martes, 12 de septiembre de 2017

PAUL AUSTER 4 2 3 1


Es de sobra conocido Paul Auster. Han sido traducido sus obras a 30 lenguas. Ha recibido el premio Medicis, el orden de las letras y las artes en Francia, o el premio príncipe de Asturias. De la fama de este escritor en el mundo entero da cuenta el hecho de que hoy se haya llenado todo el auditorio del edificio de la alhóndiga de Bilbao. Tanto la sala de congresos del centro Azcuna y la bastida (donde está la pantalla de televisión) están llenas hasta arriba. Las entradas llevan agotadas desde hace meses, desde que se anunció este evento. Mucha gente se ha quedado en la puerta, por no reservar la entrada y venir a última hora. Han sido unos pocos los que lo han visto en directo en la sala de conferencias, otros pocos los que lo han visto desde la gran pantalla y muchos los que se han consolado y conformado con verlo desde la pantalla de su móvil o de su ordenador, pues este dialogo se ha publicado en streaming en internet. Tiene el formato de las charlas que se suelen celebrar en primavera, en abril, en el llamado gutun zuria. La conferencia ha consistido en un dialogo entre Pablo Guimón (periodista y corresponsal del país en el Reino Unido. Lleva allí 15 años) el entrevistador y el escritor.  Después de la charla, el público accede a la planta baja del edificio, junto a los cines, donde disfrutará de la hora del lector con la clásica copa de vino. El lector podrá sacarse una foto con el escritor, manteniendo la distancia con su mesa. o podrán pedirle un autógrafo. (Si bien se trata de una dedicatoria muy neutra. Una encargada va apuntando nuestros nombres y el escritor se limita a poner nuestro nombre, una raya, y su firma con las iniciales PA, Paul Auster) La entrevista es en inglés, aunque Guimón hizo las preguntas en castellano. La conferencia se ha traducido de forma simultánea
  
Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, 3 de febrero de 1947) es uno de los grandes autores norteamericanos contemporáneos. Además, es guionista y ha sido director de cine. Es judío afincado en Nueva York. Por ser judío y haber hecho cine y vivir en Nueva York se le suele asociar con Woody Allen, también premio príncipe de Asturias. Entró de niño en contacto con los libros por la biblioteca de su tío aunque sus padres no leían. Estudió dos años desde 1965 en la universidad Colombia de Nueva York y vivió la bohemia de Greenwich Village. Fue activista en contra de la guerra de Vietnam y visitó el París bohemio. Hizo guiones de películas que nunca se rodarían. De esa etapa de su vida habla la invención de la soledad. Trabajó para periódicos. Escribió en el 85 su famosa trilogía de Nueva York, el país de las últimas cosas (87) y el palacio de la luna (91). Trabajó para una petrolífera. Y en París se dedicó a traducir a Mallarmé, Sartre o Simenon. Sus novelas son novelas negras a la vez que intelectuales. Sus maestros son Raymond Chandler y Dashiell  Hammet. Se separó de la escritora Lidia Davis con la que había estado casado 3 años y murió su padre. escribió la invención de la soledad basándose en sus recuerdos. En el 81 se casó con la escritora y neurosiquiatra Siri Hustvedt, y empezó a escribir obras como la ciudad de cristal (86), el palacio de la luna (91), leviatán (97), Mr Vértigo (95) Tombuctú (99) el libro de las ilusiones 2002, la noche del oráculo 2004, y Brooklyn Follies 2005. En el 2006 le dan el príncipe de Asturias. Escribe viaje por el scriptorium 2007 y un hombre en la oscuridad del 2008. Tuvo con Siri a su hija, Sofia que es actriz y cantante. Se ha negado a visitar países con dictaduras como Turquía, o China. También escribió diario del invierno. Es el gran escritor del azar. No cree en la causalidad causa efecto sino en la casualidad; uno nace porque en una fiesta has conocido a tal mujer, y has compartido con ella tu esperma. No hay destino ni determinismos, y la vida la rige el sin sentido. Lo vemos en novelas como la música del azar y en Leviatán (ambas del 97) y en su trilogía de Nueva York (formada por ciudad de cristal, fantasmas y la habitación cerrada). Su estilo es sencillo, a veces poético, pero con una complicada arquitectura detrás. Hay muchas digresiones, meta ficción y citas literarias, juegos literarios y espejismos. Describe lo mismo a vagabundos que a ejecutivos obsesionados con el dinero. En España su equivalente sería Luis Landero o Felix de Azua o Villa Matas pues sus protagonistas siempre son perdedores y antihéroes. Juega con la multiplicidad de narradores y la identidad y la fragmentación de la personalidad, el hombre bi duplicado… sus influencias son Kafka, Borges, Dostoievski, Becquet, Paul Celan, el quijote, Holderlin, paul Celan, Leopardi, Montaigne…   Tras invisible 2009 y Sunset Park 2010 ha estado mucho tiempo en silencio, sin escribir. Este vacío y retiro literario lo ha roto ahora pues acaba de publicar 4 3 2 1 en la editorial seix barral. Con ella da forma literaria o de ficción a una serie de relatos autobiográficos que encontramos en sus memorias; la invención de la soledad, a salto de mata retrato de un fracaso precoz y diario de invierno e informe sobre el interior del 2012. En el 2004 escribió relatos del cuaderno rojo o creí que mi padre era Dios. Ha escrito poesía, teatro, y en cine guiones como la vida interior de Martin Frost.   Su obra es muy extensa, magna y muy actual, hecha sobre todo de obras de ficción. 
  
Paul Auster habló de la situación política de EE.UU. y de gran Bretaña. Al hacer la entrada en el auditorio todos le recibimos con un aplauso. Es el autor americano que más ha marcado a una generación de lectores en Europa. Quizá ha sido más comprendido aquí que en EEUU. Hablaron de la versión de las vidas que hay dentro de nuestras vidas, y de la vida del escritor. De eso trata 4 3 2 1. La novela es un microcosmos del universo de Auster. Están todos sus temas, sus construcciones y fetiches. Hay referencias a otras obras, recuerdos de su propia vida. Es la novela que supone una ruptura más clara con su estilo y la temática normal. Es la historia paralela de 4 versiones de vida de Archie Ferguson. 4 personas comparten un código genético, pero tienen diferentes problemas. Lo ha dividido en 4 unidades para hablar de una sola persona, pero cada versión de esa persona es diferente. 
Cuando Auster era un niño, con 8 años, se encontró en un partido con su héroe del futbol americano. Vendiendo su timidez le pidió un autógrafo. Era el jugador estrella de su generación, sin duda alguna. Se acercó después de un partido y le dijo, tenía 24 años el jugador, si le podría firmar un autógrafo. “Por supuesto chaval, ¿tienes un lápiz?” No tenía un lápiz ni sus padres tampoco. Se sintió muy decepcionado. Desde entonces siempre lleva un boli en su bolsillo. A sus hijos les dice que por ese motivo se convirtió en escritor. Con 14 años, en un campamento de verano, hubo una gran tormenta y un rayo atravesó a su compañero y amigo. Fue la experiencia más importante en su infancia, la que más le marcó. Él pensaba que deambulaba por la vida sobre tierra firme. Pero sintió la muerte por primera vez; alguien de su edad, un chaval joven había caído fulminado por la fuerza del rayo que caía del cielo. Eso cambió su forma de concebir el mundo. Nos puede ocurrir a todos en cualquier momento. Le afectó la forma de ver el mundo, y la forma en que escribe. Es algo que le ha acompañado toda su vida, le ha hechizado y vuelve una otra vez en su recuerdo. No lo describe tal como ocurrió. Aparece en el libro, en la novela esta y en otras. Escribió sobre ese episodio de forma objetiva en un relato, una pequeña obra que se llama el cuaderno rojo, no sé si se ha traducido en España. Allí describe lo que ocurrió de forma más objetiva. Forma parte ese episodio de la esencia de su narrativa. 
  
Esta novela no es autobiográfica. Los Archie no son el, aunque comparten el lugar de nacimiento, lugares donde Paul Auster ha vivido en su etapa adulta. Se le asemejan, pero las historias que cuenta en la novela no se basan en sus propias experiencias. Aunque se le parezcan no son él. ¿Cuáles son principales rasgos que le separan de los Ferguson? Hay dos, la principal es que sus experiencias son diferentes a las suyas. En segundo lugar, más fundamental, es que ellos son muy precoces, son capaces de hacer cosas a edades muy tempranas, mas allá del común de mortales. El mismo no era capaz de hacer cosas tan precoces. Están interesados en la escritura en sus diferentes formas; la práctica del periodismo, la ficción, la poesía… A Auster le ha interesado la escritura desde la niñez. No era capaz de producir un trabajo de calidad, pero Ferguson a los 14 o 18 años sí lo lograba, a una edad muy temprana. Auster tuvo una vida totalmente distinta a Ferguson. El escritor investiga otras vidas que corren paralelas a nuestra existencia y nuestras mentes. ¿Qué habría sido de mi si no hubiera cogido ese avión, o me hubiera cruzado con esa persona, o hubiera tomado esa decisión? ¿Qué hubiera pasado si…? Eso nos convierte a todos en novelitas, creadores de ficción. Todos no hacemos esas preguntas, ¿y sí..?, y nos planteamos; ¿y si…? Auster explora las circunstancias que nos rodean, esas cosas de las que no tenemos ningún control; quienes son nuestros padres, el país o ciudad o periodo histórico en que hemos nacido. Soy un niño en una ciudad ocupada por el ejército extranjero, asolado por la guerra o crezco en un entorno de paz…¿soy pobre, soy rico? Son circunstancias que nos imponen y el niño debe aceptar. Tenemos esas variaciones y luego las elecciones que tomamos en nuestra vida. A veces son decisiones inconscientes, por ejemplo, ¿por qué fui a esa fiesta esa noche?, ¿por qué conocí esa mujer, me enamoré de ella, me casé con ella, me salió fatal y me divorcié de ella? Si no hubiera ido a esa fiesta no me habría divorciado, o fui a la fiesta y estoy felizmente casado con esa mujer desde entonces. Una decisión importante que tomamos es qué tipo de trabajo elegimos, a qué facultad o universidad vamos, qué queremos estudiar. Puedo ir a la universidad x o z. Parecen elecciones semejantes, pero tocas a la puerta de tres destinos diferentes, 3 narrativas diferentes se van a desplegar y las desconoces totalmente. Tendrías un grupo de amigos o profesores distintos si hubieras tomado otra decisión. Son cosas que todos nos planteamos.
En 2013, hace 4 años, Auster estaba desayunado, tomando una taza de té y leyendo el periódico y tuvo una inspiración. ¿Por qué no escribir una novela sobre una persona con múltiples vidas paralelas para ver cómo se desarrolla? Le emociona la idea, se picó, le salen nuevas ideas en su mente. Pasados unos días ya se había puesto a escribir algunos pasajes de esta novela y ha sido toda una aventura, reconoce. La más pesimista lectura de la novela es que la vida, como el escritor, no es creador de vidas o personas, sino que las destruye. Elimina todos los seres que podíamos haber sido e indulta sólo a uno. “Bueno, solo vivimos una vida, esa es la realidad”. Es fascinante especular sobre las vidas alternativas que podíamos haber vivido, pero al fin y al cabo perseguimos un único camino, y trayectoria. A veces ese camino es tortuoso. No sabe si debería desvelar mucho sobre la naturaleza del libro y lo que ocurre al final, pero no quiere echarnos atrás la novela o destripárnosla, así que mejor se calla. Que no se preocupe el lector; en las ultimas paginas hay un cambio que lo pone todo patas arribas. Con Auster estamos en territorio familiar pero desconocido a la par. El propio narrador lo pone en un fragmento del libro, al escribir las tenciones literarias de Ferguson; quería combinar lo extraño y lo familiar, a eso aspiraba Ferguson. Observar el mundo tan detenidamente como el más entregado realista pero a la vez crear una forma de ver la realidad a través de un prisma diferente, ligeramente deformante. ¿Cómo se consigue eso?
El no coincide con ese pensamiento de su personaje de ficción. El personaje es un chaval de 17 años cuando le surge esta idea o pensamiento. Hay una verdad en esa afirmación. Es una descripción de como el propio escritor se aproxima a la lectura, pero el tipo de historias que concibe Ferguson son diferentes. Él está interesado en crear ficción, y el tipo de relatos que escribe Ferguson desde joven son diferentes a los que Paul Auster escribe. A F no es P A. es una tentación fuerte decir que ambos piensan igual. Habla de ficción, es una invención, una construcción. Ferguson no es como el escritor que él era o el que ahora es. Su memoria mejora. 
 
La novela está llena de referencias literarias para ir apuntando, en clave de lectura. Hay un homenaje a Borges, al “jardín de los senderos que se bifurcan”. En esa novela, todos los enlaces de un acontecimiento tienen lugar simultáneamente. ¿En qué medida te ha influido Borges en este libro y en tu carrera en general? ¿De qué otros autores consideras su influencia? Cuando leía a Borges le fascinó su obra. Tendría unos 19 años. Le encantó, le sigue gustando muchísimo. Su obra, la de Borges, es digna de admiración, pero no ve como le influye a él directamente o en su obra. Borges le ha llevado quizá a pensar que debe ser ambicioso, que la imaginación nos lleva a caminos desconocidos, y por eso hay que dar rienda suelta a la imaginación. Borges da rienda a sus propios pensamientos. Escribió novelas, piezas más cortas, más breves. Poco de él podemos considerarlo novela. Falta en Borges cosas que a él le han interesado mucho, el tira y afloja de la vida física, vivir dentro de un cuerpo. Borges vive dentro de una cabeza más que de un cuerpo. No es Auster un autor de relatos cortos ni un filósofo. A Borges le concibe como un filósofo. En las influencias de su ficción no va a mencionar la poesía. Los escritores de ficción que más le gustaron cuando los leyó y le siguen gustando serían varios en lengua castellana, pero en especial el don quijote de Cervantes que leyó a los 18 años, y le rompió en dos, le impactó muchísimo. Es la novela que contiene todas las novelas. Es una obra mastodóntica de ficción, recoge diferentes formas de escribir ficción. Es muy divertida, graciosa y muy conmovedora, repleta de sorpresas. Cervantes nos ha enseñado a los novelistas en gran medida. Ha sido un gran maestro. La primera novela que le dio la vuelta y le puso patas arriba fue crimen y castigo. Fue un punto de inflexión en su vida. Ha escrito relatos y poemas desde que tiene 10 años. Cuando leyó a Dostoievski se quedó abrumado totalmente por esa obra. Esto es lo que puede provocar una novela, este impacto. No hay nada mejor en la vida que escribir novelas, pensó.  Tolstoi Chejov… los autores rusos fueron grandes influencias para el. Isaak Babel, escritor del siglo xx de relatos cortos, también. Y entre los escritores norteamericanos, Thoreau, en especial. Hace referencias a él muchas veces en sus novelas. Están los autores franceses. En el siglo XX los autores más importantes para él han sido en primer lugar, James Yoyce, (que ha tenido un gran impacto en su forma de pensar y concebir y plantearse la literatura) y Kafka, que es el mejor escritor del siglo xx, y nunca se cansa de leerle. Beckett tuvo mucha influencia en su vida, una fuerza importante para él, sobre todo en la veintena. Le costaba entenderlo en su época en un tiempo concreto. Pensaba que era el “nova más” de la ficción. Fue una carga para él y una inspiración a la vez. Consiguió superarlo. Olvidó a Beckett, de lo contrario no podría escribir. “Beckett te lleva al abismo, a un punto muerto, no puedes escribir con Becket”. Menciona libros dentro de sus libros. Menciona obras de cine, de arte, piezas musicales. Está llena de referencias de estos tipos. Le llama la atención que la mayoría de los novelistas cuando hablan de sus obras o escriben o redactan no van al cine. A él le enriquece completamente. En la novela debe estar todo presente, arte cine, todo es interesante y debe estar dentro de la novela. Eso lo vemos también dentro de esa novela. Cine, arte, deportes… el sexo. La mayoría de los chavales de su edad estaban interesados en el deporte aunque a muchos jóvenes no se les daba bien el deporte. A todos les interesaba, disfrutaban con el deporte. ¿a quién no le interesa el sexo? No existiría el mundo sin sexo. Habría un mundo sin seres humanos habitándolo. Son pasiones compartidas. Los Ferguson son sensibles a la música, responden de forma profunda a ella. Él también reacciona ante la música. A todos nos conmueve la música. Forma parte de la vida escuchar música. A los 66 años cumplió la edad que tenía su padre cuando falleció repentinamente. Traspasar la edad de su padre le afectó, le hizo pensar más en la muerte repentina y cambió su forma de pensar. Estaba traspasando una cortina invisible; el hecho de superar la edad a la que murió su padre era algo que siempre se había planteado, vivir más tiempo que su padre. El año que cumplió los 66 años fue un año que pensó más en la muerte que lo habitual. Igual me llega el día pronto, se dijo. Su padre era un tipo muy saludable, no bebía ni fumaba, tenía buena salud... Cayó fulminado por un ataque al corazón, fue una muerte repentina. El año que empezó a escribir esta novela pensaba mucho en la muerte. Tenía que vivir para terminarla. Todo dependía de ello. Le iba a costar 5 o 6 años escribir esa novela, con el ritmo que hacía sus novelas. Al final le llevó menos tiempo que el previsto. Él lo había duplicado. Tardó solo 3 años en escribirla. Quizá porque se ha simplificado la vida, ha dejado de viajar, de asistir a eventos literarios, no da entrevistas (salvo esta). Su mujer y él comparten profesión, ella también escribe. Ambos se dedicaron exclusivamente a escribir durante estos últimos años y ni veían a sus amigos. Escribían muchísimo. Redactó el libro en 3 años y en 6 meses lo reditó, hizo correcciones, modificaciones. Todo el proceso le ha llevado 3 años en vez de 6 que es lo que él había calculado. Lo ha conseguido porque no ha hecho más que escribir. Pensó que es lo que debía hacer. Se alegra de haberlo hecho, y sobre todo de no haber fallecido en el camino, como su padre. 
  
En las revueltas en la universidad de Columbia participo activamente y políticamente. ¿cómo vive alguien con sus ideas de izquierda y su trayectoria el panorama político actual? Siempre le ha interesado la política. Siempre ha querido ser un escritor. Este conflicto viene de antes. No se podía ser novelista a la vez que activista. Tomó la decisión de que la escritura era más importante incluso que sus convenciones e ideas políticas que también eran muy sólidas. Ahora que es más mayor combina ambas cosas; escribir y protestar y manifestarse públicamente.  Viene aquí a hablar, en Europa, y a diferencia de EE.UU., a la gente le interesa lo que dicen los escritores sobre cosas que no son sus libros. No solo sobre su narrativa. Ha hecho y dicho lo que piensa. Ha hecho entrevistas para televisión en el Reino Unido antes y después de las elecciones americanas. Ha sacado en público lo que sentía. Ha habido momentos en el pasado en que alzó la voz y escribió cosas defendiendo una causa en la que creía profundamente. Lo hacía en momentos ocasionales, no era un hábito en él. Tuvo un gran altercado público con la cabeza del estado público de Turquía. Dijo que iba a renunciar a cualquier invitación a ir a Turquía para así protestar por el encarcelamiento de escritores y periodistas en ese país. Durante varios días hubo un enfrentamiento entre ellos. Eso le da energía. Le gusta luchar contra tiranos. En eeuu han elegido a un loco como presidente. El problema de EEUU viene de atrás, es viejo como el mundo. Han votado a un loco. Y no es el único que lo piensa. Lo que él opina no es distinto de lo que opinan millones de personas, pero él tiene la oportunidad de expresar en público lo que piensa. “No sabe a dónde vamos, lo que está ocurriendo, no puedo hacer predicciones”. Que una persona sea como Trump sea así, lo acepta, hay muchos locos en el mundo, pero no tienen 73 millones de personas que le han votado para ser presidente. Hay que plantearse qué le ha ocurrido a su país para que elijamos alguien así. A Trump solo le interesa él mismo, no entiende la historia de américa, la constitución de eeuu, ni su legislación ni como esta montado el gobierno. Se presentó para ser un dictador. Una vez que estuviera en el capitolio haría lo que quisiera. Eso pensaba. Desde luego no le dejan hacer lo que quiere. Ha causado mucho daño y va a seguir haciéndolo. Hay un gran movimiento en el país contra él, eso le consuela. Desde hace 50 años hay una gran ola de activismo contra él. Han entendido que han sido demasiado complacientes con él, y es hora de ponerse las pilas y hacer resistencia. Su programa público es totalmente inhumano. Va en contra de la vida y el gobierno. Nadie sabe qué va a ocurrir. Se podría morir esta noche, le daría un infarto y no pensaríamos más en él. O puede ser presidente durante 8 años más. ¿Desde qué lugar ha elegido contarlo, desde la retaguardia, la trinchera, o la güerilla? Simplemente Auster va a alzar su voz siempre que pueda. Ese es su plan. No tiene necesidad de hacer artículos. Hay mucha gente buena escribiéndolos. Su mujer ha escrito muchos artículos sobre la situación actual. Esta de acuerdo con lo que escribe. Sería raro que los dos hicieron los mimos artículos y sobremodo que pensaran distinto. Ella escribe y Auster habla en público. Lo interesante con lo que ocurre en EEUU es que las mujeres están dando ese gran empujón contra Trump. Le parece algo fantástico. Es un aspecto bueno de lo que está ocurriendo. Muchas mujeres se van a presentar a las elecciones de presidencia. Habrá muchas mujeres con puestos importantes en el país. Hilary Clinton fue vencida por ser una mujer, rebelando la misoginia del país. La extrema derecha vio durante 8 años a un negro en la casa blanca. Eso provocó una reacción racista en el país. No podían soportar la idea de que Obama fuera presidente y el que una mujer fuera presidenta eso ya era demasiado. Fue derrotada porque no era un hombre, lo cual es bastante triste de decir, pero fue así. 
 
A los 50 años escribió sobre hombres debilitados y la presencia de la muerte. Al cumplir los 60 Auster vuelve la mirada atrás en el tiempo. Sus últimos libros han sido autobiográficos. No tiene la respuesta a por qué escribe ahora sobre su pasado. “Cuando te haces mayor mira uno hacia atrás”. Se alcanza una edad en que empiezas un poco a revisar tu vida, a repasar lo que has hecho, y te preparas para el periodo final. Él trabaja de manera inconsciente, a veces no sabe qué está haciendo. Tiene una necesidad ciega de escribir ese libro. Así surgió por ejemplo el diario de invierno. Era una meditación o poema o obra musical sobre la historia de su cuerpo. Una vez que lo acabó supo que había más que quería contar. Escribió el libro el informe sobre el interior, gemelo del otro libro, siempre van juntos. Esos dos libros constituyen la primera vez que en serio hecha la vista atrás, a su niñez e intenta darla un sentido. Se dio cuenta de que era capaz de pensar en cosas que creía había olvidado. La mayor parte las ha olvidado, pero hay experiencias notables que siguen vivas en él. Esos dos libros hicieron preparar el terreno y el caldo de cultivo para esta novela. Quiere tratar la infancia de manera ya de ficción, no autobiográficamente. Uno de sus amigos, de 35 años, en EEUU, leyó el libro y le dijo que el mayor placer era notar la diferencia entre lo que siente uno cuando tiene 6 años o 11. Cada año se experimentan tantos cambios cuando eres niños que realmente requiere un trabajo espiritual profundo, entrar en trance, para notar lo diferente que piensas a los 11 años o a los 20. Hizo acopio a sus propios recuerdos. Los transformaba en situaciones de ficción. Cada escritor solo tiene su propia experiencia para escribir, su propia vida o la situación de su país. Le preguntan qué echa en falta de su vida personal y también de la vida y la historia de su país. “La vida ha empeorado tanto como ha mejorado. Si te remontas a los días de su niñez, a los años 50, la gente tiene esa visión nostálgica de esa América como una edad dorada donde todo funcionaba, todos estaban contentos, todos ganaban dinero y tenían trabajo. Eso es cierto si eras blanco con ciertos ingresos, pero te olvidas del resto del país si piensas eso. Mujeres y negros estaban reprimidos, el aborto era ilegal, había leyes duras contra casi todo. Era una época de mucho miedo, eran los primeros días de la guerra fría, la situación histórica del anticomunismo impregnaba toda la vida en américa. No eran años gloriosos como piensa la gente”. Echa en falta ese mundo de su infancia y juventud; el sonido de las máquinas de escribir (él todavía las escucha) o los partidos de baloncesto, ese ruido… las tiendas de discos. Ya no hay tiendas de discos. Ha pasado horas en su juventud buscando entre los vinilos lo que quería. Ahora no puedes buscar cosas en internet, tienes ya que saber lo que quieres. “En esas tiendas descubrías cosas nuevas”. Hay cosas que echa en falta y cosas que no, para nada. 
  
Hay una ruptura estilística en esta última novela. No hay rastro del minimalismo que eran marca de la casa. Las oraciones pasan de una página a otra. En las propias páginas de la novela se encuentra una explicación cuando Ferguson 4 desprecia el consejo literario de mostrar y no contar a favor de contar y contar. Eso es algo que ha experimentado el también. Siempre ha contado y contado. No ha pensado en él como novelista sino como en un contador de historias. Ni como un minimalista tampoco. Pero sus novelas iniciales eran más ligeras. Algo le ha ocurrido. Le ocurrió hace 4 libros con la novela invisible. En invisible encontró otra manera de escribir frases. Se abrió una puerta y comenzó a explorar eso. Era el primer libro en que uso diferentes personas para escribir; la segunda, la primera y la tercera persona. El libro está lleno de varios puntos de vista, varias formas de abordar la historia. lo hizo en Sunset Park también; frases de dos o tres páginas de longitud. En diario de invierno e informe desde el interior hay frases muy largas. Quizá en este nuevo libro son más largas todavía. Son un mundo en danza estas frases tan largas. Tiene algo que le sigue empujando hacia delante, como lector y escritor. Es como surfear, mantienes el equilibrio entre las olas y es muy divertido experimentar eso. Él no ha sido un escritor precoz, pero si un lector precoz en una casa donde no había libros ni mucha lectura. ¿cómo se despertó en él esa emoción por la lectura y la escritura? Pablo Guimón ha hecho una buena investigación, ha hecho bien los deberes. Se ha documentado y le recuerda a Auster que escribió su primer poema a los 9 años. Auster alaba lo preciso que es en todo lo que dice, esta impresionado. Todo eso es verdad. Sus padres no habían ido a la universidad, no leían libros. A él le gustaban de niño, no sabe explicar por qué. Donde vivían tenían una biblioteca muy buena y sacaba de allí libros. ¿Por qué escribió un poema cuando tenía 9 años? Se acuerda de las circunstancias. Caminaba por un parque entre su casa y el centro de la ciudad. Iba a hacer algo en la ciudad, iba solo, a principio de primavera. Eran los primeros años de luz del año. Estaba tan contento de que se acabara el invierno que sintió el impulso de escribir sobre eso. Fue a la ciudad y compró un cuaderno y empezó a hacer un poema malo y terrible sobre la primavera. Pero eso no importa porque le hizo sentirse bien. Se sentía conectado con las cosas que le rodeaban, entre él y el mundo. Para escribir hay que prestar atención mejor que ir caminando y mirando a las nubes. Cada vez que intenta escribir algo, aunque sea muy malo, vuelve a sentir esa mágica conexión. La sigue sintiendo. Esta sentado solo, durante horas, en una habitación y se siente inmerso profundamente en el mundo. A veces no lo nota cuando esta con gente en el mundo de allí fuera. 
 
La ciudad de cristal, primera parte de la trilogía de Nueva York fue rechazada 19 veces antes de que se publicara. Habla de ella en Asalto de mata, en su libro crónica de un fracaso precoz. ¿Cómo vivió aquello y qué mensaje pueden extraer de aquello los aspirantes a escritores? Tuvo una vida bastante rara. Fue una persona muy cabezota, de una manera un poco tonta. Solo quería ser escritor, nada más. Básicamente no tenía mucho dinero. El dinero fue un problema en la mayor parte de su vida adulta inicia. No quería tener un trabajo normal. “No sé porque era tan terco, pero lo era”. Que le rechazaran tantas veces la novela quizá fue hasta bueno para él. Le aclaró porque escribía. No escribía por dinero ni tampoco para que le publicaran. Mientras daba vueltas entre las editoriales estaba escribiendo ya el segundo de la trilogía de Nueva York y el primer libro fue aceptado por una pequeña editorial. Fue tan pequeñita que los anticipos por la novela eran de 100 dólares por cada novela. Una buena manera de ganarse la vida. A mediados de los 90 hizo que el libro saliera adelante en un momento muy difícil. Se empezó a clarificar por qué escribía. Esos libros le enseñaban como hacer algo.  Muchos dirán; no voy a hacer lo que hizo, no voy a seguir su ejemplo. Le da igual.  
 
La muerte de su padre le marcó al escribir la invención de la soledad. Un año después conoció a su mujer que ha sido esencial en su vida y su carrera. Nos habla de esos dos momentos de su vida. Conocer a Siri fue el mas importante acontecimiento de su vida. Acababa de cumplir 34 años. Se había separado de su primera mujer, Lidya Davis, con la que pasó 3 años juntos. Por casualidad (de nuevo el azar y la casualidad) fue a un recital una lectura donde leían poesía. Era un lugar muy conocido de Nueva York, en la 92, donde se hacen esas lecturas de poesía. Había miles de personas entre el público. Una antigua novia suya, una poeta, leía. Y quería ir, solo para poyarla. Venía de un viaje y dudaba si ir o no. Pero se dijo; tengo que ir. Allí estaba Siri. Solo conocían a una persona en común entre toda esa gente. Era la persona que le acompañaba a esa lectura, él era un estudiante de Columbia y ella (Siri) también. Él estaba casado con su mujer. Auster pensó que el amigo de Siri le estaría engañando a su mujer. Auster le dijo a Siri; encantado de conocerte. Estaba sobrecogido por la belleza de Siri, aunque no había dicho nada, pero le gustaba su presencia. Cuando el amigo de ella se fue a hablar con otra, se dio cuenta de que no eran pareja. Empezaron a hablar, horas y horas. Fueron a otro lado, siguieron hablando y acabaron juntos esa noche. Y así 36 años. Siguieron esa conversación aquella noche y la han seguido ya durante 36 años. Desde esa noche siempre han estado juntos. No puede imaginar su vida sin ella. Hablando de vidas paralelas en los Ferguson, conocer a su mujer le abrió la puerta a un nuevo universo, a una vida distinta de la que llevaba. Y todo trascurrió por azar y por casualidad.  Como escritora es una de las más brillantes que ha conocido, como novelista pensadora y ensayista. Ya tuvimos la oportunidad de escucharla en esta misma sala de la alhóndiga edificio Azcuna cuando vino a hablarnos de la neurociencia y la escritura.  Está muy implicada en la neurociencia, da clases en una escuela de medicina a jóvenes siquiatras del hospital, y a gente en general sobre cómo escribir y hacer escribir a sus pacientes. Ha compartido estos años magníficos con ella, Lo comparten todo. Ella lee siempre lo que escribe. Nadie sale de casa sin la aprobación de Siri. El también la hace comentarios. Tienen que ser completamente sinceros. No darse una palmadita en la espalda y decirse el uno al otro; bien hecho. “Intentamos sugerir cosas que lo puedan hacer mejor el relato, pero de esa manera, sin cambiarlo”. Ella no le dice que tiene que escribir como ella o al revés. Se entienden perfectamente y comparten el proyecto del otro. “Dos escritores juntos debe ser algo muy difícil, pensará la gente, pero sin embargo es una gran ventaja”. Ambos escritores se conocieron, se casaron. Tienen una hija, Sofie, una estupenda cantante, “es nuestra hija querida” El escritor concluye; “Tengo mucha suerte. Tengo una mujer que quiero y trabajo en lo que quiero. ¿qué más se puede pedir a la vida?” Todos le despiden con aplausos esperando el vino final, la foto y la firma de ejemplares.

  

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