¿Sobre que trata su libro “Quimeras en la guerra”?
Todos tratan de amor, este del amor de un hombre por sus fantasías. Es un personaje que se niega a creer que esta en la guerra, que es pobre, en su realidad porque su mundo interior es demasiado fuerte y lo utiliza de refugio. Hay un asesinato de por medio y el hombre llega a dudar hasta de si mismo, una búsqueda personal hacía el interior.
¿El lector puede sentirse identificado?
Eso depende del egocentrismo del lector(me sonríe) ¡Espero que así sea! Conocerse por medio de un libro ayuda.
¿Y usted? ¿Es una pincelada de su propia personalidad?
Todo el mundo tiene un conflicto interno entre la realidad y su idealismo
¿Qué mensaje quería trasmitir?
Que aunque nos falte todo y la realidad sea muy dura, siempre nos quedarán los sueños.
Pero usted ha sufrido una realidad un tanto ceniza
Si, el desastre de la guerra. Justo yo acababa de salir de la universidad- una cosa rara y excepcional; una mujer estudiando ciencias de la comunicación- y me había ido de casa(una familia acomodada que me pagó la carrera) y vivía sola- excepcional. -por eso acepte lo que fuera, aunque fuera de corresponsal al pleno meollo de la contienda.
¿Cómo describiría el Holocausto que vivió en Polonia?
No puedo ni evocarlo, fue demasiado doloroso. Veía como niñas de 14 años eran violadas, críos muertos, familias separadas en campos de concentración y yo me sentía inútil e impotente y fría y egoísta porque no me movilizaba, me limitaba a grabarlo todo y sacar fotos.
¿Qué esperanzas tenía en el fin del conflicto?
Ninguna, por eso me refugiaba en la poesía, el arte y fui una egoísta. Escape a Rusia y allí me case con un comunista activo que me hizo arrepentirme por no haber ayudado un poco más. Allí todo fue algo mejor, cierto es que éramos pobres pero al menos no teníamos miedo, ni inseguridad en nuestras vidas. Ahora Rusia es un país muy pobre, débil, corrupto. Ya no confió en la política.
Llego a ser una actriz muy conocida ¿No?
Si ahora pocos se acuerdan pero yo había estudiado Arte Dramático en París(aparte de Periodismo) y llegue a ser una gran diva, muy famosa, que se recorría todo el mundo. Era de las pocas que tenía fronteras rusas y alemanas abiertas. Nunca cante para los nazis, aunque en la época eso era muy corriente. Y aproveche mi fama para denunciar toda la irracional masacre.
¿En uno de sus viajes a París la retrato Lautrec?
Si, fue en mi primer viaje. Llegue al barrio de los poetas, escritores, artistas, bohemios... al barrio de Montmartre y allí lo conocí. Recorrimos el Sena , las calles de retratistas, el París en Primavera, estaba enamorada de ese París de boutiques y bohemia.
¿Cómo fue volver a España?
Me había ilusionado. Quería volver a ver los pueblos unidos, los bares llenos, ese sentimiento popular que se respiraba en la república, pero encontré que todos desconfiaban de todos.
Era una España superficial y dividida. ¿Dividida por nacionalismos o por izquierda y derecha?
Ya no sé que responder. He vivido 2 guerras, ninguna parece acabar nunca ni servir para nada.
Tras esta pregunta volvió a hablar de su libro, sus fantasías. Puede que esta viajera, escritora canosa y aventura sobretodo, no vuelva a descubrirse ante nadie. Una señora de 95 años que harta ya de la realidad, la guerra y los políticos, nos ofrece un libro para olvidarnos de todo. Un libro para soñar.
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