El amigo del alma del prota en el manicomio y en otros libros. Aquí apenas interviene.

Pardalot El empresario mujeriego, rico, arquetipo de catalán triunfador

Ivet Pardalot Su hija, estrecha, reprimida, conspiradora y ambiciosa

Falsa Ivet, protagonista cabecita loca, hermosa, cuerpo modelo, inteligente

Reinona señorona aristócrata, varios amantes, guarda secretos y celebra fiestas

Abelardo Ardieu Su calzonazos marido, tonto, sin capacidad léxica y pardillo

El negro taxista Magnolio Amigo leal, honrado, se aprovechan de su corazón

Agustín Taberner, Alías el Gaucho  Mentiroso, se hace pasar por invalido

El abogado señor Miscosillas Tramador, ambicioso, hedonista del dinero y el derecho

El señor Mandanga, dueño de un bar de camaradas negros, marginados pero vitales.



ARGUMENTO

Se trata de otra aventura más del detective (nunca se dice el nombre) de las otras novelas surrealistas, y a la vez fiel retrato de Barcelona (la Ciudad de los Prodigios) ; El misterio de la cripta embrujada y el laberinto de las aceitunas. Estrambótico, raro, viejo, Woody Allen patético que no liga nada, irónico, penoso... Acaban de liberarle del manicomio, tras su último caso, al querer destruirlo para edificar rascacielos. Su mejor amigo es Cañuto, un asesino y sinvergüenza como él, algo más loco, su Sancho Panza. Pero se separan sus caminos. Barcelona ha cambiado mucho, ya no es la franquista, ni la de la transición. Lo primero que hace el autor es criticar nuestra sociedad actual, creyendo que eso es lo que debe hacer un escritor. Ahora hay comercios, gente bien vestida... relata sus impresiones. Quiere buscar a su hermana Cándida. Como dice el nombre, su hermana era una santa tonta, que soñaba con el hombre ideal. Ahora resulta que para sobrevivir se ha echado a la calle y ahora convive con Viriato, un borracho peluquero homosexual, sucio y patético también. Y con la madre de este, que aún no se ha independizado. Ahora le dan cobijo en su casa y un trabajo en la peluquería, un bocata de calamares en el bar, y así va ocurriendo su patética existencia, sin que se pasee mucho su dueño Viriato.

 Así sigue en el Tocador de Señoras hasta que llega una guapa modelo llamada Ivet, que le seduce con sus armas de mujer y convence para que coja unos papeles de la Oficina El Caco S.A.  Ella ha investigado su pasado y a pesar de que le da un nombre falso(Onán Sugrañes) y lo hace. Se relata una muy divertida entrada, sin guardia de seguridad, sin cámaras, con las puertas abiertas y aun así, con un montón de caídas y demás. Se llevan los documentos. Tras esto y porque se lo pide Ivet, el detective irá desenmascarando una trama a la catalana, que acabará con una masacre.

 La trama es muy larga y complicada, a la vez que absurda y humorística. El autor se jacta de esta sociedad con sorna, ironía y humor, con prepotencia a veces y yo la veía siempre en mi cabeza como una película, así que la descripción no tiene que ser tan mal. Lo que sí abundan las palabras cultistas y pedantes, latinismos y da muchos rodeos y vueltas para llegar a un mismo punto. Se nota que es mayor y se le va la cabeza; es muy denso y pesado. Suerte que la  acción, el humor y el retrato social lo hacen más leve. Su prosa es larga, a veces punzante, retorcida y a pesar del humor, poco fresca. Algo desengañada.

 Han matado a Manuel Pardalot y ella no es la verdadera hija del empresario. Le cuenta toda la verdad (¿toda?) Una noche acude para acostarse con él, pero los interrumpe el taxista Magnolio (espía de todos, taxista, peluquero, explotado inmigrante cubano), la señora Reinona, su marido Arderiu...Todos. Se personaliza hasta el señor alcalde de Barcelona. Todo empieza, porque en una fiesta de sociedad conoce a los antiguos socios del difunto (que fueron al entierro); El abogado Miscosillas y su hija Ivet, que están liados y conspiraban contra su padre Su amante, la diva Reinona. Amante a su vez de otro de sus socios; Agustín Taberner alias el Gaucho, con el que tuvo nada más y anda menos que a la falsa Ivet. La que se hacía pasar por hija de Pardalot. Ahora Reinona está casada con el tonto de capirote Abelardo Ardieu, al que maneja.  Y vende sus joyas, regalando o fingiendo que se las roban, o sustituyéndolas por falsas. Por eso le mete en el bolsillo una joya al protagonista y luego viene la policía a detenerle.  Vende las joyas para sacar a su hija de las drogas. Ivet nació en Londres, de madre soltera. Reinona tuvo que volver y meterla en el mismo internado que a la otra Ivet, la hija de Manuel  Pardalot y su mujer.  Pero mientras la fea triunfaba en los negocios, estudiaba, acumulaba títulos. Ella se fue a New York de modelo, ejerció la prostitución y  se enganchó a las drogas. Encima a su padre, por quererse ir de la compañía, le habían serrado los brazos y estaba anclado en una silla de ruedas.  A él es a quien Ivet visitará a escondidas. Esto lo sabe el detective por la colaboración de un antiguo fascista, amigo o enemigo suyo, el comisario.

Por la casa del detective pasean desde un montón de negros (de un bar exclusivo mulato) a los líos de cama de la Reinona o la labia del alcalde (también uno de los antiguos socios, que desde que entró en política no quiere saber nada de eso “Eso son cosas que yo no debo oír” y le obsesiona que lo voten.)

En una noche llegan a esconderse (bajo la cortina, en la cama, en la puerta...) todos los personajes de la obra. Es bastante surrealista y ridícula, no creíble, pero auténtica.

 El final también es muy gracioso. Todos reunidos en la casa de campo de los socios, donde organizaban guateques y fiestas en los 60. ¿Pero quién es el asesino? “Esas no son palabras que yo deba oír” Las sospechas recaen sobretodos. Todos tenían un motivo la verdad: La amante Reinona, la hija ambiciosa, el abogado... y sin embargo ya que es surrealista, resulta ser el único al que yo no me imaginaba; el paralítico.  Sí, le habían cortado las piernas por ambicioso o disidente. Pero aunque se había recuperado, no había dicho nada, para seguir igual, engañarles. Bajo la silla guardaba una metralleta y confiesa su crimen. La bomba que puso en la peluquería “El tocador de Señoras” del detective peluquero, el atentado contra la vida de Santi (el guardia de seguridad de las oficinas El Caco S.A y de la casa de Reinona, donde Magnolio entra a trabajar como sirviente y se enamora de Raimundita, otra mulata, con la que se casará). Todos apuntan con su pistola al detective, y este es al fin, el único que se salvará, por suerte o azar, de un tiroteo irracional (como toda la violencia) que se desencadenará por malentendidos. ¿Reinona disparando a su amante o al marido? ¿El marido...? El caso es que (no hay que buscarle sentido) todos mueren, menos el alcalde (Por  favor. ¿Cómo podía morirse el nuevo representante de Barcelona en las elecciones?) y el protagonista, que queda atrapado debajo del abogado.

 Y según una carta que cierra el libro. Ivet (la falsa, la heroína modelo) también sale a gatas de la habitación. Aunque el prota no la vio y la dio por muerta. Cosa que le agradece en su carta, además de confesarle que no era ni prostituta ni drogadicta, que son exageraciones de la otra Ivet, reprimida.

Ahora está en Nueva York y le dice que quería haber hecho el amor con él. Una vecina le recomienda que se vaya a Nueva York a buscar a su amor eterno. Porque el otro plan es quedarse allí, como un tonto o irse con ella a Benidor, como un tonto gordo. Pero él acaba de ver a su amigo Canuto, se despide de su hermana Cándida y de su cuñao Viriato y ya que no está en el manicomio ni en otro caso, se dirige a la aventura. Eduardo Mendoza aún espera buscarle continuación. 

 

 Palabras que he aprendido

Prolegómeno Introducción

Efeméride celebración

Astroso Despreciable

Prosopopeya pedantería

Meliflua melosa

Vesánico furioso

Capciosa insidiosa

Borra pelusa

Dispendio derroche

Ringorrango pluma

Conculcado quebrantado

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