viernes, 29 de julio de 2016

LAS AVENTURAS DE MUSSET


En esta sesión hablamos de la novela de Musset. Cualquier obra de cualquier autor nos aporta significados determinados sobre la realidad, el pensamiento, la historia, la vida. La literatura de Unamuno está condicionada por el tiempo histórico cercano al que estamos, Leer a Unamuno es una forma de entender la vida; la Lucha por la vida, el sentimiento trágico vida. No solo narra pues detrás hay un filósofo, pensador. Pasa en otros  autores como  Melville o los del 27. Unamuno escribió obras como la agonía del cristianismo, o niebla, una nivola, Abel Martin, Apolodoro etc. Movy Dick nos hablaba de la búsqueda y la lucha contra la ballena blanca. Alonso Quijano quería remedir entuertos, conseguir lo imposible, liberar a los cautivos, conquistar a la doncella Dulcinea (metáfora de la divinidad andante) Quijote quiere cambiar el mundo, no sólo interpretar la realidad. A Sancho solo le interesa ser gobernador de la ínsula de bataria.

Analizamos las nuevas aventuras de Musset del pensador escritor francés George Bernanos. Musset es un personaje para la filosofía, significa “muchacha” en francés. Su autor es un filósofo progresista católico. Habla de la desesperación este autor existencialista y la conexión con la esperanza. Trata de una muchacha condenada al infortunio, a una vida hostil. Una vida sin posibles ni quieta, donde el desarrollo es existencialmente dramático. Habla del absurdo de la vida hostil, a modo de enigma queda aún una esperanza. No es halagüeña, agraciada, ni positiva la novela. Es una novela que no llega hasta la desesperación. No se recrea en el absurdo, sino en la esperanza de que algo lo envuelve. Escrita en la línea de la Obra de Camus, o la náusea de Sartre.  Retrata el absurdo, pero a pesar del absurdo hay sentido. En Sartre no hay sentido.   Diario de un cura rural trata de un sacerdote de pueblo que se ve sometido a la duda y soledad que supone la propia existencia. Los personajes son metáfora de la soledad, no hay compañía. El ser vivo está muy desnudo En 1936 Robert Bresson, director de cine, lleva estas dos obras a la pantalla cinematográfica. En 1951 diario de un cura rural. Y en 1967 Musset. En segundo plano están los diálogos, pero nos los eclipsan los planos y movimientos experimentales y de vanguardia de este cine. El film nos muestra estos rostros sombríos por la preocupación de Musset. Hay una introspección reflexiva sobre la soledad del cura rural.  De nuevo aparece la relación entre literatura y cine. La cámara cinematográfica enseña imágenes basadas en unos textos. Los personajes viven su realidad. El cine, en su lentitud, no cansa.  El narrador en su obra nos cuenta una historia, el director de cine nos muestra esa historia que el siente y presiente. Se trata de dos películas en blanco negro, con unos primeros planos preciosos. Se rebela el arte del cinematógrafo en primera instancia. Los actores son iconos que representan sensaciones, miradas, el detalle más nimio es importante; como se cae el vaso, se rompen los cristales, se esparce el líquido.,. Rober Bresson de moral católica reflexiona sobre el sentido de desesperación presente en la condición humana. Esta novela está incluida dentro de la Novelle roman, la nueva forma de hacer narrativa; a la noche te despiertas, tienes ganas de contar algo y lo pones en la hoja. Una forma de sentir la literatura donde hay personajes con características contradictorias, de profunda sicología.

Rokent, el protagonista sartriano de la náusea es un existencialista, está escribiendo libro sobre historia. La náusea es sentir el absurdo, como una enfermedad, un vómito, una nausea, echar hacia fuera algo que entorpece tu normal desarrollo en la vida.  El protagonista es una caricatura de Descartes, de la Razón.  Bernanos sin embargo es un hombre de tradición católica; a pesar del absurdo la vida tiene su sentido. La desesperación existencialista tiene un matiz de luz y esperanza. No es un autor de desgarro. Bernanos es un pensador teogonal . Hay en sus novelas sensación de desesperación, pero también de esperanza. La existencia precede a la esencia, decía Sartre. En el existencialismo de Bernanos hay una esperanza. Tiene un compromiso con el pensamiento. Las Narrativas solo tienen compromiso con el lenguaje pero aquí el pensador describe el alma humana.

Musset se suicida, no puede soportar más la realidad. Se echa desde la torre al agua. Nos recuerda al suicido de la Celestina o de Romeo y Julieta. El agua es metáfora del retorno al origen, al principio, a lo divino. La muchacha no soporta ese malestar cultural, esa hostilidad con todo lo que le rodea, va cayendo por la ladera, para terminar en el arroyuelo y en el montículo, donde el cuerpo ya no avanza. No va a terminar en donde termina Ella aun saliendo del obstáculo vence el obstáculo con tanta determinación que termina en el agua y así termina la película  El agua da sentido metafórico de la esperanza, de que el absurdo no ha tenido la última palabra. En la Francia de los años 50 tiene lugar el existencialismo teológico de matiz progresista. Los personajes de estos autores son católicos pero nada mojigatos.  No se conforman con falsas alegrías, subterfugios de las clases medias. Los personajes provocan desgarro no solo intelectual sino moral. La filosofía no es un juego de dar postulados sino la comprensión de las cosas desde un punto subjetivo, inevitablemente (Sin subjetividad no podríamos  siquiera ni hablar). La filosofía tiene una base sólida y unos postulados que no son científicos. Son postulados de polisemia de acorde con el deseo del autor de expresar unos contenidos morales de catolicismo progresista de esperanza, pero de agonía constante. El absurdo no tiene la última palabra. Frente el todo o absoluto del absurdo, la ambivalencia de cierta esperanza. El existencialismo nace con Kierkegaard que era sacerdote. Así nace el absurdo desgarrador.  Absurdo es la última palabra pero no el punto final para Bernanos. Sus interpretaciones coinciden con el dogma cristiano. La novela se analiza desde la fe religiosa. La fe a veces significa lo contrario al conocimiento y a veces va unida, como en Unamuno. La versión de este autor es la fe religiosa de la iglesia católica mezclada con el nihilismo de Sartre. Se puede analizar desde la Cristología, (desde el análisis del conocimiento a través de un icono que habla que es Cristo) Cristianismo y Marxismo siempre han estado muy unidos, ya desde los inicios de Cristo; la comunidad que forma con los 12 apóstoles, los ideales de igualdad, de comunidad, de libertad, de reparto equitativo. Luego la iglesia se ha convertido en ese templo de mercaderes del que Cristo renegaba. El conocimiento se analiza a través del logos y la palabra y la fe es más cosa de mitos pues utiliza los mitos para dirigirse al pueblo (algo que también hacía Sócrates o Platón). Según Nietzsche Sócrates fue el primer cristo, y Platón fue San Pedro. Nietzsche se consideraba así mismo el anticristo y nos hace ver que hay antecedentes de la figura mesiánica de Cristo en Zaratrusta, en Buda, en Alá, en Sócrates… (el crimen político contra Sócrates, religión perseguida y minoritaria en los tiempos de la persecución de los romanos) Esta novela está más cerca del primer cristianismo que del posterior y no sigue el  orden estructural de cualquier iglesia, como comunidad y entidad. Bernanos plasma la cristología, más que una fe determinada en unos postulados, con normas, compromisos, una orden, una estructura…él habla del catolicismo en abstracto, como ideal.  El Logos se plasma a través del pensamiento. La obra es heterodoxa con el colectivo grupal religioso y a veces va contra el  Dogma religioso. Hablar de Dios es dar por hecho que existe Dios. Al principio fue el verbo. El concepto forma parte de la tradición del logos humanos. El autor quiere entroncar con una realidad que justifique su propia realidad.

En el desarrollo interpretativo intenta demostrar cual es la jugada determinada, el desarrollo de su esencia, y su existencia metafísica, física y teológica. El tiempo metafísico es un no tiempo que envuelve ese tiempo  y es un objeto físico. La teología estudia el ser que no se puede entender físicamente. El físico bastante tiene con saber el movimiento de lo físico, rechaza lo metafísico. En la España republicana un exiliado unió lo metafísico y lo físico, era Juan David García Vaca, un teólogo y físico matemático (dos grandes ciencias para el saber humano unidas por postulados matemáticos). A través de la matemática da calidad de signo a eso que se llama Dios. Para llegar a Dios hay una línea recta, pero hay algo que envuelve esa línea recta. Imagínate una lavadora, dentro el tambor hace el movimiento de centrifugado, dentro la ropa, el agua, el detergente… El físico estudia el tambor de la lavadora y lo que hay dentro pero el metafísico estudia lo que hay fuera. La ropa ensuciada se limpia en el tambor pero el soporte de la lavadora soporta toda la realidad, la  metafísica y su rama la teología. Existe la lavadora y su programación, la teología. Un físico dirá; a mí solo me interesa el tambor que hay dentro de la lavadora, la ropa se va cambiando, echas un nuevo detergente. Pero anterior al centrifugado hay agua dentro. La ropa nunca conocerá que gracias a la lavadora, a lo externo, se ha posibilitado todo lo interno. Los peces ignoran en la pecera la mano que les da de comer. La física y metafísica van unidas en la filosofía del todo. El teólogo solo habla de una parte, de la metafísica. Pero hay que hablar de lo Interior y exterior, del todo, metafísica física y química. Fue discípulo de Gandhi este jesuita.  Los peces no saben nada de la pecera. Un pez a otro le dice ¿crees en algo, al margen de las algas que nos estamos metiendo? yo no creo en nada, dice el pez, pero sin el agua el pez no tendría vida. No es pesimismo, es realidad. El Absurdo  se nos pone en medio por el hecho de ser realidad. Eso es lo absurdo del dolor y del placer. Lo más bello que nos puede pasar, lo que decían “la plenitud de la vida”  los filósofos griegos, es un absurdo también. Schopenhauer, Pio Baroja dirán que es la voluntad del ser la que lo posibilita  Queremos un mundo mejor, el cambio a mejor se hace a través del conocimiento. La  Voluntad es algo innato, no está programada por el determinismo, tenga conocimiento o no Pasas de ese absurdo doloroso a un absurdo placentero; la vida está bien. La Voluntad siempre tiene que estar encendida Si desaparece la voluntad desaparece la razón  Un individuo sin voluntad ya no tiene razón de ser. Un mendigo entre mendigos no tiene nada de nada. La ausencia de voluntad o Noluntad (que decía Unamuno) la ha hecho caer en ese mundo del que tampoco ha salido Musset. Schopenhauer reflexionó sobre el mundo como voluntad y representación. Vamos siempre hacia esa esperanza. El que quiere la maldad, en esa maldad que él quiere, también tiene una esperanza, que le pertenece a él. En la narración de las nuevas aventuras de Musset hay mucha y profunda filosofía existencial y reflexiva.

Musset es muchacha en francés, es una muchacha sin nombre, que ve hostilidad en todo lo que le rodea. Es una muchacha rebelde de 12, 13 o 14 años. El padre problemático le desatiende. La madre está enferma. Vive en una ciudad de segundas, de provincias, de Francia, en una familia humilde. La profesora la agrede. La pega. La muchacha tiene que obedecer. Ella no obedece. Vive en el mundo hostil de 1936. El autor quería mucho a España, vive en esa época en Mallorca. Deja el palacio donde él vivía en Mallorca. Perteneció a la falange española. La situación que describe tiene rasgos existencialistas pero está relacionado y vinculado con el régimen franquista. Queda la incógnita de por qué en la guerra civil deja el palacio al régimen franquista. Era un enamorado de España. Vuelve a Francia y sigue escribiendo. Pertenecía al catolicismo progresista de la zona de París y las localidades que la circundan. Al margen de su obra, estuvo implicado políticamente en el reclutamiento de los exiliados de España. Esto nos sorprende pues el existencialismo siempre ha estado ligado a la izquierda. Pero él es progresista católico y tiene un amago fascista aunque le calificaríamos de izquierda. El creía en otra vida, en otro mundo, por eso no cree en el absurdo final sin sentido. Escribe Otra vida en el rio. Musset y diario cura rural son obras existencialistas pero con esperanza. A la edad concreta de Musset no tiene esperanza ninguna, es la adolescencia. El proyecto de vida es un suicidio puro y duro, como decía Camus.  En 1966, 30 años después, se rueda la película. En el   39 fue la primera guerra mundial. La obra recuerda a la Náusea de Sartre, y habla de la voluntad de la naturaleza de Schopenhauer. La muchacha tiene un discurso contra la realidad hostil de sus padres  y cara de odio ante el mundo. Es un poco la Jeanette de “soy rebelde mundo ha hecho así, nadie me ha tratado con amor, nadie me ha dado comprensión” La muchacha solo se ríe una vez, en unos autos de choque pues hay un chico que le gusta. El padrastro le da una bofetada por no estar en casa. La profesora las obliga a cantar un cantico religioso y la abofetea delante de todas las niñas por no cantar. Se planta su rebeldía ante la sociedad. Es una rebeldía perpetua. Es la dificultad que se genera ante el diferente, pues dice la palabra sagrada del No. El que no comulga con lo que comulgan todo es el marginado pues como cantaba Paco Ibáñez; “No hay mayor pecado que no seguir al abanderado. A la gente no le gusta que uno tenga su propia fe”. Somos ciegos en el país de los tuertos. Hay más accesos a la cultura, quizá más información pero el conocimiento es más pobre que antes. Por eso una novela como esta nos habla del poder del diferente, del raro, del marginado, para poder cambiar la realidad de su tiempo histórico. Ya saben; entre toda la desesperación siempre hay una débil esperanza. 



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