miércoles, 20 de septiembre de 2017

INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER MILAN KUNDERA



ETERNO RETORNO Nietzsche con su idea del eterno retorno dejó perplejos a todos los filósofos. ¡Pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, hasta el infinito! Si todo se repite cíclicamente matas el futuro y no vives el momento (¡Ya se repetirá!). El prota, Tomás, sueña con su segunda oportunidad, renacer con más grado de madurez. Es incapaz de vivir el momento debido a su miedo a la incertidumbre y su fobia a un destino regido sin voluntad.
LEVEDAD Y GRAVEDAD DEL SER  “Einmal ist keinmal; Lo que sólo ocurre una vez es como si nunca hubiera ocurrido, si sólo podemos vivir una vida es como si no se viviera en absoluto” Una sola vida, una sola historia (La sed de infinito pide más). Nuestros errores se cargan a la espalda, la vida no es un lugar de experimentación sino de acción. Vivir la vida en levedad no basta, necesitamos dar gravedad para creer que hemos vivido por algo. Si ya no crees en el juicio cristiano bien/mal, te sometes al juicio final vital (El eterno retorno); revivir tu vida según tu pasado. Reincidir en nuestros errores asquea, repetir instantes vitales asusta (como asusta la inmortalidad) El eterno retorno nos clava en la eternidad cual Cristo en la Cruz. No soportamos la vida en levedad e inventamos la gravedad, la responsabilidad, la pesada carga del destino, arrastrar con nosotros la vida cual Atlas el mundo a su espalda. 

Kundera entiende por la Gravedad del Ser su más intensa plenitud (vives con un fin), pero la que más hace sufrir. Nuestras vidas tendrán un objetivo, un sentido teleologico para ser consecuentes y quizá presos. Esa es la ambición, que nunca sacia. Los “graves” vemos el amor cual romántico o platónico, esto es; buscamos a nuestra media naranja (Según Platón el amor eterno concilia a los dos polos opuestos del alma que, en la otra vida, la ideal, compartían cuerpo hermafrodita) Damos un sentido a una vida que ella no nos pide. Vivir ambicionando la meta hace sufrir más que si actuamos cual leves hojas del otoño.  La levedad es sencilla; carecer de proyectos de futurición, relajarse, no hacerse preguntas... En el amor no puedes buscar el ideal, lo grave porque frustra. En lo académico debes defender lo que crees aunque resultes algo “grave”. Las vidas batallan entre un deseo grave de tomarse las cosas en serio, dar un sentido a la vida, defender nuestras ideas, buscar el amor ideal, ambicionar la propia estrella... y una naturaleza leve que nos pide dejar de comernos la cabeza, descansar en lo inmanente, relajarnos en la animalidad. La gravedad es el alma (Que a día de hoy descansa en las células grises) y la levedad es el cuerpo y sus olores “concupiscibles”. La gravedad es el amor y la levedad el sexo. La gravedad son las abstracciones, la levedad lo concreto. Gravedad es el libro, levedad el helado... Son sencillos los conceptos, mas hoy somos menos platónicos y no distinguimos alma de cuerpo ni amor de sexo.

SEXO Y CARENCIA AFECTIVA; Motores de esta novela Tomas decide vivir la vida leve y abandona a mujer e hijo. Acude a un café con un libro. Entonces 6 casualidades se mueven en la rueca del azar y liga con una fetichista del libro y los escritores de café; Teresa. ¿Azar o destino? ¿Casualidad o causalidad? Somos 50% azar o destino y 50% voluntad o Noluntad. Ellos como personajes de ficción están 100% determinados por Kundera y se revelan (cual personaje pirandelliano o unamuniano). 
El aforismo estrella de este libro “El amor puede surgir de una sola metáfora” cobra un sentido literal. El amor empieza con una mentira, trazo idealizado tras el flechazo. Los protagonistas tienen distintas concepciones del amor, ambos lo llaman sexo. La mamá de Teresa, e1 esperpento, se pasea desnuda por casa y se tira pedos para demostrar lo natural del cuerpo humano y lo hippy q es ella. A su hija la prohibe cerrar con candado el cuarto de baño, la niña odia su cuerpo y cree que no existe el alma si no se refleja en el espejo. “El cuerpo era una jaula y había algo dentro que miraba, temía, pensaba y se extrañaba” “Antes la dualidad era sencilla. Ahora al enamorarte y oír a la vez el ruido de tus tripas esa ilusión lírica de la era científica se derrumba”
Teresa se entrega a la poligamia sexual (en la era de la liberalización sexual) buscando afecto, celosa y reclamando atención. Sin embargo, Tomas ve el sexo como catarsis y desahogo de su vida profesional. Tomas desea a la mujer y la teme (estereotipo del Don Juan) Teresa necesita amor y los hombres la dan sexo. En el libro se descubre que es bisexual.  Tomas llega a la conclusión de que “El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien – Much@s- sino en el deseo de dormir junto a alguien – Esto sólo se produce en relación a una persona- así excusa sus infidelidades. Sólo sexo. Le gustaría que su falo se alzará al ver un pájaro, así ella no lo confundiría con amor. Su relación de compasión mutua no tiene connotación negativa (en algunas lenguas viene de Com- padecimiento y en otras de Con- sentimiento) hasta convertirse en regla de 3 al inmiscuirse la pintora Sabina; Amante de ambos y de Franz y su mujer Marie- Claude, con lo que todo se convierte en un bonito pentágono (Por no decir orgía). 

AZAR Y NECESIDAD/DESTINO Y VOLUNTAD En todas estas relaciones en la Praga, Ginebra y Zurich de la desocupación nazi y la invasión de la URSS la música de Beethoven suena con ese Muss es sein? Es Muss sein! (¿Tiene que ser? ¡Tiene que ser!) q es la gravedad del ser como destino, ¿que será, será...? lo que tiene que ser será. Sería ese su equivalente en castellano. Esta composición la realizó el genio a partir de una anécdota chistosa; Convirtió lo leve en grave, al contrario de lo que pensaba Parménides (convertir la carga grave y metafísica – negativa- en levedad – positiva-). Pero si este genio hubiera elaborado un chiste sobre sordos con su genialidad nos hubiera decepcionado a todos (aunque quizá hubiera resultado menos atormentado.) La gravedad como búsqueda del amor ideal es sólo la punta del iceberg de toda una estética excluyente; lo KITSCH.  Nuestras vidas no sólo se rigen por una necesidad ética, sino estética “El hombre por su sentido de la belleza convierte un acontecimiento casual en un motivo que engrosa su vida”.
Co- incidencia es que incidan dos acontecimientos. Com- pasión es que se unan dos pasiones o padecimientos
(Ni la una es Destino ni la otra Amor, ¡Eso es autoengaño!)  “Sin saberlo el hombre compone su vida de acuerdo a leyes estéticas aun en los momentos de profunda desesperación” En estos más si cabe; Ante la muerte necesitamos estética de velatorio, de compasión... La cultura al thanatos es Kitsch, la parafernalia del eros es Kitsch. Por ejemplo; Los libros no son sólo portadores de sabiduría en su contenido, sino que en su continente nos distinguen de los demás; El libro como objeto del fetichismo Kitsch.
El mundo onírico no es sólo portador de los mensajes que Freud intentó desvelar, es también fuente de poetas, juego imaginativo que representa un valor en si mismo. “El sueño es la prueba de que la fantasía es la más profunda necesidad del hombre de escapar a su realidad” Los sueños son kitsch.
Lo que caracteriza al KITSCH estético sea de contenido poético, político, erótico... es que elimina puntos de vista.
El Kitsch cristiano estéticamente no acepta que Cristo defeque, aunque si que se alimente. Para Kundera esta hipocresía a la mierda es importante; el hijo de Stalin renunció a limpiar su letrina, se tiró al tendido eléctrico del campo concentración, dio su vida por la mierda. ¿No es un fin digno? Nuestras estéticas Kitsch (Romántica, cristiana, comunista...) gritan No. Si hemos sido creados con tal necesidad biológica ¿Somos tan inaceptables como nuestra mierda? Este asco y rechazo a lo corporal viene de la vergüenza de Adán al verse desnudo, o de la prohibición a Teresa de cerrarse con candado en el servicio. De igual forma el Kitsch es un biombo que oculta la muerte. En lo Kitsch las preguntas son un cuchillo que rasgan el lienzo del cuadro. Todo cuadro es Kitsch, la Nada lo oculto tras él.   Baudelaire decía que en su época o se era gentlelman o comunista y sólo se podía pintar bocetos realistas según el marxismo, no podían rasgar el lienzo.
La fuente del Kitsch es un acuerdo categórico con el ser feminista, europeo, fascista, comunista o freudiano, da igual. La gravedad del ser, tomarse las cosas a pecho, el destino cual carga... todo puede conventirse en un Kitsch dentro de nosotros que nos anule la vida. Y la levedad, tomarse las cosas a la ligera, sería ese espacio vital que queda tras el cuadro, es tomarse a broma lo terrible, Ejemplo; el Teatro del absurdo o un entierro con jazz en Nueva Orleans.  

DÉBIL Y FUERTE/ EXTRAVAGANTE Y HERMETICO Él que quiera ambicionar gravedad y seriedad, según su destino y su fin, llegar lo más alto debe conocer el proverbio “Cuantas más subas, más dura será la caída”, contar con el vértigo. El vértigo es el nihilismo, el naufragio, la  profundidad, que se abre ante nosotros y nos atrae como a suicidas. (Hasta al escritor maldito y autodestructivo se le llama en Francia decadentista)
El débil ha de ser fuerte, dice Nietzsche a falta de unos padres, pero el débil se emborracha de debilidad (Lo que Kundera llama vértigo) y no lucha contra ella, se entrega, quiere desmayarse frágil en medio de la calle y que se posen todos los ojos en él. En el fondo todo escritor se desnuda, acusa su debilidad, exhibicionismo e intimidad, aunque escriba sobre termodinámica, regala SUS palabras.  Necesitan la aprobación profesional o académica por una carencia de la serotonina del afecto. Viven en la mentira pues escriben pensando en un público que les juzga. André Bretón, extravagante dandy, dijo que le gustaría vivir en una urna de cristal.  Pero hay otro tipo de intelectual; el introvertido o intra vagante, Kafka al principio era del tipo extra- vagante (vaga hacía fuera buscando aprobación) por su complejo de inferioridad, pero a raíz de la carta al padre ya confiesa a Milena estar en la verdad, ha descubierto el hermetismo del intelectual. Casi prefiero no tener lectores debido a la cantidad de veces que aparece apolineo en mis escritos a ser otro producto de la mediatización que nos alinea en medianina, que (como pretendía Parménides en el nosecuantos antes de Cristo) Convierte lo “Grave” (Lo metafísico de carga negativa) en chascarrillo de sobremesa, tan leve como las digestiones de los espectadores.  Quien se entrega en búsqueda de aprobación, en el amor también esta a la espera (Del ataque) o a la defensiva, no se relaja, maquina ¿Es mi amor verdadero? ¿Me quiere, no me quiere?, no puede vivir el momento, no puede ser leve, a esto se refiere con la insoportable levedad del ser.

Kundera critica a sus personajes que se tomen la vida con esa gravedad, agobiados por el peso de sus ideas y destinos. La separación que he hecho antes entre extravagantes o herméticos no es del todo completa; en el termino medio están los soñadores que no mirán hacía si mismos ni hacía el público, sino a fantasmas ausentes, actúan como herméticos (en las nubes) y por ello resultan extravagantes, ¡lo tienen todo los pobres! Franz participa en la marcha sobre Camboya pidiendo el fin de la autocracia rusa, y se encuentra con que a la mayoría no les interesa la mísera población. Ha viajado a Camboya para reencontrar al amor de su vida; Sabina y por ello rechaza a otra estudiante. Es un romántico soñador. Le asesinan y su mujer Marie inscribe en su epitafio que al morir ha recobrado la cordura, como Alonso Quijano y regresa a ella para más Inri de tumba. Tomas y Teresa rompen varias veces por trabajo, domicilio o celos, se compran un perro (Katherina en honor a Tolstoi) y se casan, se trasladan al campo. Tomas escribe un articulo; el desconocimiento de los crímenes comunistas no implica inocencia y que Edipo también erró por desconocimiento, pero su “gravedad” (¿Su ética, su conciencia, su imperativo categórico?) le forzó a arrancarse los ojos. Este reproche irrita a los comunistas y ante su negativa a retractarse (Porque equivocado o no, era lo que sentía que debía hacer) matan a Teresa y a Tomas. Antes de morir el pasado llama a su puerta cual eterno retorno y se reencuentra con su hijo Simón. Sabina es la única que ha vivido de forma totalmente leve, porque Tomas al final se enamoró “gravemente” (Y para eso no había cura en su hospital) y aceptó la pesada carga de no refutar sus propias ideas ni denegar de sus convicciones. Sabina, la única leve, sexual, hoja que se ha movido en el pentágono por soplidos, también morirá leve y de forma natural, sin Camboya, sin meterse en política, sin buscar el amor. Ha preferido la levedad; nunca ha rasgado uno de sus cuadros, ni su propio interior, sigue pintando como pintaba en la academia marxista.
                         “Alma y cuerpo, amor y sexo, gravedad y levedad, dos polos (Parmenides creía que todo va por lucha de contrarios; Eros- thanatos.) del mundo que cuando chocan sumen al hombre en el vértigo de la caída, en la condenada libertad como elección ¿Que pesa más en la balanza del juicio final; el grano o la paja? ¿lo apolíneo o lo dionisiaco?” Esta novela es muy buena pues te plantea si tu vida es leve o grave, si aún crees en el alma o en el amor verdadero. El último capitulo es una triste descripción de la “leve” muerte de Khaterine, la perrita, que me ha con-movido (Com- padecimiento; com-partir padecimiento) más que las “graves” muertes de sus amos, será cierto; cuanto más conozco al hombre más amo a su perro, Nietzsche abrazó a un caballo pidiéndole perdón de parte de Descartes por enjuiciar que carecía de alma ¡Quizá los perros no se enamoran porque les va bien en la  levedad! Quizá no tengamos que ser tan graves.

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